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El sexo después de los 45…

Cerca de 40% de los hombres mayores de 45 años sufre una deficiencia de testosterona que le afecta su vida sexual, reveló hoy un estudio de la Universidad estadounidense de Florida.

La investigación realizada sobre una población de 2.162 varones mayores de 45 años, evidenció que casi 40% tenía deficiencia de testosterona.

Sin embargo, 4% de los hombres con ese trastorno había sido diagnosticado y tratado previamente.

La testosterona es la principal hormona sexual masculina, y es responsable de estimular el desarrollo de los órganos sexuales y las características sexuales secundarias del hombre.

Su disminución puede producir consecuencias en la calidad de vida al afectar el rendimiento sexual, su desempeño en el trabajo y su vida social.

Alberto Nagelberg, vicepresidente de la Sociedad Argentina de Andrología (SAA), señaló que “existe consenso en la necesidad de investigar la deficiencia de testosterona en los varones que presentan obesidad, diabetes, hipertensión y trastornos en sus valores de colesterol y triglicéridos”.

Nagelberg añadió que esa población “es la que presenta mayor riesgo de padecer impotencia sexual y es fundamental que a partir de los 40 años, o incluso antes, cuando los niveles de testosterona comienzan a disminuir un 1% anual, los hombres realicen consultas médicas periódicas para asegurarse que su nivel de testosterona continúa siendo el normal”.

El estudio de la Universidad de Florida determinó que los más afectados en cuanto a la deficiencia de testosterona eran los varones obesos (7 de cada 10), los diabéticos (6 de cada 10), los hipertensos (6 de cada 10) y 5 de cada 10 entre aquellos que tienen alterados sus grasas en sangre.

Las principales manifestaciones del déficit de testosterona son: la osteoporosis que se presenta con dolor de espalda, fracturas y la disminución de la estatura y fuerza muscular.

También, los afectados experimentan disminución del deseo sexual, disfunción eréctil, aumento de grasa corporal y obesidad abdominal.

Una vez detectada la necesidad de normalizar el nivel de testosterona, no hay edad límite para indicar un tratamiento adecuado que garantice una mejora en la calidad de vida del paciente.

Existen en la Argentina varias terapias de reemplazo hormonal orales, geles de aplicación diaria, intramusculares trisemanales y por vía intramuscular trimestral y el undecanoato de testosterona.

Los niveles de la hormona alcanzados a través del proceso deben ser lo suficientemente altos, dentro de los niveles fisiológicos, para poder lograr óptimos efectos y combatir todos los componentes del síndrome.

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