Espectáculos

El domingo canta Liliana Felipe

En una mini gira por su país, la pianista cordobesa llegará a la Sala Lavardén en un único concierto que tendrá un homenaje a Enrique Santos Discépolo y también un segmento de sus canciones.

Liliana Felipe vuelve a la ciudad para ofrecer un único concierto el domingo a las 21, en la Sala Lavardén, de Sarmiento y Mendoza.

Cordobesa, radicada durante la dictadura en México, la destacada compositora ataca (literalmente) el piano para recordar a un artista emblemático en el aniversario 60 de su muerte: Enrique Santos Discépolo, quien confrontó a su sociedad, desmantelando la simulación y rompiendo lo establecido, características que en parte, también definen la performance de la carrera de Felipe.

La Felipe toca el piano, canta y actúa en triple función, sus canciones se convierten en declaración de principios, situaciones irónicas, letras inteligentes para quien quiera oírlas. Ella siempre acompañada por Jesusa Rodríguez (su esposa desde 2010), con quien comparte el proyecto Teatro Bar El Hábito y Teatro de La Capilla, en México. Liliana Felipe se mete con temas que valorizan las cuestiones de género y sobre todo los derechos humanos. Combativa, poética, comprometida, creativa.

La Felipe volvió al país para realizar algunas presentaciones, y casi al final de la cola, se coló esta fecha que la traerá afortunadamente a Rosario, para ofrecer su impronta musical, artística y poética, donde recorrerá en un recital una primera parte de tangos del genial compositor, para ofrecer posteriormente un segmento de sus propias composiciones, lo que convierte la oportunidad, es una buena alternativa de acercamiento al universo poético de esta gran pianista y compositora.

Liliana colabora activamente con grupos de derechos humanos, y sobre todo con la agrupación Hijos. Su hermana y su cuñado están desaparecidos, y ella se exilió en México en 1976.

Felipe ha editado  una veintena de discos desde 1980, entre los que se destacan Tangachos, matar o no matar, Mil veces mil, Tabaquería, Vacas sagradas y la recopilación Que veinte años no es nada.

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