Espectáculos

Entrada libre y gratuita

El ciclo Nuevas Compositoras de Tango Rosarinas comienza el viernes

Las artistas Yanina Bolognese, Verónica Muñoz y Evelina Sanzo tocarán sus creaciones en una velada en la que también se desarrollará la clase de tango titulada “2 Deseos en Juego” y que culminará con la Milonga Del Deseo


“Esta es una demostración más de cómo las mujeres estamos ocupando los espacios, visibilizándonos. Es eso. Está pasando en el tango y en muchos otros ámbitos. Es un eco de lo mismo. Personalmente que sea en el tango que es una música que amo, con la que me identifico y vibro me significa mucho, pero es parte de esta marea que reivindica el lugar de la mujer. Algo que está arrancado y en lo que hay mucho por trabajar”, dijo la instrumentista, vocalista y compositora local Yanina Bolognese. Ella formará parte junto con Verónica Muñoz y Evelina Sanzo del ciclo Nuevas Compositoras de Tango Rosarinas que tendrá lugar este viernes en una jornada que con entrada libre y gratuita contará también con una clase de tango titulada “2 Deseos en Juego” a cargo de Gisela Ratti y Mariana Castaño, y con la Milonga del Deseo que musicalizará Colectiva Subleva Tango con los bailarines Alejo Gurrea y Facu Ulla.

El ciclo busca visibilizar las creaciones de compositoras locales, quienes trabajan y se forman hace ya varios años en la ciudad y en el mundo. Tal es el caso de Bolognese que nacida en Rosario comenzó su formación musical a los 5 años cuando se abuelo le regaló un teclado. “Ahí me puse a aprender en una academia. Después toqué la guitarra y cantaba; después, más en la adolescencia, componía canciones. A los 16 ingrese a la Facultad a estudiar piano. Pegué un giro y me metí en el mundo más académico”, dijo a El Ciudadano.

Ahí dejó de cantar. Estudió composición y piano en la escuela de Música de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario. “Terminé la carrera de piano”, apuntó quien actualmente es profesora en el establecimiento en el que se recibió. “Mientras estudiaba, cuando tenía 20 o 21 años, me convocó Javier Martínez Lo Re para integrar la Orquesta de Señoritas de la formé parte siete años. De hecho hicimos dos giras por Europa, tocamos mucho”, relató y sobre su acercamiento al tango puntualizó: “Escuché mucho tango de chica por mis abuelos, era como algo que sonaba siempre. Después cuando lo empecé a tocar me di cuenta que estaba en mí. Escuchaba Piazzolla, me encantaba”.

Dentro de lo que fue su recorrido por la música académica, Bolognese se presentó a un concurso en el que le dieron la beca Martha Argerich para ir a Suiza a tocar y estudiar. También accedió a la beca del Mozarteum para estudiar piano en Buenos Aires un año. “En los últimos tres años retomé la voz y la composición”, confesó ahora. “Podría decir que es lo que hacía cuando era adolescente pero ahora desde el lugar del tango y del folclore también que era algo que siempre escuchaba pero que nunca tocaba. Empecé con un dúo que se llama Sauce Rojo en el que toco con Alejandro Bluhn. Con el dúo empecé a cantar y tocar el piano. Haciendo mis canciones y las de Ale que van a formar parte de un disco que va a salir en septiembre”, adelantó.

“En el mundo más tanguero cuando se disolvió la Orquesta de Señoritas armamos un trío que se llama Sónico en el que toco con Sebastián Jarupkin y con Julia Martínez”. Sus composiciones se pueden escuchar en ambos proyectos. Esas letras que contienen “cosas bastante personales”, según confiesa. “Hago algunas descargas ahí (risas). Son letras que están atravesadas por el feminismo también”, apuntó.

“Siempre hubo compositoras de tango, hoy es más visible, nos estamos animando más y estamos pudiendo más. Antes incluso se usaban seudónimos porque no había lugar. Yo me siento muy dichosa y siento que es lo que tengo que hacer y lo que necesito. He tocado temas que ahora no tocaría porque tenían letras machistas y yo no lo registraba. Ahora que todo fue cambiando, que la visión es otra, poder decir desde el lugar de mujer y usar el lenguaje del tango como herramienta lo encuentro como una combinación transformadora y muy poderosa. Es muy rico y muy valioso que esté pasando esto y que cada vez haya más mujeres que nos animamos”, analizó.

Cantautoras Rosarinas

El ciclo que inicia este viernes nace de una fecha que fue programada en el Encuentro Metropolitano de Tango. “Nos autoconvocamos. Es todo autogestivo si bien tenemos el apoyo de la Municipalidad. Este es el primer concierto de todo un Ciclo de Nuevas Compositoras de Tango de Rosario y cada mes va a haber un concierto en La Casa del Tango”.

“Personalmente este ciclo me impulsó bastante. Tenía dos canciones nuevas que estaban esperando ser tocadas y cuando aparecen oportunidades así es un impulso para seguir trabajando”, confesó quien dentro del género aborda un “tango moderno”. “Los arreglos que tocábamos con Lo Re son de ese tipo y lo que más escucho en este momento es eso. Entonces lo que compongo tiene esa impronta moderna. Pero es una búsqueda permanente”, explicó.

