Ciudad, Edición Impresa

25 de Mayo

El Sol del 25 asomó con un gigante locro solidario

Miles de personas acudieron a probar el plato típico servido por el Sindicato de Recolectores.


“Hoy donde muchos barrios se encuentran con muchas carencias y falta de presencia estatal, llevamos un almuerzo como excusa para reunirnos, para comprender que juntos podemos lograr muchas cosas por cada barrio de Rosario”, lanzó el secretario general del Sindicato de Recolectores, Marcelo Andrada. Al menos en la puesta en escena, el Pipi, como más se conoce al dirigente gremial, no podía pedir más: el mítico “día peronista”, bien soleado, con un cielo casi sin nubes, y frío que no incomodaba a nadie acompañó el Gran Locro Solidario del sindicato, pensado para una convocatoria de 5 mil personas que, si no llegó a ese número, le pasó raspando. Y aun puede haberlo sobrepasado.

Con un montaje que hacía recordar a los tiempos de mayor poderío y masividad de las organizaciones populares, el despliegue barrial del sindicato de recolectores era descomunal. Sobre el pasto del amplio predio y de fondo, en el otro extremo del escenario, las tiras del Fonavi de Seguí y Rouillon, se habían dispuesto interminables filas de mesas donde miles de personas estaban sentadas delante de las bandejas con el típico plato patrio, mientras otras deambulaban o formaban filas para repetir o para obtener el primer plato. Cualquiera podía entrar, servirse, sentarse y comer: el predio, como el almuerzo, estaba totalmente abierto, sin cerco alguno.

Como hormigas, un ejército de militantes con remeras o buzos verdes del Sindicato de Camioneros, o de la CGT o con la leyenda “Pipi Conducción” también iban y venían desde las mesas hasta el improvisado corral de los cocineros. Allí en gigantescos discos montados sobre fuego a leña se iban revolviendo el maíz, los huesos, los cueros, las patas y los demás ingredientes, en buena parte conseguidos con donaciones buscadas por militantes y dirigentes sindicales.

Baños químicos, peloteros, juegos inflables para los más chicos terminaban de armar una convocatoria que terminó de confirmar su eficacia y amplitud cuando los militantes gremiales empezaron a abrir y cerrar los brazos: “Locro no hay más”.

Pero la previsión había estado presente, y a esa altura ya estaban a medio cocinar kilos y kilos de chorizos y, de paso, alguno que otro costillar, más como premio al esfuerzo de los cocineros y los que servían. Y los que limpiaban los tablones: ni siquiera una bandeja estaba quedando sobre el pasto, cómo iba a ocurrir si el organizador era el Sindicato de Recolección, Barrido y Afines de Rosario. Un camión de Lime estaba estacionado y antes que tuviera carga completa otro similar estaba entrando al predio. Contenedores naranja de la Municipalidad completaban un esfuerzo extra de un festejo popular y, por qué no, autolimpiante.

Conformes con la masiva convocatoria, desde el escenario donde había hablado Andrada, secundado por otros dirigentes gremiales y políticos como el concejal justicialista Diego Giuliano, el ex edil del Movimiento Evita Fernando Chino Rosúa y, entre otros, el concejal de Pérez Carlos Cardozo, se hizo el anuncio: ya está en marcha otro gran locro, para otra gran fiesta patria. Será el 20 de junio, por el Día de la Bandera, en la plaza 25 de Mayo, en Cabín 9.

Hubo almuerzo de campo para defender un proyecto urbano

“Superó totalmente nuestras expectativas y estamos emocionados. Y todo esto arrancó con cinco personas hablando de la especulación inmobiliaria”, se entusiasmó uno de los militantes de Ciudad Futura. Es que ayer, la joven fuerza política también tuvo su convocatoria masiva para conmemorar el aniversario de la Revolución de Mayo. Y fue un éxito por partida doble: cerca de mil personas se sentaron a las mesas montadas en el predio del Tambo La Resistencia, en Nuevo Alberdi, todas pagando la tarjeta para asistir.

La jornada “La Resistencia Somos Todos” generó un inédito despliegue en el paisaje de la zona semirrural de Nuevo Alberdi. Caravanas de vehículos comenzaron transitar desde la mañana hacia el predio donde menos de dos décadas atrás, y en medio de un proceso de desalojo a un tambero que hacía mucho más que se había asentado allí con su pequeño emprendimiento, un grupo de jóvenes hacía nacer el movimiento Giros.

Ayer, una multitudinaria pollada, y hasta un menú vegetariano para quienes no comían carne, acompañaron la porfía inicial de aquel grupo de jóvenes: “No sólo apoyó al tambo, sino también la perspectiva con la que Ciudad Futura insiste en que se aborde la urbanización de los terrenos linderos, que configuran la última reserva de tierras urbanizables de la ciudad”, destacó el Frente Ciudad Futura.

Un drone que filmaba y tomaba fotos desde el aire acompañaba la parte “técnica” de la movida. Es que mientras continuaba el almuerzo, militantes de Ciudad Futura estaban editando un video para publicar en las redes sociales en la misma jornada que, a modo de spot, relataba hasta el momento presente la larga pelea contra el desalojo que aún libra Juan Licera, uno de los dos tamberos originales que ya sobrevivían allí cuando todavía no se había impuesto la lógica de que donde no hay soja es porque hay ladrillos. El presunto engaño que padeció al firmar un papel es lo que por estos tiempos está determinando la Justicia, que suspendió una orden de desalojo para dar lugar a audiencias que busquen un entendimiento ya con los Ejecutivos y los Legislativos de la provincia y la ciudad involucrados.

Ayer, el escenario de disputa era lugar de almuerzo campestre, con visita guiada. Los asistentes pasaron por el sector de ordeñe, el almacenamiento en la enfriadora, vieron el proceso de obtención de derivados lácteos. Pero muchos no pudieron llevarse nada: “Los quesos y el dulce de leche se terminaron ya a la mañana”, lamentaron –o no– en Ciudad Futura. Para entonces, sólo productos de panificación, también caseros y de horno de campo, era lo que se ofrecía en el stand como parte de la campaña financiera de la fuerza política. “Fue  una serie de actividades dispuestas para conocer las instalaciones de la unidad productiva de Ciudad Futura, los trabajadores que le dan vida y las 250 hectáreas donde se está proyectando el plan integral para urbanizar esos terrenos con un fuerte sentido público”, explicaron. Como actividad final, la jornada cerró con “una demostración del último ordeñe del día y la producción de dulce de leche en la Fábrica Láctea”, completaron.

Hasta entonces, además de música en vivo, el escenario montado en medio de tranqueras y alambrados había mostrado también audiovisuales que recorrían la historia de la Escuela Etica, del centro digital, del taller de costura, del vivero o del criadero, todos emprendimientos que se gestaron alrededor de Nuevo Alberdi, todos con eje principal en el Tambo La Resistencia y la casa-container donde fue creciendo el frente que hoy cuenta con tres concejales, todos jóvenes: Juan Monteverde, Juan Salinas y Caren Tepp.

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