Tecnología

El futuro ya llegó: ¿cómo piensan los nuevos medios a la comunicación?

Los medios nacidos digitales se afianzaron en Argentina de la mano de la explosión de las redes sociales. Buscan un análisis e interpretación de los hechos más profundo que los medios generalistas y han crecido a la par de las nuevas modalidades narrativas de construcción de las noticias.


Leonardo Miraglia (*)

Los medios nacidos digitales se han ido afianzando en Argentina de la mano de la explosión de las redes sociales. Buscan un análisis e interpretación de los hechos más profundo que los medios generalistas y han crecido a la par de las nuevas modalidades narrativas de construcción de las noticias.

Se vinculan con experiencias cooperativas, institucionales o académicas y se organizan con sus lógicas: la comunicación, un derecho humano de acceso público; los públicos, ciudadanos con derechos. Se autoperciben como “redes” que intentan empoderar a una comunidad y no como “medios” que construyen un poder aparte.

Narrativas transmedia

Cuando en 2008 Facebook conectó a Argentina al mundo de las redes sociales, funcionaba como primera experiencia de una plataforma transmedia en la que podíamos compartir mensajes escritos de propia autoría, links a páginas de interés personal, música pero también subir videos o incluso ver algunos compartidos por canales tradicionales de televisión.

Este modelo, si bien no han abandonado (y hasta se han desarrollado dentro de Facebook), hoy tienen mayor expansión y masividad vía Instagram. Algunos medios, que nacieron digitales, explotan esta utilización transmedia de sus páginas web.

Se hace camino al andar

Es el caso de Revista Anfibia (www.revistaanfibia.com), fundada por la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) en 2012. En el formato transmedia, se trata de presentar la información periodística a través de las diferentes modalidades de expresión: escrita, auditiva, audiovisual, táctil.

Uno de esos formatos, del que se nutre Anfibia, es el de los llamados podcasts. Calcos de los radioteatros o docudramas radiales o televisivos (la diferencia más marcada es que son “a demanda” y que algunos pertenecen al género de “no-ficción”), los podcasts han crecido exponencialmente desde la llegada de Spotify.

Anfibia los usa para informar (narrar) detalladamente casos especiales que han sido clave en los últimos años en Argentina, por ejemplo, el asesinato de Christian Díaz a manos del ex líder de Intoxicados, Cristian “Pity” Álvarez.

Pero no es sólo una cuestión de estilo o de moda impuesta, ya que uno de los objetivos de los medios digitales es precisamente no dejar de experimentar las posibilidades y transformaciones que las nuevas plataformas, en especial el celular, entendido como dispositivo, están dando a la narratividad digital.

De acuerdo a esto, una innovación llevada a cabo por Anfibia es la de la reconstrucción de “casos” mediante la incorporación del formato “historias de Instagram”: se trata de breves notas periodísticas acerca de un tema o personaje en particular, acompañadas con fotos, simulando el formato que exhiben las historias de esa red social.

En relación a esto, uno de los objetivos de la web Redacción.com, según figura en su portal, es el de encontrar un “lenguaje propio” para las narraciones digitales. Que no se trate de un mero “copy /paste” del formato de los noticieros televisivos o de los diarios generalistas.

Estas innovaciones retóricas, que copian modalidades de expresión actuales, dan cuenta de que estas redes de información entienden a sus lectores como expertos usuarios de las redes sociales. Así, se busca llegar a ellas y a ellos de una forma rápida, eficiente y visualmente atractiva, imitando sus estrategias de estilo.

Acción en red

Mencionamos anteriormente a Redacción.com, que nació digital en abril de 2018 y ha crecido desde entonces. Sus fundadores definen lo que hacen como “periodismo humano” y hablan de “reconectar a las audiencias” con la intención de convertirlas en “comunidades”.

De hecho, y esta es otra de sus novedades, una de las secciones en que clasifican sus notas es la de “Comunidades” (entre otras novedosas y relevantes, están: “Género y diversidad”, “Ambiente” o “Tecnología”).

Consideran el exceso de información al que estamos expuestos como una “infoxicación” que conlleva un cada vez mayor aislamiento de las personas. Ante éste fenómeno es que resaltan la necesidad de propiciar una reconexión en sus lectores que los lleve a revincularse con su propia comunidad. Es una lógica de acción en red; de ahí el nombre que llevan.

