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El Hogar Obrero, la mítica cooperativa que busca recuperar su pasado de gloria

La caída en desgracia de la legendaria organización popular en los 90 hizo que muchos creyeran que ya no existe. Sin embargo, una iniciativa para recuperar su archivo promete volver a ponerla en boca de todos


Pablo Tallón / NA

Mientras se encamina hacia el aniversario número 120 de su fundación, la cooperativa El Hogar Obrero apuesta a dar un salto hacia adelante que le permita recuperar parte de los gloriosos años en que fue un importante actor económico del país, sin que ello le quitara la conciencia social de sus orígenes.

Con 117 años de historia, la mítica organización fundada por Juan B. Justo, Nicolás Repetto y otros militantes socialistas cosechó un valiosísimo acervo que, afortunadamente, supo conservarse en medio de la debacle que sufrió El Hogar Obrero en la década del 90 y que casi lo llevó a la ruina: tal fue la magnitud del colapso que hoy en día hay gente que cree que la cooperativa ya no existe.

Para dotar de orden a todos esos documentos y bienes, un grupo de expertos trabaja en lo que será el Archivo de El Hogar Obrero, que tendrá una ubicación central y apuesta a ser un punto de acceso al mundo del cooperativismo: una propiedad de la mítica cooperativa ubicada en Suipacha y Perón, a escasos metros del Obelisco.

“El objetivo es poder inaugurar en 2023 el archivo y montar allí un museo rotativo sobre el cooperativismo y, particularmente, sobre El Hogar Obrero”, destacó el arqueólogo Ulises Camino, integrante del equipo que trabaja para conservar los vestigios del pasado de EHO.

¿Con qué contará el archivo?

El integrante del Consejo Directivo de la cooperativa explicó que muebles modernos de archivismo resguardarán el acervo de EHO, que está compuesto por miles de documentos, fotos antiguas, planos, cartas, pinturas, obras plásticas y hasta una colección de puntas de proyectil, donadas desde el distrito santacruceño de Los Antiguos. También hay fósiles y un cuadro enorme del pintor Juan Carlos Castagnino, obsequiado a la cooperativa en 1955.

“La gente tenía mucha confianza en El Hogar Obrero”, subrayó su actual presidenta, Ana Érmoli, para destacar el crecimiento exponencial de la cooperativa a mediados del Siglo XX.

Dos mecenazgos permitieron empezar con las tareas de conservación y archivo de todos los rastros de ese pasado de gloria: una tercera parte del trabajo se realizará en los próximos meses.

“Todas estas cosas estuvieron mucho tiempo arrumbadas en un depósito en la Avenida San Juan, porque la cosa era así: sacar cosas de un lugar y guardarlas en otro, por toda la problemática judicial”, indicó Ulises Camino.

Una vez inaugurado el Archivo de El Hogar Obrero tanto investigadores como el público en general podrán tener acceso a la historia de la legendaria cooperativa. “Así vamos a poder resguardar toda esa historia hermosa que tenemos”, celebró la titular de la entidad.

Vivienda social adecuada a un precio justo

Dedicado de lleno a las tareas para sacar a relucir el pasado de EHO, el arqueólogo subrayó que “no es una cooperativa muerta, sino todo lo contrario. Puede volver a florecer, aunque de a poco. Tiene un capital importante para volver a tener mayor visibilidad”.

Tras haber llegado a tener cerca de dos millones de socios en su momento de mayor esplendor, actualmente EHO cuenta con unos tres mil asociados, que se acercan para intentar conquistar uno de los grandes anhelos de los argentinos y algo que se ha transformado casi en una odisea: una vivienda digna.

El principal objetivo de la legendaria cooperativa es ofrecer “vivienda social adecuada a un precio justo”, remarcó Érmoli, quien detalló que “en 2018, después de veintipico de años de concurso, se pudo concretar un predio con 152 viviendas en Paso del Rey”.

”Ahora queremos ver un modelo nuevo y estamos lanzando una experiencia para ver cómo sale: son residencias cooperativas. Es un edificio en Humberto Primo 3225, en San Cristóbal, que tiene 12 unidades de vivienda y 8 cocheras. El socio que haya obtenido el derecho a residir tiene que pagar una parte destinada al mantenimiento del edificio y otra para financiar futuros proyectos de vivienda de EHO. En total, el monto es alrededor de un 20% menos de los valores que se manejan actualmente en el mercado”, precisó.

Quienes se acercan a la histórica cooperativa son gente de trabajo, por lo cual se volvió imposible para El Hogar Obrero intentar vender las propiedades que construyen, sin importar la diferencia que haya con las ofertas del mercado inmobiliario.

“Actualmente tenemos alrededor de tres mil asociados y de a poco se van sumando más. Se inscriben principalmente por la vivienda. Tenemos muchos inmuebles que pueden transformarse en vivienda, pero necesitamos financiación”, afirmó la titular de la cooperativa. Y concluyó: “No tenemos fin de lucro, pero queremos que sea viable”.

Para poder acceder a las viviendas que construye El Hogar Obrero los interesados deben asociarse mediante el pago por única vez de la cuota social de 50 pesos que les permite formar parte de la histórica cooperativa fundada en 1905.

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