Se viene un encuentro musical de altísimo relieve cultural el próximo viernes 20 de marzo en la Sala Lavardén (Sarmiento y Mendoza). A partir de las 21 se presentarán Garupá, el trío litoraleño, junto a la Orquesta Utópica y las entradas, desde 30 mil pesos, se obtienen en Entradaslavarden.com y en boletería.
El trío, conformado por Joel Tortul en piano, Homero Chiavarino en acordeón, guitarra y voz, y Julián Venegas en voz, guitarra y percusión, promete una velada que forma parte de una gira nacional que incluye escalas en Buenos Aires, La Plata y Córdoba, y adquiere un significado especial al realizarse en el mes del natalicio de Ramón Ayala, el gran maestro misionero cuya obra constituye el corazón del repertorio de la agrupación.
El concierto llega en un momento de gran madurez para la formación, que recientemente celebró su paso por la Quinta Luna del 66° Festival Nacional de Folklore de Cosquín. En esta oportunidad, Garupá no estará solo sobre el escenario, ya que contará con la participación especial de la Orquesta Utópica. Esta agrupación rosarina, con una trayectoria de diez años y tres discos editados que la posicionan como una de las referentes del nuevo tango en el país, aportará su sólida formación de orquesta típica –integrada por bandoneones, cuerdas, piano, guitarra y contrabajo– para enriquecer una propuesta que busca borrar fronteras estilísticas y profundizar en la identidad sonora de nuestra región.

El eje central del espectáculo será la presentación de El viejo río que va, el segundo álbum del trío. Esta obra, grabada en el Teatro Príncipe de Asturias y en los estudios Penny Lane bajo la dirección técnica de Carlos Altolaguirre, es una cuidada relectura del legado de “El Mensú”. A través de sus once canciones, los músicos exploran tanto los clásicos inevitables como las joyas menos transitadas de Ayala, sumergiéndose en una paleta de ritmos que incluye galopas, guaranias, chamamés, rasguidos dobles y, por supuesto, el gualambao. El disco original contó con colaboraciones internacionales como la de la colombiana Marta Gómez y la sensibilidad del violinista Pablo Farhat, elementos que Garupá traslada al vivo con un sello instrumental y vocal profundamente personal.