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El recuerdo de la dictadura sigue dividiendo a un colegio

Desde la cooperadora negaron toda “censura” a un mural. Directivos y alumnos insisten en que la hubo.

“No hubo ningún hecho de censura. Nosotros simplemente pedimos ver (los trabajos) para tener una opinión, porque me parece que la elección tiene que ser en forma democrática entre todos: los chicos y los docentes. Y ni los docentes ni la comisión directiva fueron consultados para esto”. Así replicó la titular de la comisión directiva de la asociación cooperadora del Instituto Zona Oeste, Ana María Tabares, las denuncias sobre el presunto veto del cuerpo a las leyendas “Nunca Más” o “30.000 desaparecidos” y a los dibujos de los pañuelos blancos de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en los murales que los alumnos del establecimiento iban a pintar para conmemorar los 35 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. La directiva, que también es docente de la institución desde hace más de dos décadas, negó la descripción que hizo a este diario el propio director del Instituto, Arístides Álvarez. Y, en cambio, avaló dos comunicados de la asociación cooperadora y de su comisión directiva que acusan de “falaz y malicioso” el contenido de su declaración, publicada en la edición de ayer de El Ciudadano. Sin embargo, voces de los propios alumnos y de otro de los directivos confirman que la censura existió.

“Los actos internos de la institución se realizaron con normalidad, sin objeción alguna. Incluso participamos los docentes y la comisión directiva. No hubo ninguna censura de ningún tipo y no tenemos miedo de hablar del tema”, se plantó la profesora Tabares.

El “tema” es el comienzo de los siete años de usurpación del poder por parte de la última dictadura cívico-militar, además, la más sangrienta. Para su recuerdo el gobierno nacional dispuso que todos los 24 de marzo sean feriado: el Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia.

La polémica se disparó cuando, para conmemorar la fecha, el centro de estudiantes del Instituto propuso un acto y festival con la presencia de la murga “La Memoriosa”, la proyección del documental El Rosario de Galtierri y el cierre a cargo de grupos musicales de los propios alumnos. La actividad iba a estar acompañada por dos murales. Y es el contenido de esos murales lo que parece estar aún en disputa.

Tabares aseguró a este diario que el tema del golpe de Estado y la última dictadura “se trata en las aulas con los alumnos”  como un tema “pedagógico” y como una fecha que hay que “recordar”.

“Pero es una recordación, no un festejo. Es para reflexionar. No es que nosotros negamos los hechos: no podemos negar los asesinatos ni la apropiación de chicos”, admitió Tabares. Y subrayó en ese marco que el Instituto Zona Oeste es una institución “pluralista” que recibe a “alumnos de todas las ideas políticas y religiosas” y cuyas familias “son de distinta extracción”. “Y no tenemos ningún problema con ninguno”, subrayó.

—¿En algún momento en la comisión directiva se dijo que los desaparecidos no eran 30.000?, se le preguntó.

—No.

—¿Hubo oposición  a que se pintaran  pañuelos blancos de las Madres de Plaza de Mayo y la leyenda “Nunca Más”?, insistió este diario.

—No. Lo que nosotros queríamos era que lo que se pintara, sobre todo en el portón de la escuela, fuera un mensaje más universal, un mensaje más conciliador.

Según el escrito de la cooperadora, lo que la comisión directiva propuso como mensaje más “conciliador” era “el símbolo universal de la paloma blanca de la paz, acompañada de las palabras: libertad, democracia, paz”. “¿Esto puede ser juzgado como censura, como miedo?”, inquiere el texto.

Y desde el centro de estudiantes lo ven como poco menos que eso: según refirieron a este diario, tres veces distintos alumnos presentaron propuestas para pintar, y otras tantas la comisión directiva las objetó. Y aseguraron que una de las frases que molestó era: “Por 30.000 motivos tenemos futuro, tenemos memoria”, de la que se objetó el número; que la frase: “Ni olvido ni perdón” fue considerada “una falta de respeto” y que los dibujos de los pañuelos blancos no fueron admitidos.

Tabares replicó que una de las propuestas incluía los rostros del fallecido ex presidente Néstor Kirchner y la presidenta Cristina Fernández. “¿Y qué hace usted si le dicen que van pintar eso?”, preguntó. Pero insistió en que no hubo “veto” alguno: “Ante esas manifestaciones, nosotros quisimos saber qué iban a pintar. Y estuvimos conversando con los alumnos y cambiando opiniones”, dijo.

Pero tampoco lo entendió así la integrante de la comisión directiva y además vicedirectora a cargo de enseñanza media. Ante la pregunta de este diario sobre si existió o no un episodio de censura, respondió sin dudar: “Sí, lo hubo”.

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