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El peronismo se unió para defenderse de las críticas

La diputada Frana aseguró que el gobierno provincial “pretende carta libre para endeudarse sin autorización”.

El diputado Lacava tildó de “pensamiento autoritario” al gobierno de Binner.
El diputado Lacava tildó de “pensamiento autoritario” al gobierno de Binner.

El justicialismo cerró filas en su batalla contra Frente Progresista Cívico y Social luego de los cambios que anunciaron los ministros de Economía y de Gobierno respecto del presupuesto aprobado por la Legislatura. Reutemanistas y obeidistas coincidieron con el kirchnerismo provincial –algo que se había dado en pocas ocasiones– en rechazar de plano las imputaciones de que “quieren desfinanciar a la provincia”.

La diputada justicialista Silvina Frana opinó que la actual gestión “está pretendiendo una carta libre para endeudarse sin autorización”. Y señaló que no es la primera vez que el gobierno de Binner “escatima normas que están escritas en la provincia de Santa Fe”.

“Cuando votamos en la Legislatura la media sanción del Senado, ésta contenía un conjunto de normas que producían un verdadero desahogo a los municipios y comunas, que no sólo se iba a dar con el aumento de impuestos sino con la prórroga de normas o con otros artículos de la ley”, agregó Frana en alusión a la marcha atrás con la modificación del modo en que se reparte el Fondo Sojero.

“El presupuesto se resuelve siendo austero en los gastos”, continuó la diputada. Y le sugirió al gobierno hacer “un replanteo de cómo gasta”. “Desde la oposición creemos que gasta mal, de modo ostentoso y que hay muchos gastos superfluos e innecesarios”.

“Creo que la discusión es más profunda. No se ejecutó la obra pública y quedan muchos interrogantes. Hoy por hoy, no tenemos los motivos por los cuales se llegó al déficit”, remató la legisladora justicialista.

“El veto parcial del presupuesto es la resultante del pensamiento autoritario del gobierno de Binner”. En esos términos se refirió el diputado obeidista Mario Lacava a la medida anunciada el jueves por los ministros Sciara y Bonfatti.

“(Binner) Quiere disciplinar y someter a los municipios y por eso les sacan recursos y quiere endeudar a la provincia en millones sin que nadie lo autorice ni controle. Ese es el sentido del veto parcial del presupuesto”, definió Lacava.

“Está claro que Binner, con su veto, les saca recursos y fondos frescos a los municipios y comunas, particularmente a Santa Fe y Rosario, para condicionar políticamente sus administraciones y disciplinarlos a la voluntad del gobernador. La interna del Frente Progresista entre Bonfatti, Lifschitz y Barletta quizás tenga que ver también con esto”, arriesgó el diputado, ya metido de lleno en los asuntos internos del oficialismo.

Sobre el Fondo Sojero, que Binner quiere seguir repartiendo como se venía haciendo y no en mitades iguales como acordaron en su momento los legisladores, Lacava dijo: “Veremos cuando se trate el veto si los legisladores del Frente Progresista se comportan con dignidad o sólo como una escribanía refrendataria de la voluntad del gobernador”.

“Lo mismo puede decirse del Fondo de Obras Menores, que según Binner no podrá utilizarse más para gastos corrientes tal como todos los bloques parlamentarios lo aconsejaban. Esperemos que en ese punto los legisladores del Frente Progresista sean consecuentes”, agregó Lacava.

El diputado Marcelo Gastaldi, obeidista también, repitió que Binner es “autoritario”. “La falta de respeto a la Constitución provincial y a las normas vigentes obliga a la administración que encabeza Binner a adoptar actitudes autoritarias. Ha decidido gobernar sin apego a las leyes”, dijo el legislador rosarino en un comunicado de prensa.

“El paquete enviado por el Ejecutivo resultó aprobado con las modificaciones propuestas por una oposición legítimamente constituida. Por ello no se explica que ahora el gobierno provincial critique con tanta vehemencia el funcionamiento de las instituciones. No respetan la Constitución provincial y eso los obliga a adoptar actitudes autoritarias, como intentar deslegitimar a un Poder Legislativo surgido de las urnas”.

Gastaldi siguió: “Pese a que la ley fue aprobada por las mayorías parlamentarias, el Ejecutivo la vetó de manera parcial, situación que genera inconvenientes jurídicos que exigen interpretaciones forzadas, ya que decidieron que queda vigente el aumento de impuestos pero no el presupuesto ni el tope al endeudamiento. Teníamos razón, presupuesto, la actualización tributaria y el endeudamiento debieron merecer un tratamiento individual, como sabiamente lo marca la carta magna”.

Por su parte, el kirchnerista Luis Rubeo –presidente del bloque de diputados provinciales del Frente para la Victoria– dijo que “el gobierno provincial crea zozobra en los empleados públicos, municipios y comunas al vetar parcialmente el presupuesto 2010”.

Rubeo se refirió a la eliminación del límite de 250 millones de pesos, que el Senado había impuesto para el endeudamiento provincial. “Nosotros en esto fuimos claros: no íbamos a firmar un cheque en blanco. Siempre dijimos que acompañaríamos las cosas que nos parecían prudentes y lógicas. Está claro que si el oficialismo presentaba un plan de endeudamiento destinado a la obra pública, que diera la posibilidad de generar pleno empleo y que hubiese repercutido directamente en municipios y comunas, nosotros acompañábamos esa medida. Desde el bloque del Frente para la Victoria ratificamos la política redistribucionista de que aquellos que más tienen sean los que paguen más”.

Sobre la aplicación de Ingresos Brutos a la industria y a la construcción, que de momento ha quedado archivada, el diputado kirchnerista dijo que “debería incluirse a las que facturan por encima de los 60 millones de pesos, integrando en este punto al sector agropecuario”. Ese había sido el acuerdo al que habían arribado kirchneristas, reutemanistas y obeidistas en la Cámara de Diputados. Luego el Senado, donde los seguidores del Lole son mayoría absoluta, eliminó todo el artículo y así la industria, la construcción y el campo seguirán exentos de Ingresos Brutos.

“Con esta actitud lo que busca el gobierno es que el tratamiento del presupuesto vuelva a las cámaras y poner a los legisladores en una situación de incomodidad ante la población. Crea un clima de tensión entre intendentes, presidentes comunales y empleados públicos y demuestra el fracaso de las políticas de Binner. Ellos dicen que ponemos palos en la rueda, pero son los únicos responsables de haber puesto a la provincia en esta comprometida situación financiera”, concluyó Rubeo.

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