Edición Impresa, Espectáculos

El desconcierto como bandera

El show “Locas por el negro Bicentenarias” mezcla humor ácido con monólogos y música.

El espectáculo humorístico musical Locas por el negro que se lleva a cabo en el bar La esquina del Negro (Callao y Brown), todos los sábados de febrero a partir de las 22, despliega funciones que bajo el lema de “Bicentenarias” y con desopilantes sketchs busca consolidarse en la agenda local del fin de semana.    

Con un staff que incluye al músico Claudio Giorgio y las actrices Adriana Felicia y Doris García, el show combina diversidad de recursos humorísticos. Como contó Doris García a El Ciudadano, “la dinámica de mezclar sketchs, monólogos y música levanta mucho a la gente porque ve un espectáculo integral, divertido, con buena onda e ideal para el verano”.

Con el mismo humor que en su primera temporada, la obra presenta a cuatro personajes en un formato participativo tendiente a integrar a los actores con el público. “Por más que no lo busquemos a veces la gente interactúa y transforma un monólogo en diálogo. Sabemos a qué hora empezamos pero nunca a la hora que terminamos, porque de acuerdo a la interacción con la gente es lo que dura cada sketch”, dice García.

En la piel de Claudia Alegre, una mujer de unos cuarenta años, nada alegre y muy ácida, García se vale del humor negro para, “poder transmitir las cosas que la gente piensa pero que nunca diría ni haría”. En este sentido recordó que “el año pasado hacía de una manicura, pero este año la pusimos a trabajar en una colonia de vacaciones”.

Representado por Adriana Felicia, otro de los monólogos, que se desarrollan durante el show cuenta la travesía de Juanita una española que viene por primera vez a la Argentina en busca de su padre. 

El espectáculo se completa con los personajes Perla y Cristal, quienes jugando con el concepto del Bicentenario realizan un sketch que «presenta a la muñeca Barbie Cool…ona, primera muñeca argentina y nueva imagen del Bicentenario» donde aparecemos vestidas de azul y blanco con una flor amarilla y tomamos muy en broma todo lo relacionado con el Bicentenario”, cuenta García y confiesa “la gente se ríe mucho y nos mira con un desconcierto total. Ahí nos referimos a las maneras cotidianas que tenemos los argentinos de usar la palabra culo”, expresa Doris García.

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