“Siento que lo que toco es una síntesis de mi recorrido que incluye la música clásica”, apuntó adelantando que el viernes va a tocar dos tangos: “Uno que vengo tocando con Sauce Rojo hace bastante que se llama «Remolino» y otro que vengo tocando con Sónico. Después un vals que hago con los dos grupos y hay dos canciones nuevas, una milonga «Bienvenides al banquete» y una zamba que es como un bonus track”.

En la actualidad Bolognese está en plena campaña de financiamiento colectivo para lo que será el nuevo disco de Sauce Rojo. “En septiembre lo vamos a presentar. Estamos con una campaña en nuestras redes sociales”, contó sobre la campaña que se titula “Multiplica El Grito y de la que se puede participar en el Facebook oficial de Sauce Rojo.

“Con plena libertad del deseo”

En el ciclo Nuevas Compositoras de Tango Rosarinas tendrá lugar también una clase de tango que comenzará a las 22 y la Milonga del Deseo que dará inició a las 23.

“Las Milongas del Deseo son una bomba”, contó orgullosa Inés Otero integrante de la Colectiva Subleva Tango que musicaliza la misma. “Lo que veo como más característico de esta milonga es que se ve la plena libertad del deseo, muchas veces en las milongas más tradicionales o clásicas lo que se ve es un clasismo en el baile, una cosa heteronormativa. La Milonga del Deseo es más descontracturada, más relajada tanto en la vestimenta como en el tipo de danza, donde hasta incluso se bailan las cortinas que es lo que se pone entre los tangos como un corte”, explicó Otero.

“Lo que se plantea es poder bailar como queramos y con quien queremos. También hacemos un empoderamiento desde la pedagogía porque cuando yo empecé a bailar los hombres iban para un lado y las mujeres para otro. A nosotras nos enseñaban un rol: el de conducidas, y a los hombres el de conductor. Lo que estamos haciendo ahora como maestras es enseñar no el cincuenta por ciento de la danza sino el cien por ciento y que después tengamos herramientas para bailar desde cualquiera de los roles e incluso que se vayan interrelacionando y contagiando”, puntualizó.

De esa manera y según explicó la también docente no hay un lugar “masculino, fuerte, conductor, pensante y dirigente; y otro sensible, sumiso, dúctil, que se deja llevar”. “Aunque parece un chiste son frases que se siguen escuchando. Entonces intentamos generar una independencia de los roles y también del eje, porque muchas veces las posturas hacen que tu eje dependa de la otra persona. Lo que proponemos es que todos sepan bailar los dos roles y que también los dos roles sean permeables, que no sea un monólogo en el que sólo uno este enunciando y dirigiendo”, contó la bailarina.

Esta modificación de la mirada no es algo nuevo. “Se arrancó bailando entre hombres o entre mujeres”, apuntó Otero. “Toda esa historia, por más que haya fotos de hombres bailando, se fue borrando con el Tango For Export. Llegó a Europa solo una danza sensual con mucho brillo con un hombre dominante y una mujer sumisa. Eso fue lo que se popularizó pero hay muchas raíces que está bueno conocer”, relató Otero.

Dar pelea a la violencia

Hace algunos días se conoció el Protocolo de Violencia de Género en Milongas que presentó el Movimiento Feminista de Tango en Buenos Aires. Un trabajo que se viene dando en simultáneo a lo largo y ancho del país con una experiencia anterior de redacción realizada el año pasado en el Encuentro Tanguero del Interior (ETI), un evento que se realiza en distintas ciudades del país desde 2009 y que hace más de dos años cuenta con una comisión de género. “Todas venimos trabajando, con situaciones complejas que buscamos resolver. Y aún siguen quedando cosas por trabajar”, contó Otero.

“Nosotras vamos atendiendo casos particulares. Situaciones de acoso, de violencia. Muchas veces nos encontramos con situaciones muy complejas. Vamos actuando con conciencia de género, preservando valores que están en los dos protocolos como el de preservar la integridad física y emocional de la persona que pasó por una situación de violencia. Estamos enfocadas en proteger, amparar, dar seguridad y acompañar”, contó y puntualizó: “En el protocolo del ETI se logró, con bastante dificultad, que exista un derecho de admisión, eso sería que si hay una persona que tiene una orden de restricción hacia otra persona milonguera no se pueda inscribir en el encuentro. Nosotras particularmente en las Milonga del Deseo lo que hicimos fue replicar esa idea que fue de las chicas de Tango Sin Abuso. Dando prioridad a la denunciante a que pueda ir a la milonga sin temor de encontrarse a esa otra persona que tiene la restricción”.

Para agendar

El Ciclo Nuevas Compositoras de Tango Rosarinas tendrá lugar el viernes, a partir de las 21, en el Centro Cultural La Casa Del Tango de Arturo Illia 1750. La entrada es libre y gratuita.

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