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“El rugby es un deporte inclusivo”

Por Santiago Baraldi.- Desde mayo, unos 40 chicos de Las Flores y de Parque del Mercado juegan con la ovalada como parte de la iniciativa Botines Solidarios. Sus organizadores dicen que pueden jugar gordos, lentos y bajos: “Los elitistas son los clubes que cobran la cuota”.


rugby

Desde el pasado mes de mayo, más de 40 chicos del barrio Las Flores y Parque del Mercado, en la zona sur de Rosario, juegan rugby dentro del programa Botines Solidarios que lidera el ex Puma Leandro Lobrauco junto a Guido De Luise y Leonardo Campos, con el apoyo de la Municipalidad y la Unión Rosarina de Rugby. “Esta fue una idea original de Nani Corleto, que en el año 2009 comenzó a llevar el rugby a barrios periféricos de capital y provincia. Jugamos juntos en los Pumas y me interioricé para traer la experiencia a Rosario, después de gestionar los lugares y contar con el apoyo de la Muni, los chicos se fueron sumando”, señaló Lobrauco, quien afirma que el deporte de la ovalada está lejos de ser elitista: “Es inclusivo porque pueden jugar los altos, gordos, lentos, bajos y rápidos. Lo que es elitista es el club que cobra una cuota a la que estos chicos no pueden acceder”, diferenció.

Botines Solidarios tiene como objetivo, además de sacar a los chicos de la calle, la idea de transmitir a los pibes los valores de solidaridad, el compañerismo. “De saber que si bien el pase se da para atrás, siempre se va para adelante. Eso, ayuda a sortear un montón de dificultades”, explica Lobrauco.

Los lunes y miércoles de 15 a 17 se reúnen en el Parque del Mercado y los mismos días de 19 a 21 en el predio municipal de Las Flores. Y los sábados arman partidos con el infaltable tercer tiempo. “Al comienzo había cierta pica entre los chicos de un barrio y otro, hasta que entendieron que eran un equipo. Fue muy lindo ver cómo los chicos del Parque del Mercado, un poco más grandes que los de Las Flores, les enseñaron algunas cosas puntuales. Ahora ellos mismos están buscando qué colores tendrán sus camisetas y cómo será el escudo. Los padres también se involucran ayudando, como por ejemplo, con pizzas caseras para el final de la jornada”, apuntó el ex medio scrum de Atlético de Rosario y de los Pumas.

Guido De Luise es quien enseña rugby y desarrollo deportivo, y Leonardo Campos es profesor en desarrollo humano: “Tenemos una metodología de trabajo, no es simplemente ir y tirarles la pelota. Hacemos énfasis en la actitud, la responsabilidad, en el compromiso; cuando terminan un partido ellos mismos se autoevalúan, cada mes vamos cambiando los objetivos”, cuentan.

Los chicos practican tres veces por semana divididos en dos grupos: menores y mayores de 14 años. “Es un trabajo de iniciación al deporte; comenzamos con el «tag rugby», sin contacto, como la «tocata» y después vamos haciendo entrenamientos de contacto. La idea es buscar integración y hasta participación corporal para canalizar agresividad. Hay que tener en cuenta que participan grupos cuya realidad está expuesta a la violencia o a ciertas debilidades y que muchas veces no tienen una contención social importante”, agregó.

Los chicos, ante lo nuevo, demostraron interés, sobre todo en barriadas donde todavía hay terrenos donde jugar un picado al fútbol sin tener que pensar en un alquiler.  “Son lugares donde todos los chicos juegan al fútbol y lo hacen realmente muy bien; nos permitió observar que todavía hacen vida de barrio: van a la escuela y después buscan de juntarse con sus amigos en una canchita. El grupo que se armó está muy enchufado, la idea es poder seguir tres o cuatro años más, que ellos puedan armar sus equipos. Además estamos formando líderes: serán, en el futuro, quienes enseñen a los más chicos. El año próximo nos gustaría llevar esta experiencia a otros dos barrios periféricos de Rosario:  los que estén interesados en sumarse al proyecto o ayudarnos con materiales pueden ingresar a nuestra página web: www.botines-solidarios.org.ar”.

El programa trabaja con la metodología del desarrollo a través del deporte (DAD) donde el jugador hace su propia evolución luego del partido: “Cada uno se hace cargo de su compromiso con el equipo, remite a la actividad deportiva; responsabilidad, que nos lleva a necesidades del juego como llegar a horario, que todos tengan agua, protector bucal, etcétera; y respeto, que es la relación con el profesor, los compañeros y con uno mismo”, finalizó Lobrauco.

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