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En vivo

El funk suena de a dos


La historia de Willy Crook y Gillespi comenzó tiempo atrás, en los sótanos donde la música tenía un lugar preponderante durante los 80. Décadas después, en 2011, los dos músicos se unieron por primera vez para darle forma a un espectáculo en forma conjunta. Desde ese entonces, se volvieron inseparables y acometieron la tarea de armar un repertorio con standards de soul y funk que tuvo gran repercusión entre el público. Este viernese, a las 22, ambos mostrarán buena parte de ese repertorio en McNamara.

Funky

Crook tuvo una gran trayectoria y colaboró con Charly García, Los Fabulosos Cadillacs, Sumo, Riff, Andrés Calamaro e internacionales como Rita Marley y Echo & The Bunnymen. El dominio de su instrumento le permitió una versatilidad que supo adecuar a cada una de las propuestas que surgían y a las que él ponía rítmica y color singulares. Esas performances le posibilitaron ser telonero de James Brown y David Bowie en las visitas que ambos hicieron a Buenos Aires. En 1997 formó su propia banda con la intención de alcanzar un estilo propio a partir del funk, bautizada Los Funky Torinos.

La gran trompeta

Por su parte, Gillespi es un trompetista que toca desde mediados de los 80; supo ser invitado habitual de Sumo y en el principio de Divididos. En 2007, Soda Stereo lo invitó a participar del último recital de la gira Me Verás Volver. En una oportunidad, el músico apuntó: “La trompeta es un instrumento que te lleva cinco años sacarle un sonido más o menos digno” y a juzgar por los climas que este músico genera no podría no creérsele. El año anterior, el también conductor radial y ahora escritor publicó Salsipuedes. Historias de rock argentino, en el que aparecen una serie de relatos y anécdotas sobre cuestiones relacionadas con bandas o solistas como Spinetta, Fito Páez, Divididos, Las Pelotas, Charly García, Sumo, David Lebón, entre otros.

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