El Hincha, Rosario Central

Entrevista

El tesorero canalla lo tiene claro: “En Central nos estamos ajustando todos. No hay excepciones”

En extensa nota con El Hincha, Adrián Raguza desmenuzó la situación económica financiera auriazul y dejó varias frases: "Si desde lo económico Cocca pretende más de lo que percibe en su contrato actual, el club no está en condiciones de afrontarlo"

Foto: Franco Trovato Fuoo

Por Guillermo Ferretti y Enrique Genovar

Los problemas económico-financieros que padece el club han tomado el centro de la escena del Mundo Central en los últimos días. Es cierto que hay una crisis global generada por la pandemia y el consecuente parate del fútbol argentino, que todavía no tiene fecha de regreso ni siquiera para los entrenamientos. Y la tesorería de la entidad de Arroyito ha tenido dificultades para cumplir con varios compromisos asumidos. Entre ellos, los que tiene que ver con pago de pases a otros clubes, situación que generó demanda en FIFA de parte de algunos de los damnificados.

En este complejo escenario, el tesorero auriazul Adrián Raguza dio explicaciones. El principal responsable del manejo de las arcas centralistas reconoció una deuda de algo más de 3 millones de dólares por pago de pases a otros clubes, aunque advirtió que no todas son exigibles en el corto plazo. Y planteó también que, como “el pago de esas deudas está calzado a futuras ventas”, los canallas necesitan recaudar “unos 3,8 millones de dólares” en el próximo mercado para “equilibrar las finanzas”.

Además, Raguza advirtió la necesidad de que “se respete y se cumpla con la nueva política deportiva decidida para el fútbol profesional”, que apunta a la promoción de futbolistas jóvenes del club. Y también que la renovación de contrato de Diego Cocca, que finaliza el próximo 30 de junio, no puede darse en una cifra superior a lo que percibe hoy. “Si Cocca pretende más de lo que estipula su contrato actual, el club no está en condiciones de afrontarlo. Para conseguir un equilibrio financiero, no podemos asumir compromisos superiores a los actuales”, dijo.

El tesorero apuesta a una reducción importante de los egresos del club que “afectará a todos” porque cree que lo peor de la crisis todavía no llegó. Y también admitió que, en el nuevo presupuesto de fútbol, sí habrá cierta flexibilidad para lograr la renovación de vínculo de Marco Ruben que, como el de Cocca, vence a fin de este mes.

-En los últimos días trascendió que Rosario Central debe a otros clubes por la compra de pases o préstamos, una suma que ronda los 3,5 millones de dólares.

-Si, está dentro de lo que consideramos en el flujo financiero del club cuando desde el área deportiva solicitaron recursos para contratar refuerzos en el último mercado. Hay que aclarar que estas deudas no son todas exigibles en el corto plazo, y algunas de ellas cuentan con particularidades. Pero lo que tiene que ver con mercado de pases, en los últimos que se dio que club viene incorporando más de lo que vende. De todos modos, el flujo financiero está calzado con ventas que se deberían dar en el próximo libro de pases. Obviamente que también hay que tener en cuenta que en marzo último se paró el fútbol por la pandemia y eso agregó inconvenientes en la economía del club que no estaban previstos.

-Se habla de que Central debe unos 3,5 millones de dólares a otros clubes por compra de pases o porcentajes de pases de jugadores en este último tiempo. ¿Es correcta esa cifra?

-La deuda puede estar en 3,2 o 3,3 millones de dólares. Lo que puedo decir sobre el tema es que venimos charlando con varios de estos clubes acreedores para refinanciar pagos. Y con algunos ya lo conseguimos.

-Teniendo en cuenta el monto que alcanzó esta deuda, ¿no fue osada la política de refuerzos que se aplicó en los últimos mercados?

