Ciudad

Siguen los cruces

El transporte local vuelve a desatar fuerte disputa política

Para el municipio la Nación dilata la homologación de la Sube a la Movi. Desde el PRO dicen que los sistemas son incompatibles.


La Sube ya se utiliza en varias ciudades del país, pero aún no llega a Rosario.

La implementación en Rosario del Sistema Único de Boleto Electrónico (Sube) y los subsidios nacionales al transporte público volvieron a ser eje de fuerte polémica entre referentes políticos de Cambiemos y el municipio. Desde el Ejecutivo local insistieron en que Nación sigue dilatando la homologación de la tarjeta Sube a la Movi, lo que permitiría a miles de usuarios acceder varios beneficios. En el PRO, en cambio, señalaron que es la ciudad la que debe abandonar su sistema y adherir al que ya opera en buena parte del país.

En ese marco, el martes próximo habrá una reunión clave en Capital Federal entre autoridades rosarinas y del gobierno de Mauricio Macri para destrabar la situación.

Días atrás se anunció que la Sube será el único modo de pago del transporte que conecta Rosario con distintas localidades de la zona a partir del próximo 1º de febrero.

Así, se puso en agenda la situación local, que es diferente a la de otras ciudades. Es que Rosario sigue aún con la Movi para pagar el pasaje del colectivo, las bicicletas públicas e incluso el estacionamiento medido.

Parte de la historia había comenzado en enero de 2016 cuando el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich, y el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, se reunieron para intentar acordar el modo en el que iban a compatibilizar ambos sistemas de pago.

Es decir, si la Movi iba a continuar funcionando como tal, pero homologada con la Sube, o si directamente esta última reemplazaría a la tarjeta sin contacto local.

Los gobiernos municipal y provincial plantearon desde un principio la idea de continuar con la  Movi, que comenzó a funcionar en Rosario en 2011, casi en paralelo con la entrada en vigencia de la Sube en Buenos Aires. Su implementación implicó una inversión en tecnología que el Estado local no quiere dejar de lado adoptando ahora un sistema diferente.

Lifschitz y Fein también quieren que –siempre con el sistema actual– los usuarios del transporte público rosarino puedan acceder a los beneficios sociales de la Sube. Es decir, que jubilados, pensionados, ex combatientes de Malvinas, beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, del programa de Jefes de Hogar, de la asignación por embarazo, del plan Progresar, personal de trabajo doméstico, monotributistas sociales, del Argentina Trabaja y Ellas Hacen puedan pagar un 45 por ciento del valor del boleto, ya que el 55 por ciento restante es subsidiado por Nación en ciudades que implementaron la Sube.

Según el gobierno municipal, en abril de 2016 Dietrich prometió la homologación de los sistemas. En una primera etapa, eso significaría que con la Movi los usuarios locales tendrían acceso a los subsidios y, en una posterior, se pudiera abonar el transporte en todas las ciudades del país que estuvieran adheridas a la Sube y que, a su vez, los visitantes puedan usar la Sube en el transporte local.

Sin embargo –dicen en el Ejecutivo rosarino–, los plazos establecidos se vencieron en octubre de 2017.

La polémica se instaló ahora tras declaraciones de la secretaria de Movilidad del municipio, Mónica Alvarado, quien dijo que aún sigue esperando que Nación implemente la homologación. “Hemos trabajado durante más de un año y no hemos logrado tener una respuesta concreta”, disparó.

La respuesta llegó ayer por el lado de Federico Angelini, diputado provincial de Cambiemos.

El legislador manifestó que el Ministerio de Transporte “nunca confirmó que los sistemas se podían homologar”.

“Lo que se propuso fue hacer un análisis técnico. Esa pruebas se realizaron y finalmente se estableció que los sistemas no son compatibles”, explicó.

Para el dirigente del PRO la ciudad debería ahora abandonar la Movi y tomar la Sube.

“La Sube es totalmente implementable en Rosario, pero para ello es necesario terminar con el enamoramiento a la Movi”, dijo.

Las palabras de Angelini llegaron en el marco de una reunión que tuvo ayer con funcionarios del Ministerio de Transporte en Capital Federal. Según el legislador por cada día que la Municipalidad demora en adherir a la Sube “son decenas de miles los rosarinos que no pueden acceder al descuento del 55%”.

“Nosotros creemos que se pueden trabajar los aspectos técnicos para tratar de incorporar todos los demás servicios de la Movi a la Sube, como el pago del sistema de bicicletas y taxis”, agregó.

La polémica también tuvo como protagonista al presidente del Ente de la Movilidad de Rosario, Carlos Comi. El funcionario municipal dijo que Angelini “habla desde el desconocimiento”.

“Hace dos años que la ciudad trabaja con Nación para hacer compatible los sistemas. Esto es lo que siempre hemos hablado con Dietrich”, manifestó.

Con la Sube

Desde el 1º de febrero la Sube será la única forma de pago en las líneas interurbanas. Servirá para abonar los viajes en los colectivos dependientes de la empresa Rosario Bus, agrupadas en las líneas Continental, 9 de julio, América, Azul, 35/9 y 33/9. Para marzo se espera que se sume Serodino.

Otros temas

Angelini estuvo en la reunión que se desarrolló este miércoles en el Ministerio de Trabajo en Capital Federal junto a los concejales del PRO locales Alejandro Roselló y Carlos Cardozo.

Según confió el diputado provincial, en el cónclave también se repasaron todas las obras del área que se están ejecutando “en beneficio de Rosario y el sur de la provincia como la avenida Circunvalación, las autopistas Rosario-Rufino y Rosario-Sunchales, la ruta AO12, los accesos a los puertos, el Belgrano Cargas, la refacción de las estaciones Rosario Norte y Central Córdoba, el tren Rosario-Retiro, entre otras iniciativas del Estado Nacional con una inversión histórica de $114.000 millones solo para la provincia de Santa Fe en el área de transporte”.

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