Edición Impresa, El Hincha

Persiana baja

El Canalla le dijo adiós al torneo

El muleto perdió frente a Gimnasia y dilapidó toda chance de pelea. Ahora va por el sueño de la Copa Libertadores.


Tuvo que elegir y lo hizo. Tal vez fue más como consecuencia de lo que dejó pasar y por los resultados de los rivales que por decisión. Pero lo cierto es que el entrenador optó por poner ayer un equipo muleto y pagó el precio de la derrota. Ante Gimnasia, un equipo flojito, Central jugó de menor a mayor y terminó de despedirse de un campeonato que lo tuvo, hace ya tiempo, como uno de los grandes candidatos a jugar la final con el líder de la otra zona. Pero luego del receso por Eliminatorias la cosecha de puntos se hizo mezquina y los alternativos que jugaron ante el Lobo no pudieron cambiar la historia.

Chau torneo local. Central amagó con ser protagonista e incluso se ganó el mote, de manera justa, de equipo que mejor jugaba. Pero de ese momento pasó mucha agua debajo del puente y solamente aquel presente quedó como un recuerdo. Ahora le queda el objetivo grande, la Copa Libertadores con todo lo que eso significa. Claro que para eso deberá ratificar lo que hizo en Porto Alegre y desafiar a los poderos del continente. Nadie ni nada le podrá sacar el sueño de quedarse con América, pero ayer el muleto canalla fue timorato y perdió frente a un débil rival.

Tarde negativa

La más peligrosa para el Canalla ante el Lobo fue un cabezazo de Protti por arriba del travesaño, a cinco para el final del primer capítulo. La más clara para la visita fue un cabezazo de Benítez, antes de los 10, que Lo Celso evitó que fuera gol. En el medio hubo un par más de ocasiones por lado. Pero el primer tiempo no dejó mucho y el cero lo vistió a la perfección.

Central tuvo la pelota mucho más que el rival, pero no hizo pesar en el área esa posesión. El equipo del Chacho por momentos abusó mucho del traslado y fueron muy pocas las veces que encontró un jugador bien ubicado para patear.

El Lobo es un equipo limitado. Sólo algunas aproximaciones por vía aérea y en todo momento jugó a esperar el error del rival para llevar peligro al arco de Sosa.

Tras el descanso, la cosa no cambió demasiado. Pero fue el equipo de Coudet quien bajó su rendimiento. Central careció de juego, Lo Celso nunca tuvo compañía ya que Becker no generó nada, Colman se cansó y Delgado ya no tuvo movilidad, a pesar de que fue el propio Chelito quien tuvo la más clara con un remate desde afuera que Bologna desactivó de buena manera.

Cuando el trámite del partido parecía que no se movía del empate, Alfaro mandó a la cancha a Castillón y a Contín…Y fueron ellos quienes armaron la jugada del gol: el rosarino tiró el centro y el de raro apellido definió de tijera. Poco y nada pasó después, como en casi toda la tarde.

El final del partido encontró a los hinchas cantando de cara al jueves y sacándose la bronca porque el sueño de llegar jugar la final por la gloria en el torneo local había quedado totalmente trunco. Central va por la Copa, el más difícil de los objetivos que se trazó, pero sin dudas el más seductor.

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