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“Todo lo que pasa es culpa de la yegua”

El país en tiempos de grieta

Max Delupi y Beto Bernuez vuelven a Rosario con sus singulares personajes Thelma y Nancy para poner en escena “Todo lo que pasa es culpa de la yegua”, el nuevo espectáculo con el que reflexionan sobre lo que sucede en la Argentina actual.


Todo lo que pasa es culpa de la yegua es el título del espectáculo de Max Delupi y Beto Bernuez que triunfa en el país y llega este viernes a Rosario para brindar dos funciones: a las 21 y 23 en el Gran Salón de Plataforma Lavarden (Sarmiento y Mendoza). Para la primera de las funciones las entradas están agotadas.

Delupi y Bernuez encarnan a Thelma y Nancy: “Dos viejas gorilas que siempre estuvieron convencidas de que todo lo que les pasa «es culpa de la yegua»”, dijo Delupi en diálogo con El Ciudadano. Una obra política que pone sobre tablas la ironía y las verdades absolutas y donde el humor es el hilo conductor que lleva a la reflexión.

El teatro es un fenómeno vivo. Esa acción “viva”, libre, de constante transformación y dificultosa vigilancia (o control) es lo que hace de las artes escénicas un lugar donde lo político puede explotar y encontrar su tierra fértil.

El espectáculo está atravesado por la actualidad. Comenzó hace seis años, pero desde entonces nunca se repitió. “Existen muchos guiones pero una declaración que haga mañana (por hoy) (Juan José) Aranguren estará en el espectáculo de la noche. Es un guión evolutivo que se va haciendo ahí”, contó el actor.

“Se trata de dos mujeres, una de clase alta y otra de clase media, que polemizan sin saber absolutamente nada sobre la política argentina”, adelantó el actor en relación con el contenido de los monólogos. “Siempre tenemos invitados y, entre otros, llevamos al rector de la Universidad de Panelistas, Juan Carlos Vilouta, un tipo que da una clase sobre cómo ser panelista de televisión”, ironizó.

Thelma y Nancy nacieron hace seis años cuando el Frente para la Victoria era gobierno a nivel nacional. Consultado por cómo es hacer humor político en la actualidad, Delupi opinó que “durante el kirchnerismo se creyó que se podían democratizar un poco más los medios de comunicación, que son formadores de opinión”. Y destacó: “El humor resulta un vectorial para permitir una capilaridad en la discusión que es de ida y vuelta. Y por eso nosotros lo planteamos como un show sincrónico que va y vuelve. También por eso operamos con el diario del día. Depende qué haga Cristina, Macri, los ministros, las cámaras de diputados o senadores. Lo que hagan los poderes del Estado, Thelma y Nancy lo toman para hablar. Por eso mucha gente vuelve a ver el espectáculo”.

—Antes había pluralidad de voces para saber lo que sucedía en Argentina. Hoy ese espacio quedó muy reducido. Ni hablar del humor político que también tuvo su retroceso…

—Nosotros estábamos en Bajada de Línea con Víctor Hugo (Morales) en Canal 9; estábamos en Radio Nacional a la noche y (Hernán) Lombardi nos permitió estar el año pasado, pero después no se aguantó nuestro humor y nos echó. Lejos de sentirnos víctimas estamos orgullosos de que Lombardi no nos incluyera en la programación de 2017 de Radio Nacional. Lo difícil sería que siguiéramos ahí. Nuestro refugio fueron las radios y el teatro. El teatro da una inmensa libertad. Cuando se terminó el kirchnerismo sentenciaron la muerte de este espectáculo y por el contrario la gente se volcó a los teatros. Ahora trabajamos mucho más que antes. A Rosario llegamos con una función agotada y agregando una segunda, la cosa se repite en Santa Fe y Córdoba. No somos el circo de Pekín, somos dos boludos con peluca.

—¿Por qué creés que estos personajes pegaron tan fuerte?

—Algo está pasando, los guiones están siendo muy valorados, el humor político también, es un momento muy singular. Y fundamentalmente el poder de desenmascarar algunas cosas que están pasando en el país. Obviamente que hacerlo en un medio de comunicación es más potente, pero nuestros videos en Youtube tienen más de medio millón de reproducciones. Hoy el fenómeno de las redes te permite eso. Creo que ellos no previeron que suceda esto. Mientras la gente siga yendo a los teatros del modo que lo hace, no hay Lombardi que aguante.

—¿Alcanza el teatro para quebrar el cerco de desinformación?

—No, por eso era tan importante defender la ley de Medios. Nunca vamos a reemplazar el análisis que se hacía en “678”; no podemos reemplazar a Felipe Pigna; no tener a Hernán Brienza en los medios es un pecado mortal; que Dario Sztajnszrajber no tenga horario central en la televisión es un desperdicio; que Pedro Brieger no esté hablando de política internacional en Canal 7 también. Nosotros no podemos suplir eso, pero sí tenemos la capacidad de hacer humor y subirnos a un escenario con muchísimas ganas y pensamiento crítico para tratar de dilucidar qué carajo nos está pasando, cómo es que caímos en esta situación.

—¿Qué creés que opinaría Nancy del paro del 6 de abril?

—Ellas se han anotado como voluntarias en la Nicolás Copérnico, que es la escuela a la que fueron, y están planteando un apoyo intenso a (María Eugenia) Vidal. El viernes (por hoy) estarán convocando a la movilización del 1º de abril, dejando de jugar al golf para ir a la Plaza de Mayo en apoyo a Mauricio (Macri), a quien que no lo están dejando gobernar poniéndole palos en la rueda.

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