Otra diferencia importante, tanto para el caso de Anfibia como de Redacción, en relación con medios generalistas, se da en cuanto a la concepción que los orienta respecto a cómo se desarrollará el periodismo en el futuro.

Son medios que piensan en “nichos informativos”. Un medio le habla de determinados temas, no de todos, a un lector interesado en una cuestión particular. Pero esta especialización no abandona una búsqueda de mayor profundidad en el análisis de las notas. Estos medios no corren detrás de la primicia, considerada un rasgo que hace mermar la calidad de su periodismo y característica de los medios generalistas.

Los cronistas disponen de mayor tiempo para la elaboración de los artículos, que no por eso dejan de ser actuales. Un rasgo que ayuda a potenciar esto es la interpretación que hacen de los hechos: intentan explicarlos como epifenómenos de una estructura que entrelaza lo social, lo político, lo económico y lo cultural/religioso.

Así, su vínculo con la publicidad, intenta alejarse del tradicional. Se buscan alternativas al imperante modelo de publicidad invasiva, al que consideran otro síntoma de “infoxicación”.

Desde la academia

En este marco, Francisco Albarello doctor en Comunicación Social por la Universidad Austral y licenciado en Comunicación Social con orientación en Periodismo por la Universidad Nacional de La Plata, retoma el concepto de las narrativas transmedia (transmedia storytelling, en inglés) desde la perspectiva de Carlos Scolari, quien ofrece en “Narrativas Transmedia: Cuando Todos los Medios Cuentan” (Deusto, 2013) un completo manual con un lenguaje ameno y accesible.

Si sus libros anteriores estaban destinados a un público más bien académico (Hacer clic, Gedisa, 2004; Hipermediaciones, Gedisa, 2008), este volumen está dirigido claramente a los profesionales de los medios. Nacidas al calor de grandes franquicias como Star Wars, Matrix o Harry Potter y crecidas en medio de ficciones televisivas como Lost o 24, las narrativas transmedia representan el último gran desafío para la industria de contenidos, jalonada por la explosión de los dispositivos móviles de con

Sin embargo, no todo es ficción. En el capítulo cuarto del texto Scolari aborda las narrativas transmedia aplicadas al periodismo y aquí desarrolla el concepto “newsgaming”, introducido por el investigador y creador de videojuegos Gonzalo Frasca, quien hacía referencia así a las producciones lúdicas inspiradas en viñetas políticas.

Luego se dedica a analizar el documental transmedia al citar, entre otras, las experiencias del investigador Alvaro Liuzzi con sus producciones Proyecto Walsh y Malvinas30, que hicieron uso de la red social Twitter para recrear el clima vivido en los años de la última dictadura cívico militar argentina.

Los últimos capítulos del libro están dedicados al consumo de las narrativas transmedia, al branding, al merchandising y al panorama que se abre para la investigación de este fenómeno.

Respecto del consumo, vamos a destacar aquí la caracterización que hace el autor del nuevo perfil del consumidor, devenido en prosumidor (productor y consumidor). Estamos ante un consumidor activo que participa de estas narrativas transmedia, que produce extensiones y las hace circular por las redes: parodias, recapitulaciones, finales alternativos, falsos avances, mashups (remezclas) y adaptaciones son algunas de estas producciones realizadas por seguidores muy motivados, algunos de ellos figuras célebres de Youtube, como The Fine Brothers.

Las comunidades de fans, que se criaron en torno de productos predigitales de la industria cultural como los films, los cómics o las series de TV, encuentran en internet un nuevo lugar y de esto deben dar cuenta los productores, al desarrollar estrategias de contención, plataformas y espacios para dar a conocer las producciones generadas por los usuarios.

En suma, Scolari plantea en este libro, plagado de ejemplos, casos, infografías y particularmente ricas entrevistas a profesionales, académicos y productores de los nuevos medios; un panorama amplio y diverso sobre este fenómeno que abre nuevos caminos para la industria.

Frente a una alta fragmentación y segmentación de las audiencias, son precisamente las narrativas transmedia las que pueden —según el autor— reconstituir las audiencias, pero “ya no a partir de un medio en particular sino alrededor de un relato”.

(*) Cooperativa Infonews

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