-En realidad, cuando se organiza lo deportivo se hace de acuerdo a un presupuesto que pone límites sobre lo que se puede y lo que no. Si vamos a los números, en lo financiero esta deuda está calzada a próximas ventas. De lo exigible, es cierto que hay pagos vencidos, como el de los 200 mil dólares de la primera cuota de Federico Martínez a Liverpool de Uruguay. Ese pago estaba calzado en el flujo operativo del club, pero nos afectó la pandemia y no pudimos cumplir a tiempo. También hay que tener en cuenta que tenemos por cobrar dinero por mecanismo de solidaridad por la venta de Giovani Lo Celso, que ronda el millón 300 mil dólares; y unos 500 mil dólares más de la venta del Colo Gil a Arabia Saudita. Después, estamos atentos a lo que pase con el reclamo que hicimos a FIFA contra Lanús por un porcentaje de venta del pase de Diego Braghieri, que podía representar a Central un ingreso de unos 900 mil dólares. La demanda está en la última instancia, en manos de un tribunal definitivo que tiene que fallar pronto. Esperamos novedades en los próximos 30 o 60 días.

-Recién hablaste de la deuda a Liverpool por el pase de Martínez. Esa primera cuota venció en marzo, antes de que la pandemia provocara el parate del fútbol. ¿A qué variable económica estaba calzado ese pago?

-Se trata de un tema financiero. Ese pago estaba calzado a la obtención de un crédito. Pero la crisis económica general de marzo nos complicó. El mercado cambió por completo. Se cortaron las líneas de crédito y eso nos impidió conseguir el dinero. Pero ya estamos renegociando con Liverpool por este tema, viendo qué parte de los activos que tenemos por cobrar les cederíamos para resolver el problema.

-En este panorama, ¿cómo definirías a la actual situación económica financiera en la que se encuentra el club?

-La situación financiera, sabiendo que parte de esta deuda de la que hablamos no es exigible de inmediato, es para ocuparse. Y es lo que justamente estamos haciendo. La situación eocnómica, tomando en cuenta acciones que nos obliga esta crisis pandémica, nos pone en situación de reestructuración. La idea es conseguir con la estructura del club lo que llamamos “presupuesto cero”. Esto significa, que tenemos que manejar nuestro presupuesto con los ingresos genuinos, que en este último tiempo se han reducido. De esa manera, con los activos por cobrar, iremos cancelando los compromisos asumidos. Financieramente estamos como cualquier empresa o club a nivel mundial. Pero nos estamos preparando para lo que viene porque, desde mi punto de vista, los efectos económicos y financieros de esta crisis van a impactar con mucha dureza desde setiembre u octubre en adelante. Creo que la crisis todavía no empezó, por eso nos estamos preparando. Tengo un lema que dice que, en este tipo de situaciones, no se salva ni el más inteligente ni el más rico, sino el que mejor se adapta. Y nosotros nos estamos adaptando.

-¿Cuánto dinero le hace falta recaudar a Central en el próximo mercado para salir de esta situación financiera que hoy los ocupa?

-Sabemos que el mercado que viene no será como las anteriores. Lo primero que hay que tener en cuenta es que necesitamos un cambio de política deportiva para afrontar este mercado. No podemos seguir comprando tres o cuatro refuerzos por libro de pases. La política debe ser de venta de jugadores. Una política de respetar los presupuestos y las bases financieras, y de potenciar los activos del club. Por ejemplo, potenciar a varios jugadores juveniles del club que consideramos que ya están para la primera división. ¿Cuánto necesitamos vender en el mercado que viene? Uno o dos jugadores, lo que en dinero representaría entre 3,5 y 3,8 millones de dólares. Si es más, mucho mejor porque permitiría atender cuestiones que están demoradas en el club, como algunas obras. Pero hay que tener en cuenta que los valores de hoy no son los del mercado anterior, todos estamos  un poco más empobrecidos.

-Esta claro lo del cambio de política deportiva que asumirá el club. En este sentido, y sabiendo que el 30 de junio próximo vence su contrato, ¿creés que Diego Cocca es el técnico indicado para llevar adelante esta nueva política?

