Política

¿Se viene el frente de frentes?

El dilema del verano: incorporar al socialismo a Cambiemos o sumar al PRO al Frente Progresista

La UCR santafesina convocó a todas las fuerzas opositoras a conformar un espacio amplio para enfrentar al peronismo en 2021 y 2023. El socialismo aún no tomó una decisión orgánica. En el PRO hay sectores que avalan y otros que rechazan la idea.


Maximiliano Pullaro y Felipe Michlig, dos de los principales dirigentes de la UCR santafesina que promueven la conformación de un “frente de frentes”.

Las distintas líneas internas del radicalismo provincial dejaron de lado sus diferencias políticas y decidieron convocar a todas las fuerzas opositoras a conformar un espacio amplio para enfrentar al peronismo en las elecciones de 2021 y 2023. Desde la UCR entienden que la misma estrategia se tiene que replicar a nivel nacional.

En los primeros días de enero no hubo vacaciones para la política local. Los líderes de los distintos sectores internos de la UCR provincial coincidieron en la necesidad de conformar un frente amplio para darle batalla al peronismo en las elecciones intermedias de este año, pero con la mirada puesta en las elecciones de gobernador de 2023.

El NEO –conducido por el ex vicegobernador Carlos Fascendini, el diputado Maximiliano Pullaro y el senador Felipe Michlig– y el grupo Radicales Libres –orientado por el senador Lisandro Enrico y el presidente del Concejo Municipal de Santa Fe Leandro González– retomaron en las últimas semanas el diálogo con sus correligionarios que en los últimos años migraron hacia Cambiemos: el MAR –liderado por el diputado Julián Galdeano– y el grupo Universidad que tiene como referentes a José Corral y Mario Barletta.

La división entre radicales progresistas y radicales macristas parece ser cosa del pasado. Ahora, con el peronismo gobernando la Nación y la provincia de Santa Fe, los muchachos de la boina blanca entienden que es momento de superar sus diferencias recientes y conformar un frente competitivo que les permita disputar el gobierno provincial y, al mismo tiempo, aportar a una alternativa a nivel nacional de cara a los comicios de 2023.

Si bien la reunificación de la UCR comenzó apenas superado el turno electoral de 2019, en la primera semana de este año sus principales referentes salieron a blanquear la idea de un “frente de frentes” luego de una reunión de la que participaron los principales dirigentes de cada espacio interno del partido. Por el momento, la propuesta viene cosechando avales y rechazos por igual. Los primeros privilegian el desarrollo de una estrategia de poder; los segundos, cuestiones ideológicas y doctrinarias y se oponen a lo que consideran un “rejunte” político.

 

Los intendentes

Uno de los principales promotores del “frente de frentes” es el senador del departamento San Cristóbal Felipe Michlig. El histórico dirigente radical, uno de los impulsores en su momento del Frente Progresista, entiende que es momento de abrir la coalición a otras fuerzas políticas con el objetivo de ofrecerle a la ciudadanía una propuesta competitiva para enfrentar al PJ.

“Los radicales hace mucho tiempo que no tienen un candidato para ofrecerle a la sociedad; tenemos que ponernos los pantalones largos y ojalá que el próximo gobernador sea radical, estamos trabajando para eso”, declaró Michlig este jueves a la radio santafesina Cadena Oh.

“La idea es unir al partido; hay radicales que se fueron a Juntos por el Cambio y otros estamos en el Frente Progresista. Hemos avanzado muchísimo en este tema y tomamos la decisión de armar un frente amplio para las próximas contiendas electorales, donde el radicalismo sea protagonista con un candidato propio”, agregó el senador provincial.

Michlig incluso anticipó que ya están dialogando con los intendentes de Rosario, Pablo Javkin, y de Santa Fe, Emilio Jatón, para sumarlos al nuevo espacio: “Estamos en diálogo permanente, ellos están llevando adelante sus gobiernos con mucho esfuerzo en una situación complicada. Estamos intercambiando opiniones con ellos y con otros dirigentes, en pos de armar este frente amplio para poder ser una alternativa clara y confiable en las elecciones de este año”.

