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El verde dólar de la soja sigue virando a rojo ladrillo

La inversión y demanda de inmuebles creció en el primer trimestre y se espera aún más tras la cosecha.

Parece que el “boom” no se detendrá. Según estimaciones de los representantes de las empresas inmobiliarias de la ciudad, en los primeros tres meses de este año la “inversión” y la “demanda” de inmuebles volvió a crecer en Rosario: en concreto, los intermediaros evaluaron que la suba se ubicó entre un 7 y un 10 por ciento. En tanto, y si bien los precios de las propiedades también vienen incrementándose desde el año 2005 de forma sostenida, inmobiliarias, constructoras y empresarios de la vivienda explicaron que los inmuebles ya se han consolidado definitivamente como el “refugio de inversión más importante en la ciudad”. Al respecto, y de cara a lo que se avecina, en todo el sector ya se frotan las manos. Es que según estiman, sólo los productores agropecuarios santafesinos recaudarán este año 500 millones de dólares más por la cosecha de soja que en 2010, lo que significaría la friolera de hasta 3.200 millones de dólares. Y prevén que buena parte de esa renta fluirá una vez más hacia la construcción.

De acuerdo a lo que indican todas las fuentes consultadas, en 2011 la construcción y la demanda de inmuebles en el sector privado arrancó con el mismo buen ritmo con el que concluyó el año pasado. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), a nivel general (es decir, sumando a la que promueve el sector público) en el último año la construcción creció un 20 por ciento y empleó en la ciudad a más de 21.500 personas. Este dato ya había superado la media nacional, que según la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) rondó el 10 por ciento.

De acuerdo a estimaciones de la Cámara de Empresas Inmobiliarias de Rosario (Cadeiros), la compra y la inversión en inmuebles en el sector privado creció este primer trimestre del año entre un 7 y un 10 por ciento. El titular de la organización, Javier Grandinetti, en diálogo con El Ciudadano destacó el buen momento del sector al remarcar que el aumento de la inversión y la demanda “no siempre se dan juntos” y que “en este momento sí se da esa situación”. Tanto para el referente de los intermediaros como para el delegado en la ciudad de la CAC, Ricardo Griot, los datos muestran que especialmente las viviendas se consolidan ya definitivamente como la alternativa más importante de inversión en el mercado para quien dispone de una buena cantidad de fajos.

Pero además, en ese sentido, para el representante de Cadeiros este fenómeno se da “fundamentalmente por la suba del valor de las propiedades”.

“Si bien el alquiler que luego se percibe tras comprar un inmueble es bajo en relación a la inversión que se hizo, el incremento que vienen sufriendo los precios producto del alza de los costos de la construcción (ver aparte) es lo que hace que sea una buena inversión para combatir la inflación. Hoy el comprador ve los departamentos como una opción, por ejemplo, más rentable que los activos financieros”, explicó Grandinetti.

En rigor, y a la hora de analizar el fenómeno en perspectiva, tanto el referente de los inmobiliarios como Griot explicaron que el sostenido incremento de la construcción y demanda de viviendas, fenómeno que se inició de la mano del crecimiento económico del país desde principios de 2003, y sólo sufrió cierto estancamiento entre finales de 2008 y parte de 2009, en consonancia con el conflicto de las entidades agropecuarias y la crisis financiera global.

“Por aquel entonces se bajó un mensaje unificado de que, producto de la crisis mundial, las propiedades iban a bajar su costo en un 30 por ciento. En ese entonces la construcción se frenó a la espera de esa baja y se produjo también una recesión en la compra. Y cuando se observó que los precios descendieron, nuevamente se volvió a invertir”, relató Grandinetti. Si bien el ritmo de la construcción y del nivel de las operaciones no volvió a ser el mismo que el que se dio entre 2003 y 2007, todos avizoran desde 2010 la vuelta a un crecimiento “sostenido e importante”.

“Como ya se ha visto, no era sólo un boom temporario, como muchos decían”, sostuvo el titular de Cadeiros.

Según datos de la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV), actualmente existen 300 edificios en construcción en la ciudad. Prácticamente todos se encuentran en el radio que comprende 27 de Febrero y Avellaneda.

De igual modo, Grandinetti destacó que actualmente la inversión de grandes ahorristas y la adquisición de unidades de pequeños y medianos se da en todos los frentes. “Hoy hay fuerte inversión con demanda en proyectos chicos, como son las viviendas individuales tras la compra de lotes en Funes o Roldán; en medianos, que son los edificios en altura que se concentran mayoritariamente en el centro de Rosario, y también en grandes proyectos, como es el caso de las megatorres y complejos premium”, explicó en referencia a los proyectos de la costanera norte y Refinería.

Si lo que hay es bueno, lo que viene es mejor. En un artículo publicado en su revista institucional, el cual puede leerse también en el sitio web de la AEV, quedan al descubierto las expectativas del sector de cara a la próxima cosecha de soja habida cuenta de que los granos mueven el negocio inmobiliario de la región.

Bajo el título “Ladrillo: el mejor resguardo de valor espera 3.100 millones de dólares que dejará la soja en Santa Fe”, el artículo sostiene que “los productores recaudarán 500 millones más que el año pasado en la provincia. “Mientras las monedas se debilitan y los plazos fijos dejan de ser rentables. La renta de la cosecha sojera 2011 se orientará a la construcción una vez más”, pronostican.

En la nota se relata que este año los productores santafesinos cosecharán un menor tonelaje de soja (mientras que en 2010 se levantaron 12 millones de toneladas, esta campaña será de 9, 1 millones aproximadamente), pero la suba de precio compensó la merma productiva e incluso mejoró la renta final: sólo los chacareros provinciales pasarán de percibir 2.700 millones de dólares a embolsar entre 3.100 y 3.200 millones de dólares por sus porotos de 2011.

En contacto con este diario, Marcelo Passardi, titular de la entidad, insistió en que en los últimos años los inmuebles han sido la elección más común de los productores de la región, por lo que los empresarios de la vivienda también esperan otro buen año. En rigor, el dirigente recordó que la ciudad es eje de inversión no sólo de los productores de la provincia, especialmente los del sur, sino también de chacareros de 300 kilómetros a la redonda, lo que incluye a parte del sur de Córdoba y Entre Ríos y del norte de la provincia de Buenos Aires: es la llamada “zona núcleo”, donde se concentra el 70 por ciento de la producción de soja del país.

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