-La continuidad o no de Cocca la debe definir la gente que trabaja en el área fútbol del club. Pero desde la tesorería ya advertimos la necesidad de que se respete y se cumpla la nueva política deportiva para el fútbol profesional. No estoy hablando de jugar con un equipo de juveniles, pero sí necesitamos que se empiece a valorizar ese activo que tenemos que son los futbolistas jóvenes del club. También hay un tema monetario, estamos cerrando el presupuesto para lo que viene, en el que fijamos lo que tenemos permitido abonar a jugadores y cuerpo técnico. Tenemos que acomodarnos a ese presupuesto. La continuidad de Cocca tiene que estar adaptada, sí o si, a estas normas. Al menos es lo que planteamos desde tesorería.

-Sin meternos en cifras del contrato, y siempre desde la mirada de la tesorería del club, ¿se puede decir que el nuevo contrato que negociarán con Cocca debe estipular un ingreso para el técnico menor que el actual?

-Sí, debe ser así. En Central nos estamos ajustando todos. No hay excepciones. Se vienen momentos complicados y hay que adaptarse hasta que las cosas empiecen a recomponerse. Esa adaptación implica también una baja y reducción dentro de la estructura global del fútbol profesional e incluye al cuerpo técnico. De alguna manera, este “paquete del fútbol profesional” no puede superar un monto determinado que pueda ser absorbido por el club para desarrollarse con normalidad.

-Ya hay negociación en marcha por la renovación del contrato de Cocca. ¿Cómo está el tema económico de esa negociación entre lo que pretende el DT y lo que puede pagar Central?

-Respondo desde lo personal. Si desde lo económico Cocca pretende más de lo que percibe en su contrato actual, el club no está en condiciones de afrontarlo. Para conseguir un equilibrio financiero, no podemos asumir compromisos superiores a los actuales. Hoy no podemos trabajar con déficit pensando en cubrirlo luego con lo que se recaude en mercado de pases. Sé que hay negociaciones en marcha por la renovación de Cocca, pero tengo entendido que se están desarrollando con las pautas planteadas desde tesorería. Eso es fundamental para que de esta crisis podamos encontrar oportunidades y soluciones. En su momento tuvimos que hacer un esfuerzo económico por una necesidad deportiva. Esa necesidad se cubrió, pero ahora estamos en otra situación. Hay que seguir pensando en objetivos deportivos importantes, pero a partir de una estructura económico financiera que lo sustente.

-Está instalado en el Mundo Central que recurrieron a préstamos de privados. ¿Fue necesaria esa colaboración?

-Hay gente que ha colaborado para llevar esto adelante. Y los compromisos que asumimos con ellos están calzados a ingresos futuros, en especial relacionados con el mercado de pases.

– Marco Ruben también finaliza su contrato con Central. Desde lo económico, ¿la situación es similar a la negociación por la renovación de Cocca? ¿O por ser Ruben un referente del club puede haber una venia de la tesorería y para gastar algún peso más en él?

-Lo de Marco (Ruben) es un tema diferente. Sí tiene que estar encuadrado dentro de la estructura que hablé antes del “paquete” que representa a nivel económico el presupuesto para el plantel y cuerpo técnico. Cuando Marco volvió al club, a fin de año pasado, lo hizo con un salario muy bajo. La idea es tratar de renovarle y creo que se está trabajando en eso. Pero sí, con algo más relacionado a la realidad del jugador.

 -¿Se puede decir que se vienen tiempos difíciles y la tesorería de Central pide que todos se ajusten los cinturones?

-No tengo dudas que hay que ajustarse el cinturón, como todos. Y si no ajustamos estaríamos totalmente equivocados. Lo bueno es que si nos ajustamos el cinturón, y hacemos las cosas como las tenemos que hacer a nivel de estructura económica y financiera, Central tiene lo más importante que son los activos, y entre ellos hay varios jugadores jóvenes que hoy ya pueden pasar al plantel de primera división. Es un momento de ajustarse el cinturón y prepararse para un posible momento histórico, que permitiría reestructurar y rearmar un montón de cosas. Es ajustarse el cinturón con un criterio de una estructura de desarrollo. No es ajustarse el cinturón para empobrecernos, sino ajustarnos para desarrollarnos y poder pasar esta crisis de la mejor manera posible.

-¿Es verdad que vas a dejar la tesorería de Central?