La participación de los intendentes de Rosario y Santa Fe puede resultar decisiva para el futuro del frente amplio que auspician los radicales: este año se renovará parcialmente el Congreso Nacional, pero además se elegirán concejales y comisiones comunales en todas las localidades de la provincia y la atención se posará principalmente en la elección de concejales en las dos principales ciudades, que funcionarán como una suerte de plebiscito de las respectivas gestiones municipales.

 

El factor Lifschitz

El ex gobernador Miguel Lifschitz, actual presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, enfrenta este año la disyuntiva de competir por un cargo nacional para quedar posicionado de cara a las elecciones de 2023 o bien continuar en su cargo, que le puede servir como plataforma para intentar volver a la Casa Gris dentro de dos años. Por el momento, el líder socialista no se ha definido y eso genera más incertidumbre.

Los radicales lo quieren a Lifschitz adentro de su esquema de alianzas. El propio Michlig lo señaló sin ahorrar elogios: “Hay dirigentes que tienen más trayectoria y son más importantes por el reconocimiento de la gente. Miguel (Lifschitz) es un gran dirigente, fue un muy buen gobernador y tiene muchas posibilidades de ser uno de los principales candidatos en las próximas elecciones”.

Los principales dirigentes del socialismo ven con malos ojos la idea de un “frente de frentes”, que consideran un mero rejunte electoral para intentar vencer al peronismo. Pero, hasta el momento, el partido no se expidió formalmente. El socialismo debe renovar sus autoridades nacionales y provinciales en abril y por ahora todos los esfuerzos están dirigidos a esos objetivos.

Mientras esperan definiciones del socialismo, algunos legisladores provinciales del Frente Progresista ya anticiparon sus posiciones. Entre ellos, el diputado radical Fabián Palo Oliver: “La versión remixada de Cambiemos es tan conservadora como la original. El Frente Progresista es la construcción política que debemos consolidar. Poco favor le hacemos al progresismo santafesino y del país si nos convertimos en una especie de muleto y colectora de Cambiemos”.

“El pragmatismo –añadió Palo Oliver en un mensaje dirigido a sus propios correligionarios– es el factor que prostituye a la política. Sin ideología no hay política. Cuando se impone el pragmatismo en las estructuras partidarias, lo que hay es un grupo de hombres y mujeres que creen hacer política cuando en realidad lesionan las doctrinas partidarias”.

 

Mensaje del PRO al socialismo

El vicepresidente del PRO a nivel nacional, Federico Angelini, se mostró de acuerdo con la idea de la UCR y llamó a “construir una opción en Santa Fe que sea superadora a lo que fue el Frente Progresista y lo que es el kirchnerismo”.

En declaraciones a Aire de Santa Fe, Angelini le envió un mensaje directo al sector de Lifschitz: “El socialismo tiene que debatir en qué lugar se siente. El radicalismo y el PRO ya debatieron y tienen la vocación de estar juntos. Tienen que decidir si están a favor de las políticas del kirchnerismo o no, ya que en algunas ocasiones han votado en contra de los jubilados, como en diciembre de 2019, y en contra del campo, cuando se aumentaron las retenciones”.

 

Sin cohesión interna

En la vereda opuesta de Angelini, el sector que encabeza el concejal Roy López Molina rechazó de plano la idea de avanzar hacia un frente amplio con el socialismo. El vocero del descontento fue el concejal Agapito Blanco: “El avance endémico del populismo debe ser resistido con armados políticos que sumen identidades republicanas afines. Debemos ser coherentes y creíbles y, para eso, no podemos juntarnos con quienes, hasta hace un rato, sindicábamos como los responsables de todos los males de la provincia”.

“Recordemos, por ejemplo, cuando en 2015 denunciamos al Partido Socialista por fraude electoral o, incluso, las múltiples oportunidades en que algunos de nuestros principales dirigentes nacionales los acusaban de tener lazos estrechos con el narcotráfico. ¿Qué cambió?”, se preguntó el concejal de Cambiemos.

En sus redes sociales, días atrás López Molina había anticipado la posición de su sector, contraria los que llamó los “radicales S”, por su protagonismo en las gestiones lideradas por el socialismo: “Somos muchos los dirigentes que, desde los distintos espacios políticos que conformamos Juntos por el Cambio, vamos a fortalecer, con identidad, valores y coherencia, una opción democrática y libre, en tiempos de autoritarismo e ineficiencia”.

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