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El Vilela atiende 300 chicos al año mordidos por perros

La cantidad de casos que llegan al Hospital de Niños se incrementó un 50 por ciento en tres años.

La cantidad de niños atacados por perros aumentó, según las estadísticas del Hospital Víctor J. Vilela, un 50 por ciento desde 2007. Con un marcado ascenso en épocas estivales, los números reflejan una problemática que se reactualizó este lunes, cuando un niño de tres años fue mordido por un perro mestizo y tuvo que recibir numerosas suturas en su cabeza. Eco de la polémica por la tenencia irresponsable de los denominados perros potencialmente peligrosos, la directora del Instituto Municipal de Salud Animal (Imusa), Diana Bonifacio, anunció que su repartición ofrecerá los servicios sanitarios –castración y observación antirrábica– pero no alojará a este tipo de animales por más de 48 horas: “Estamos alimentando una falta de conducta total por parte de los dueños”, reflexionó la funcionaria, que además brindó datos del Registro Único de Mascotas.

En lo que va de 2011 se registraron 58 ingresos de niños al Hospital Vilela por ataques de perros. Desde 2007, y a raíz de la problemática en ascenso, las autoridades del nosocomio comenzaron a cuantificar este tipo de casos. Actualmente, la cifra anual ronda las 300 intervenciones asistenciales víctimas infantiles de ataques caninos. “La tendencia de crecimiento es importante. En 2007 estábamos en 200 casos anuales y en más de tres años llegamos a 298 casos por año. Notamos que hay una variedad estacional en los meses del verano, creemos porque el niño está más en la calle”, explicó en diálogo con El Ciudadano, la subdirectora del hospital, Velia Peralta.

La estadística toma relevancia tras un nuevo caso de ataque de un perro a un niño, esta vez, en zona sur.

Según fuentes policiales, cerca de las 21 del lunes el pequeño de sólo tres años, Axel Toranzo, de 3 años y medio, salió a la puerta de su casa, ubicada en Pueyrredón al 3900, y fue atacado por un perro mestizo, que lo mordió repetidas veces en la cabeza. Al escuchar los gritos del niño, su madre, Jésica, separó al animal de la criatura y llevó a éste a la guardia del Hospital Víctor J. Vilela. Según indicó la subdirectora del hospital, el paciente ingresó a la guardia con múltiples heridas irregulares en el cuero cabelludo sobre la zona occipital, por lo que fue derivado al quirófano para numerosas suturas. Según apuntaron las autoridades del Vilela, al cierre de esta edición el paciente se mantenía “en un buen estado general, en observación y recibiendo el tratamiento de antibióticos más la vacuna antirrábica”.

El martes, la madre del niño se presentó en la comisaría 15ª, con jurisdicción en la zona del ataque, para radicar la denuncia del hecho. De acuerdo con los pesquisas, el dueño del perro que atacó a Axel también se presentó ese mismo día en la seccional, donde se responsabilizó por el hecho. La causa llegó al Juzgado Correccional de la 2ª Nominación, a cargo de Juan José Alarcón.

Peligrosos

En diálogo con El Ciudadano, la directora del Imusa, Diana Bonifacio indicó que personal a su cargo intentó desde el martes ingresar al barrio para retirar al perro aunque por anegamientos, obras de pavimentación y falta de escolta policial no pudieron efectuar su traslado al centro asistencial de animales municipal. “Según contó la hija del dueño del perro, el animal siempre estaba atado o encerrado y el lunes se escapó y terminó mordiendo a Axel”, relató la funcionaria. Tal como señaló Bonifaci, el animal que atacó a Axel pesa unos 20 kilos, es mestizo –podría ser resultado de una cruza con pitbull– y no estaba inscripto en el Registro Único de Mascotas, creado para una tenencia responsable de los animales. Cabe recordar que desde noviembre el Imusa comenzó a instalar microchips de identificación a Perros Potencialmente Peligrosos (PPP) y que a partir de la semana que viene, en caso de que no ocurra una prórroga, el trámite será obligatorio bajo pena de multas que van desde 150 a 2.500 pesos.

Registro Único de Mascotas

A cinco meses del comienzo de la campaña para la inscripción en el Registro Único de Mascotas, dependiente del Instituto Municipal de Salud Animal, que consta de la colocación de un dispositivo electrónico subcutáneo de identificación de mascotas, el Imusa regularizó a 510 animales, de los cuales 400 son Perros Potencialmente Peligrosos (PPP). “Esta cifra es muy alentadora. De a poco se va instalando en la sociedad lo que significa la tenencia responsable de un animal de estas características. Igualmente hay que profundizarlo y ahora estamos viendo que el Colegio de Veterinarios nos permita hacer el trámite de registro también en veterinarias privadas”, explicó Bonifacio. El registro del Imusa promueve la tenencia responsable, la sanidad de los animales y permite llevar un control sobre los PPP y ordenar los criaderos de las distintas razas de canes, entre otros aspectos. “La recomendación para los PPP, más allá de la raza, es que si es macho se lo esterilice, porque disminuye su agresividad. Si bien no es la única medida y no tiene un efecto del ciento por ciento, es un paso importante para el control del animal”, detalló la funcionaria. De acuerdo con la ordenanza Nº 8468, que creó el Registro, las multas se dividen en tres: leves, –de 150 a 450 pesos–, graves –de 450 a 800 pesos– y gravísimas, desde 800 a 2.500 pesos.

Según Bonifacio, que un perro PPP circule sin carné es grave. “La línea se traza en las gravísimas, estas que ponen en peligro al prójimo, esto es, falta de bozal, mordedura a una persona, entre otros”, añadió. Y advirtió: “Si este hecho hubiera ocurrido durante el período de obligatoriedad, el dueño, además de la denuncia policial o judicial, debería pagar la multa de 2.500 pesos por ser falta gravísima”.

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