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“El PJ no debe ser presa fácil de seducciones extrapartidarias”

“Me daría una gran tristeza que nos convirtiéramos en un botín para otros sectores”, dijo la diputada provincial Giaccone.


En una crítica mirada hacia el interior del peronismo santafesino, la diputada provincial Claudia Giaccone le dijo a El Ciudadano que el partido “hoy por hoy no es opción electoral” y advirtió que “hay muchos dirigentes que pueden caer en la seducción de ofertas extrapartidarias”. Criticó a los sectores “que son funcionales al gobierno de Macri”, y admitió que esperaba “una presencia mucho más activa” del actual senador nacional y ex candidato a gobernador Omar Perotti.

—¿Cuál es la situación del peronismo provincial?

—Yo tengo puesta una gran expectativa, porque siento que el peronismo tiene por delante un enorme desafío, que es rehacerse y tratar de lograr una unidad que incluya a una gran camada de dirigentes nuevos y sobre todo a las bases y la militancia. El partido hoy está renovado y tiene autoridades nuevas, con la mayor parte de los sectores del peronismo adentro. Pero como no tiene un líder natural que naturalmente convoque a todos, debe armar y construir colectivamente.

—¿Perotti no sería el líder natural del peronismo, tras la elección del año pasado?

—Sería el líder natural, pero no quiso serlo a nivel partidario. Y lo hablé con él. Era la persona indicada y tenía la autoridad para llamar a todos los sectores y convocar a un peronismo unido, con una conducción legítima que venía de los votos y del trabajo en el territorio. Pero no quiso hacerlo.

—¿Le explicó por qué?

—Porque no tenía la voluntad personal de construcción política. Es un tema muy personal, pero a mí me parece que era una gran oportunidad la que tenía el peronismo con su figura. Hoy ya cambiaron las cosas.

—¿Siente que el peronismo está desaprovechando esa oportunidad de construir una unidad con liderazgo claro?

—Yo siento que hoy no somos opción electoral. Que todo está en una tarea que es un desafío tremendo, del cual yo estoy participando. Lo sabe el presidente del partido, Ricardo Olivera, porque estamos en todas las reuniones del partido, acompañando este trabajo que requiere de una gran presencia y generosidad de los dirigentes. Mientras eso no esté…

—¿A qué dirigentes se refiere?

—A los más encumbrados. El peronismo tiene muchos espacios. Y la unidad se podrá hacer con algunos y con otros no. De hecho, en la Cámara de Diputados nosotros mantuvimos tres bloques –en realidad ahora son cuatro–, con la lógica de las listas de la campaña electoral, porque no sirve decir que estamos unidos y después votar de distinta manera. Preferimos mantener tres de los cuatro bloques en un interbloque y que para cada tema se busque el consenso. Y si no se logra, votamos diferente. Preferimos que la construcción se vaya haciendo en la confianza y no hablar de una unidad ficticia. Es un camino que tenemos que hacer porque hoy por hoy no somos visibles para la sociedad, con una opción electoral.

—¿Cómo repercute este panorama en los militantes?

—Yo camino muchísimo la provincia. Y hay mucha orfandad de los militantes, de nuestros dirigentes en las unidades básicas, de presidentes comunales. Y entonces empiezan esos juegos de que uno habla con extrapartidarios, y se genera esa desconfianza que hace mucho ruido.

—De hecho. Bonfatti se animó a decir que puede haber participación del peronismo en el Frente Progresista.

—A mí me daría una gran tristeza que nos convirtiéramos un botín para que otros sectores, o incluso otros partidos, vengan a buscarnos a ver cómo se llevan un pedacito cada uno. El peronismo no es eso, es un movimiento popular que tiene una historia y no puede terminar en eso. Yo creo que no va a ser así. Si me preguntan por la posibilidad de un frente en base a los mismos valores, el peronismo siempre fue frentista. Pero en condiciones de igualdad, no en condiciones de estar partido en pedazos para ver cómo cada uno salva su ropa, viendo en qué lugar puede tener un “conchabito”. Si fuera así, sería lamentable el destino de nuestro partido a nivel provincial.

—A título personal, usted integraría siempre la opción electoral del peronismo y no se transformaría en la pata peronista de otro frente.

—Sin duda. Y si como peronismo decidiéramos hacer un frente popular, progresista, que se oponga a este modelo, sería casi necesario. Porque sería un campo popular en defensa de la soberanía y del trabajo. Hoy todos los partidos tienen la grieta entre el progresismo y este modelo que hoy lleva adelante (el presidente Mauricio) Macri.

