Ciudad, Edición Impresa

Contra todo intento de desalojo

El centro cultural La Toma no se rinde

Decenas de organizaciones se congregaron ayer frente al edificio de Tucumán 1349. El dirigente Carlos Ghioldi remarcó el carácter “ético” de quedarse.


“Estamos construyendo el único espacio público no estatal de la provincia. Y ahora más que nunca, porque nos hemos integrado con un servicio para la Dirección Provincial de Niñez en nuestro comedor”, dijo ayer el directivo de la Cooperativa de Trabajadores en Lucha y referente principal del centro cultural La Toma. Ayer se concretó un acto público en defensa del emprendimiento sobre el que todavía pende una orden de desalojo, y que mantuvo los puestos de trabajo y amplificó el alcance social de las instalaciones donde funcionara El Hogar Obrero y tras su caída el ex Hipermercado Tigre.

El dirigente ratificó que la decisión de todos los trabajadores es permanecer en el lugar. “No nos vamos ni nos vamos a ir por una cuestión ética”, sostuvo el dirigente, quien remarcó la importancia de su existencia para un colectivo de trabajadores, organizaciones sociales, centros de investigación y gremios, entre muchos otros que realizan sus actividades en Tucumán 1349.

En ese marco, y tras una recorrida, meses atrás, con funcionarios judiciales encabezados por el magistrado en lo Civil y Comercial Marcelo Quaglia –quien comprobó en persona la “importancia social” de las actividades que se realizan en las distintas plantas de La Toma, entre ellas un comedor y un mercado que funciona como boca de despacho de producciones artesanales y cooperativas de todos los rubros de alimentos y bebidas– los trabajadores no se quedan tranquilos “porque aún está la orden de desalojo”, recordó Ghioldi a este diario.

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