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Piden multar al Casino por una obra irregular

Por Guillermo Correa.- Era para regularizar una obra ejecutada sin permiso. Para el cuerpo, además de compensación, cabe multa.

No ha lugar. El Concejo Municipal decidió ayer, con voto unánime, “denegar la aprobación del convenio suscripto en fecha a 27 de julio de 2010 entre la Municipalidad de Rosario y el Casino de Rosario SA”, que contemplaba la regularización de una obra de ampliación ejecutada y concluida sin el permiso correspondiente. El convenio, suscripto porla Secretaríade Planeamiento –cuya titular, Mirta Levin, viene cosechando no pocas voces de reprobación en el Palacio Vasallo– y el representante de la casa de juegos de la zona sur contemplaba el pago de una compensación de casi 219.000 pesos al erario público por la ampliación efectuada, con la aclaración de que ésta se hizo bajo el nivel del suelo y no afectaba el volumen exterior. Con esos elementos, los ediles venían trabajando con la idea de darle luz verde al convenio edilicio con algunas modificaciones. Pero el semáforo pasó a rojo apenas comenzada la semana: el Departamento Ejecutivo aplicó finalmente un veto parcial a una ordenanza que demandó casi siete horas de arduo debate en el recinto –hasta se había discutido si el intendente Miguel Lifschitz utilizaría esa vía o no– remarcando que un convenio no se modifica: se aprueba o se rechaza. Pues bien, éste se rechazó.

Aunque ayer se trató el caso puntual de un convenio edilicio, los ediles parecieron querer dejar marcado con su rechazo una suerte de jurisprudencia legislativa que excede con mucho al Casino. Desde la polémica de las tierras de Nuevo Alberdi hasta el último convenio edilicio aprobado sin la mayor parte del voto de la oposición en el Legislativo –el “Plan Especial Barrio Pichincha, referido al futuro complejo que tendrá hasta helipuerto y se alzará en Rodríguez y avenida Rivadavia– entre otros, pudieron haberse colado en el rechazo al “perdón” oficial por construir sin permiso y la aprobación, también por voto unánime, de otra tanda de proyectos: todos eran decretos que piden al Palacio de los Leones que cumpla con otros decretos anteriores (ver aparte).

Así las cosas el tema del Casino no tuvo discusión en el recinto: el debate se realizó puertas adentro en comisiones, acaso en reuniones reservadas, pero nada se dijo durante la sesión de ayer.

Lo que procuraba el Casino con el convenio suscripto era regularizar su situación edilicia. Ocurre que la empresa solicitó los permisos de ampliación de “un sector del subsuelo de oficinas, como asimismo galerías sobre el nivel de planta baja a ejecutar para optimizar el funcionamiento de la sala casino, no alterando el volumen original de los permisos de edificación Nº 1.430/2007 y 2.476/2009 oportunamente otorgados”.

Para ello el Casino Rosario admitió que implicaba “un incremento de la edificabilidad autorizada en los permisos de edificación mencionados y en el marco del convenio urbanístico de fecha 7 de agosto de 2006 aprobado por el Concejo Municipal” y en función de ello acordó conla Municipalidaduna compensación económica, utilizando el mismo patrón de cálculo establecido en ese instrumento. La superficie construida aumentaba en754,82 metros cuadrados, y de allí se desprendía que la suma a pagar era de 218.897,80.

El tema llegó a las comisiones de Planeamiento y Urbanismo, y de Gobierno y  Cultura. Todo indica que en la primera idea era modificar el principio del cálculo de la plusvalía obtenida por el Casino Rosario y la consecuente compensación al municipio. Pero aparecía un brete: imponer otro criterio era modificar el convenio, y el mensaje del Palacio de los Leones era para ratificarlo. Y este martes llegó al Palacio Vasallo el veto de Lifschitz a la modificación de otro convenio –nada menos que el del Predio Ferial Rosario– cuyos términos podían ser alterados por las partes que lo suscriben y no por el legislativo, que vendría a ser un actor ajeno.

Así las cosas, propuesta de convenio en una mano, y veto de modificación de convenio en la otra, los ediles optaron esta vez por el rechazo. Y en los considerandos se explica por qué: allí hacen notar que “de las actuaciones administrativas se desprende que Casino Rosario SA ha iniciado las obras sin contar con el correspondiente permiso de edificación, incluso antes de la suscripción del  presente convenio”; que ante ello el 30 de noviembre del año pasado la comisión de Planeamiento y Urbanismo del Concejo solicitó una “rectificación” del convenio “en virtud de encontrarse las obras ejecutadas sin contar aún con la autorización” del Legislativo.

Con ese dato, entendían los ediles de la comisión encabezada por el radical Jorge Boasso, se imponía que lo que debía pagar el Casino no era una compensación por “mayor aprovechamiento por incremento de edificabilidad”, sino la multa correspondiente a una “regularización de obra con transgresión al Código Urbano y Reglamento de Edificación”. Y además que la figura estaba contemplada no en la ordenanza a la que refería el convenio entre el Casino yla Secretaríade Planeamiento, sino en la 8.269 del año 2008. Esta, según la propia página oficial dela Municipalidad– www.rosario.gov.ar/tramitesonline/tramite.do?id=395– es la que regula “el trámite mediante el cual el profesional presenta la documentación pertinente a fin de regularizar la situación administrativa de una edificación que fue construida sin que le fuera otorgado el correspondiente permiso de edificación”.

Finalmente, los concejales también hicieron notar que “suscripto el citado convenio” –esto es entre el Casino yla Secretaríamunicipal– las obras fueron efectivamente concluidas por la empresa incumpliendo el mismo instrumento en su cláusula 6: “Esta cláusula supedita la validez del acuerdo a su ratificación por parte del Concejo Municipal y en consecuencia, el otorgamiento del permiso de edificación correspondiente”.

“De lo expresado se entiende que existen fundamentos para considerar que las obras ejecutadas por  Casino Rosario SA han sido realizadas sin permiso de edificación y por lo tanto deben encuadrarse como regularización de obra ejecutada sin permiso”, cerraron los ediles. Y completando el tautológico razonamiento, no pautaron modificaciones al convenio sino que lo rechazaron a limine litis, agregando que  se hace necesario suscribir un nuevo convenio mediante el cual se permita regularizar las obras ejecutadas sin permiso en el marco de la ordenanza 8.269/08 y su modificatoria 8.365/08, contemplando a su vez, la aplicación del cálculo por mayor aprovechamiento de edificabilidad”. Es decir, pagar la mayor superficie, pero también pagar por haber hecho sin permiso esa mayor superficie.

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