—¿Piensa que hay dirigentes del peronismo que pueden acompañar propuestas seductoras de otros espacios?

—Charlas hay por todos lados y hay mucha orfandad y mucha necesidad, sobre todo en quienes están en el territorio mancando una gestión. Veremos. Yo creo que el primer mandato es hacer buena autocrítica, un buen diagnóstico y es fundamental la cercanía a las bases. Porque si no, son todos acuerdos superestructurales. Si no hacemos el esfuerzo de arriba hacia abajo, despojándonos de nuestras ambiciones personales para armar algo en conjunto, ahí si digo que todas esas charlas que se están teniendo pueden caer en el riesgo de la seducción. El desafío es grande, porque hoy somos presa fácil para el PRO, y para el socialismo.

“Funcionales a Macri”

—¿Hay tentación en el peronismo de adherir a este proceso económico que lidera Macri?

—Hay sectores a nivel nacional que hoy ya te diría son funcionales al gobierno de Macri. Porque uno entiende que la oposición debe ser responsable y no poner palos en la rueda, pero también tenemos un mandato de la gente que nos votó, que expresamos determinado valores que no podemos resignar. Por ejemplo, el tarifazo, la ley de tierras, la apertura de la economía, con esas cosas hay que plantarse.

—¿Cómo lo ve a Perotti en esos temas?

—No he leído muchas declaraciones públicas. Algunas las ha votado. No lo veo con mucha visibilidad en estos temas.

—¿Esperaba algo más del candidato que estuvo cerca de alcanzar la Gobernación?

—Sin dudas. Esperaba una presencia mucho más activa. Si bien desde nuestros lugares, de la dirigencia que viene creciendo como una renovación, vamos a estar llevando procesos importantes dentro del partido. Eso va a llevar un tiempo, pero el peronismo debe aprender a dejar de esperar las estrellas, a alguien que nos venga a salvar.

—Sin embargo, la construcción en el peronismo siempre fue a través de liderazgos fuertes.

—Sí, pero los liderazgos se van construyendo. Hay que tomar el ejemplo de la elección del año pasado. La recreación de la militancia es la manera más fidedigna. Tenemos un montón de dirigentes que, si les damos un lugar, vamos a poder hacer lo que queremos hacer con el peronismo.

“Hay que estar atentos a lo que está pasando abajo”

“El gobierno de Macri instaló un modelo liberal a ultranza que en pocos meses marcó otros criterios de mercado, con un tarifazo imposible de bancar por laburantes, jubilados, e incluso por pymes; un modelo de país de servicios, agroexportador”, dijo la diputada Giaccone y advirtió: “Nosotros tenemos que juntarnos con quien piensa lo contrario”.

—En ese armado nacional, ¿cómo cree que juega la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner?

—Negar la figura de la ex presidenta es imposible. Debe ser la dirigente con más adhesión popular que tiene el país en este momento. Excluirla de un armado con los valores del peronismo es poco inteligente, pero también hay que ver que está en disputa quién conduce el peronismo: si un sector más de derecha o el más progresista. Lo que duele es la hipocresía de sectores que estuvieron tan ligados al gobierno nacional y hoy aparecen diciendo que se terminó todo. Lo que se terminó fueron los sectores más cerrados del kirchnerismo. Nunca estuvimos en esos sectores, y fue un gran error. Pero yo no voy a tirar por la borda todos estos años por esos sectores.

—¿Cómo se traduce ese modelo que usted critica en la realidad de todos los días?

—Yo recorro mucho la provincia, hay días que estoy en tres lugares distintos. El presidente comunal de Fuentes me dijo la semana pasada que  salieron 60 órdenes de corte de luz, de la Cooperativa, que incluso aumentó menos que la EPE. En Los Quirquinchos, por ejemplo, 60 familias no cenan a la noche. Eso es lo que está pasando, y no lo queremos ver. En Cañada de Gómez cierra una cristalería, una fábrica recuperada, cierra. ¿Esa realidad no la tenemos en cuenta? Hoy nadie se puede hacer el bobo. O estás de un lado o del otro. Tenemos que estar muy atentos a lo que estás pasando abajo.

SÍ A LA REFORMA

La diputada Giaccone se refirió también al planteo del gobierno provincial de promover la reforma de la Constitución santafesina: “Me parece interesante, si no nunca la vamos a hacer. No es un tema prioritario, pero en un marco de tranquilidad y en un año no electoral, hay muchas cosas para debatir: los mandatos de cuatro años de los presidentes comunales, la autonomía, las reelecciones no indefinidas, la revocatoria de mandato, la consulta popular, el Consejo de la Magistratura, cuestiones ambientales”.

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