-No, no es verdad. Mirá si con todo el lío que hay que arreglar, la voy a dejar. Yo no me voy del barco cuando estamos en el medio del agua.  Soy bastante franco y de pocas palabras, si hay una realidad es que hay un tema laboral en Europa que veníamos bastante avanzados pero hoy todo eso está en stand by por la pandemia, y quedó de lado. Por ahora seguimos acá y vamos a poner esto en orden.

El conflicto con Envigado

-El presidente de Envigado se enojó porque no le pagaron por Duvan Vergara inclusive después de transferirlo a América de Cali…

-Sé que el presidente de Envigado estaba enojado. Después de ese enojo tan grande que tuvo hace 48 o 72 horas, estamos hablando con él para cerrar un acuerdo de pago. Hay una realidad, cuando se vendió el jugador a América de Cali, habíamos cerrado un convenio con el dueño de Envigado para que directamente ellos cobren con América la parte que les correspondía. Se había generado un documento que estaba firmado por América y por nosotros, y Envigado estaba a punto de firmarlo. Este es un caso que está en FIFA, que tiene demanda en FIFA. Para que le cediéramos el crédito, le pedimos que levantara la demanda en FIFA. Y nos dijo que aceptaba formar el acuerdo pero no levantaba la demanda en FIFA. Además, en ese momento apareció un club formador y otros que reclamaban parte porcentual del pase de Vergara. Por eso en FIFA está presentado que no se pagó en su momento porque nos tenían que determinar realmente a quién le teníamos que pagar. No queríamos pagar y después tener reclamos que parte del jugador pertenecían al club formador o al mismo jugador o a quien sea. Como se dice en la jerga, el que paga mal, paga dos veces. Y la verdad que financieramente no estamos para pagar dos veces. Estamos esperando que desde FIFA se defina el tema. Se presentaron las pruebas, las instancias legales se terminan creo que en los próximos tres o cuatro meses, con lo cual ya nadie más nos va a poder reclamar que nosotros le paguemos partes del pase.

-El presidente de Envigado dijo que Central cobró de América de Cali en una cuenta bancaria que posee en Madrid. ¿Con qué objetivo tienen esa cuenta?

-Central tiene una cuenta en el exterior en España, como tendría en Buenos Aires, Rosario, La Quiaca, o en Uruguay. En cuanto al objetivo, esa cuenta había sido creada por alguna operación de dos clubes europeos. Por ejemplo, lo que sucederá ahora entre Betis y Tottenham, que generará una acreencia para Central. Los bancos europeos hacen el descuento de esa acreencia, y las tasas que se manejan en Europa están entre un 3 y un 5 por ciento anual. En Argentina, descontar un documento de esas características tiene una tasa de descuento de 11 puntos anuales. Esa cuenta se había hecho con ese criterio, pero nunca se terminó usando porque no se hizo ningún descuento. En esa cuenta se hizo el pago de América de Cali a la cuenta de España y de ahí mismo vino a Argentina porque por la Ley de Cambios el dinero siempre se tiene que liquidar en Argentina.

-¿Tiene que pasar por AFA también?

-No, ese dinero no tiene que pasar por AFA pero si liquidarse en Argentina. Sería como una exportación. Se puede pagar en cualquier lado pero lo tenés que traer acá, así que se terminó liquidando acá. Con respecto a eso, lo que vamos a ver es que en realidad si en los próximos mercados de pases no hay nada de ventas directa a un club del exterior por un monto interesante, no tenemos nada por descontar, entonces directamente la cuenta carecería de uso.

Todavía no hay ofertas

-¿En tu casilla de correo electrónico tenés en estos primeros días de junio alguna oferta por Jeremías Ledesma? 

-En mi casilla no.

-¿Y en la de algún otro directivo?

-No, realmente no. El mercado todavía ni siquiera abrió, el mundo está en pandemia. Salvo la Bundesliga, los demás van a empezar dentro de unos días para terminar sus torneos. Esto no solo le pasa a Central o al fútbol argentino, sino que se da a nivel mundial. Si se está empezando a mover un poco, hay gente que está preguntando, pero son los preliminares. Es como en una relación de noviazgo, es como que están mirando a ver si te invitan a tomar una copa. Pero no hay nada todavía.

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