El Hincha, Rosario Central

Se viene el clásico

El hincha se exaspera y el futuro del Kily González en Central depende de los dirigentes

Si bien algunos de los objetivos planteados para esta etapa se cumplieron, en un club grande si los resultados no acompañan en imposible desarrollar un proyecto


Foto: Franco Trovato Fuoco.

Cada partido que pasa enoja más y más al hincha canalla. Es que más allá de los resultados, el equipo se estancó en una profunda mediocridad y no avanza. El hecho de que no haya público en los estadios hace que para la mayoría sea un presente muy difícil de llevar, ya que no poder expresarse, desahogarse en la cancha, hace que todo sea más irritable.

Los periodistas no son lo que deben decir si un ciclo está cumplido o no, esa responsabilidad es de los directivos o del mismo Kily en este caso.

Las cosas que pasan en el fútbol de Central están a la vista. Muchos comparan y piden que se analice a este ciclo con la misma vara que al de Cocca y es imposible. Cocca tenía experiencia como DT, el Kily ninguna (más allá de la reserva), Cocca estuvo 9 partidos sin ganar pero tuvo la virtud de revertir la cuestión. Lo de él no fue malo. Incluso, por la pandemia, Central terminó en esta Copa Sudamericana. Pero tampoco hay que olvidarse que muchos se asustaron con los promedios y le dieron siete millones de dólares para gastar en dos mercados de pases. Cocca dejó algo muy malo cuando se fue.

La elección de Cristian González y la apuesta por este plantel fue para bajar el presupuesto porque con los números que manejaba el club era imposible seguir. Esta decisión, como todas, tuvo sus cosas buenas y malas. Lo bueno (porque esto querían lograr) es que el presupuesto del fútbol hoy se pague con la televisión. Lo malo es que se resignó desde los futbolístico. Una cosa fue el torneo pasado donde no había promedios y la Sudamericana aún no estaba y otra fue el último mercado, en el que está claro que faltaron piezas para jugar las dos competencias. Los directivos toman decisiones y el Kily las aceptó.

La derrota ante Boca Unidos marcó a fuego el ciclo y si bien en este torneo ha sumado no pudo ganar hasta ahora un partido de los bravos, de esos que te ponen como entrenador en un lugar digno de destacar. Queda poco tiempo y se sabrá cómo termina la historia. Es que por más proyecto que se quiera llevar adelante, en un club grande, si los resultados no acompañan, es casi imposible desarrollarlo.

Al Kily le quedan dos cartuchos y estará en él si los aprovecha o no. Y será él y los directivos los encargados de poner fin o no a este ciclo.

Con la realidad a la vista, la responsabilidad de tomar decisiones la tiene la CD y son ellos los que deberán definir cuando termine el torneo si el Kily tiene futuro o no como entrenador en el club. Claro que si el DT desea llegar a esa evaluación tendrá que ganar al menos un partido importante y queda claro cuál es ese juego.

Sumado a eso, da la impresión que para reconquistar a los hinchas (si aún hay tiempo) deberá ganar mucho más y empezar a dar un mensaje diferente. Porque para los hinchas ver los partidos y después escuchar lo que declara en conferencia es un combo difícil de digerir. Más todavía desde sus casas, sin poder hacerse escuchar en los estadios.

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