Espectáculos

El viernes en la Plataforma Lavardén

El escenario como pista de baile

Paula Manaker habla de su proyecto “Fantástico bailable”, donde trabaja con personas mayores de 60 años y cuya primera versión local se estrena el viernes.


Bailar con el cuerpo real, encontrar el erotismo ya maduro, recuperar los bailes de antaño con una mirada espectacular, alejada de la formación académica y a partir de los destellos de los relatos de personas comunes. Algo de todo eso se revela en el atractivo proyecto artístico Fantástico bailable, una creación de la talentosa artista local Paula Manaker que hoy se suma a la 18ª edición del Encuentro de Artes Escénicas Contemporáneas-El Cruce que finaliza el domingo.

Se trata de una propuesta surgida de un taller-laboratorio para bailar “como a cada uno le guste”, pensado para personas a partir de los 60 años, que contó con más de 70 postulantes.

“Es un proyecto que creé a partir de toda la experiencia con los Biodramas de Vivi Tellas (directora teatral argentina de prestigio internacional), que fueron varios años; una beca me permitió armar un proyecto artístico a partir de esa experiencia y ese proyecto fue Fantástico bailable, cuya primera edición tuvo lugar en el Festival de Manizales (Colombia) hace cuatro años; allí nos convocaron a Vivi y mí para acercar un proyecto pedagógico que se convirtió en artístico. En realidad, es un proyecto de investigación artística, como casi todo lo que hago, que luego tuvo una prueba piloto en Paraná y ahora ésta en Rosario, en El Cruce”, adelantó Manaker a El Ciudadano acerca de la propuesta que dirige y cuyo equipo integran Federico Tomé (producción general), Juani Favre (dirección musical) y Cecilia Mastría (asistencia de dirección).

“Es un proyecto de investigación artística, como casi todo lo que hago, que luego tuvo una prueba piloto en Paraná y ahora ésta en Rosario, en El Cruce”

“Fue un proyecto que me permitió viajar, conectarme con distintos lugares y personas de distintas clases sociales con experiencias de vida muy diferentes; historias de campesinos o de intelectuales, y cada una de esas experiencias termina con una gran comilona donde los que saben cocinar llevan sus mejores platos”, relató Manaker que de Colombia llevó su Fantástico bailable a El Salvador en 2015 y 2016, año en el que además rodó un documental acerca de la misma experiencia, al tiempo que en 2017 tuvo su paso por Lima (Perú).

El interés del proyecto está puesto en la danza con personas mayores, su relación con el cuerpo cuando bailan con otras personas, en el espacio público y el baile popular, utilizando el escenario como “pista de baile”, y a su vez como “plataforma fantástica”, algo con lo que Manaker viene experimentando en sus últimos trabajos, en particular con el recordado Morir tampoco tiene sentido. “Es un proyecto complejo de montar porque necesita de una institución que lo avale y lo proteja, y en este caso, es la Municipalidad de Rosario. Fue Lila Siegrist (subsecretaría de Industrias Culturales y Creativas de la Secretaría de Cultura municipal) quien se interesó y nos dio la posibilidad de hacerlo. Fueron tres etapas: buscábamos un mosaico de personas de distintos lugares de la ciudad, y trabajamos en los centros Culturales Fontanarrosa y Lumière, de donde salieron los seleccionados para este montaje final que se estrena hoy”. Y agregó: “En mi trabajo, me interesan esos cuerpos, los que están por fuera de los registros académicos; me interesan los cuerpos que perdieron o que se corrieron de esa supuesta carrera donde se cuenta con alguna habilidad. Me interesan porque tienen historias que contar y al mismo tiempo son pretensiosos con otras cosas. Son un grupo de personas que están por fuera de lo comercial y vital de la sociedad que recuperan sus historias a partir de su memoria musical”.

“Mi interés es artístico, porque siempre me pregunto cómo producir algo de asombro más que de verdad”

“Para mí –dijo Manaker finamente–, las personas mayores de 60 tienen un despilfarro y una entrega que, aunque no parezca, muchas veces, con personas más jóvenes, es más complejo de alcanzar. Son cuerpos con una experiencia, están maduros, sus vidas tienen muchas capas; en ellos se vinculan cosas que me interesan artísticamente, como lo amateur o espontaneo. Y siempre mi interés es artístico, porque siempre me pregunto cómo producir algo de asombro más que de verdad; es ese sentido, trabajar con estas personas me ofrece un montón de herramientas para pensar cómo confluir entre las ideas de lo artístico y su vinculación con lo social. Más que en muchas otras obras, los espectadores pueden sentirse identificados”.

Para agendar:

Fantástico bailable se presenta el viernes, a las 21.30, en el Espacio Subsuelo de la Plataforma Lavardén, de Sarmiento y Mendoza

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