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Supermartes

EE.UU. va a las urnas con la nariz tapada

Una de las campañas más decadentes de la historia estadounidense llegó a su fin. Atrás quedaron denuncias de uno y otro bando sobre corrupción, abusos sexuales y complicidad criminal. Los votos dirán quién será presidente.


La demócrata Hillary Clinton (69) y el republicano Donald Trump (70) realizaron ayer el último esfuerzo para mantener vivas sus aspiraciones de llegar a la Casa Blanca, en la última página de una de las campañas presidenciales más decadentes en Estados Unidos.

Después de algo más de un año de marchas y contramarchas, dramas inesperados y una serie sin precedentes de escándalos de todo tipo, para la ex secretaria de Estado y el polémico millonario llegó el momento de la verdad de las urnas.

Un cifra récord de más de 200 millones de personas. Son las que están habilitadas para votar en los comicios de hoy, en los que Clinton aspira a convertirse en la primera mujer en la historia en llegar a la Casa Blanca y Trump busca capitalizar el descontento con la clase política tradicional y acceder a su primer cargo en la gestión pública.

El ganador sucederá al demócrata Barack Hussein Obama, el primer presidente negro del país, quien deja el poder con un alto nivel de popularidad tras dos mandatos con logros como recomponer los lazos con los aliados tradicionales tras la invasión unilateral de Irak de 2003 y sacar a la nación de su peor crisis económica en 80 años.

Con todas las miradas sobre la carrera por la Presidencia, los comicios también renovarán la composición del Congreso, algo clave para el margen de maniobra del futuro presidente, dando a los demócratas una excelente oportunidad de retomar el Senado y socavar el amplio control republicano de la Cámara de Representantes.

Al iniciar el último día de campaña, Clinton se comprometió ayer a trabajar por la unión nacional, en caso de que llegue a la Casa Blanca.

“Tengo mucho trabajo por hacer para unificar el país. Realmente quiero ser la presidenta para todos, para personas que votaron por mí y personas que han votado contra mí”, dijo a la prensa.

Por su parte, en un acto público en Sarasota, Florida, Trump dijo que una victoria suya en la elección de hoy representaría un golpe letal a lo que llamó el “establishment corrupto de Washington”.

“Clinton es protegida por un sistema totalmente tramposo. Y ahora los estadounidenses mañana harán justicia en las urnas”, expresó, para añadir que quería que “el establishment corrupto de Washington escuche: si ganamos, vamos a drenar ese pantano”.

Cierre con todas las luces

El republicano, de 70 años, realizó en la jornada mítines en los estados de Carolina del Norte, Pensilvania, New Hampshire, antes de terminar su campaña en Michigan.

En tanto, la ex secretaria de Estado, de 69 años, tenía previsto un cierre de campaña por todo lo alto, con paradas hasta la medianoche en Pensilvania, Michigan y Carolina del Norte.

En uno de sus mítines tuvo la colaboración de los rockeros Bruce Springteen y Bon Jovi, aunque por la noche jugó su carta más fuerte, compartiendo escenario con el mandatario Obama y la extraordinariamente popular primera dama Michelle, así como con su marido, el ex presidente Bill Clinton.

Últimos sondeos

El promedio de sondeos atribuía ayer  a Hillary Clinton una delantera de aproximadamente 2,7 puntos porcentuales, aunque la dinámica de los últimos 10 días de campaña fue favorable a Donald Trump. En un sondeo realizado por la cadena CBS y divulgado ayer, la ventaja de Clinton es de cuatro puntos (45% a 41%).  Un modelo matemático de proyección elaborado por la red de televisión NBC señala que Clinton ya tendría asegurados por lo menos 274 votos en el colegio electoral, cuatro más de los necesarios para sellar su victoria. En tanto, el sitio web especializado FiveThirtyEight atribuye a Clinton 67,9 por ciento de probabilidades de ganar la elección, contra 32,1 para Trump.

Apuesta al sur profundo

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El candidato republicano Donald Trump agradeció ayer el apoyo a sus seguidores en Carolina del Norte, donde realizó una de las últimas paradas de su campaña presidencial. Muchas miradas estarán fijas en este Estado de la costa sureste, que puede resultar decisivo. “Estamos liderando en Carolina del Norte. Estamos muy, muy bien en Pensilvania”, dijo el magnate, esperanzado en esta región políticamente conservadora.

Unidos o “bala perdida”

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Para la candidata demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton, los electores deberán escoger entre “la división o la unidad, entre un liderazgo firme y fuerte o una bala perdida”. Pero la elección “es apenas el inicio”, dijo en Pittsburgh. “Tenemos que cicatrizar este país, unir a las personas, escucharnos y respetarnos”, expresó. La ex secretaria de Estado tenía previsto un cierre de campaña hasta la medianoche en Pensilvania, Michigan y Carolina del Norte.

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