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Dulce para ladrones: creció un 67% el robo de autos

En Rosario el incremento asciende al 51%. Zonas más problemáticas: Pichincha y el área de la Terminal.

autos

Marianela Bocanegra

De acuerdo con un informe que presentó ayer el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi), las cifras que ilustran la sustracción de autos en el período 2008-2009 arrojaron un resultado poco optimista: la provincia de Santa Fe fue la tercera más robada y la estadística se incrementó en un 67,7 por ciento con respecto a las mediciones del año que pasó. Hilando más fino, a Rosario no le toca una mejor parte, ya que la suba en la ciudad se estableció en 51,5 por ciento y, al contrario de lo que dicta el imaginario popular, mientras que en el interior del país hubo un 63,9 por ciento más de robos que en 2008, en Gran Buenos Aires el aumento no alcanzó el 20 por ciento.

El informe que elabora el Cesvi anualmente resultó ser el peor desde 2002, cuando en Rosario la Policía registraba un promedio de veinte vehículos sustraídos por día. Si bien 2009 estuvo alejado de esos números, la cosecha de denuncias resultó ser la más sustanciosa desde aquel período aciago.

En lo que respecta a Rosario el subcomisario Natalio Marciani, a cargo de la sección Sustracción de Automotores de la Unidad Regional II, le dijo a El Ciudadano que durante el año que pasó se contaron 1.131 autos sustraídos y denunciados. Según explicó Marciani, las zonas más comprometidas serían el área de boliches, encabezadas por el estacionamiento de la disco Madame y los bares de Pichincha y el perímetro de la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno, donde el robo resulta más sencillo por la ausencia de los conductores.

Es que de acuerdo con el policía, en Rosario la modalidad de robo a mano armada en el caso de autos es excepcional, mientras que sí es muy frecuente el “levante” cuando no hay ocupantes o las artimañas de sustracción con llaves truchas. Este dato concuerda con las estadísticas del informe anual del Cesvi, que asegura que se redujo considerablemente la participación de robos calificados a nivel país, disminuyendo un 6 por ciento en comparación con 2008 frente a los robos de vehículos estacionados en la vía pública, donde se habla de un incremento del 32 por ciento promedio.

“Lo que más se llevan en la ciudad son el Fiat Uno, el Duna y el 147, que en general no cuentan con tecnología de chip como los modelos más nuevos”, explicó Marciani, pero aclaró que basta una simple grúa para desbaratar cualquier dispositivo de avanzada. Los modelos más robados en el ámbito nacional de acuerdo a Cesvi coinciden con la tendencia local, pero se suman el VW Gol, el Peugeot 504 y el Ford Escort.

Por otra parte, el informe da cuenta de que los robos se instalaron en el interior. Con un significativo aumento en todo el país, las cuatro provincias más robadas en el 2009 fueron Mendoza, donde aumentó un sideral 85,2 por ciento, Neuquén, que subió un 70,8 por ciento, Santa Fe y algo más lejos se ubicó Córdoba, que alcanzó el 37,8 por ciento de suba.

 Artesanía del robo

 Según explicó Marciani, quienes se dedican a sustraer autos no son delincuentes improvisados: “Nadie va a robar un auto sin conocer del tema. Aprenden las mañas de cada vehículo, y saben perfectamente quiénes somos los que trabajamos para detenerlos”, describió como si hablara de un club de inteligencia.

Es que, al estar enlazados al negocio de las autopartes y la venta clandestina, los ladrones de autos cuentan con una “red de proveedores” específicos que se ocupan de borrar el número de dominio grabado en los vidrios o hacer desaparecer la identificación del motor y del chasis rellenando con soldadura lo punzado o por medio de un limado.

“También hay imprentas clandestinas que fabrican patentes apócrifas en aluminio simulando el escudo y el holograma del original. Son muy parecidas a las verdaderas para el ojo del ciudadano común”, informó Marciani. Debido a este grupo de falsificadores de oficio, ante la recepción de una denuncia comienza un rastrillaje intenso que se extiende a todo el departamento Rosario durante varios días.

“Somos cinco brigadas de dos oficiales cada una para un parque automotor de casi 550.000 autos”, contó Marciani, pero aclaró que mientras en Rosario el promedio de autos robados por día durante 2009 no llegó a tres, en plazas similares como la de la ciudad de Córdoba se sustraen hasta quince autos en una jornada.

Como comentario adicional cabe destacar que, de acuerdo con el documento elaborado por el Cesvi, el incremento de la cantidad de vehículos robados en 2009 frente a 2008 (un promedio de 22,3 por ciento en todo el país) comprende un aumento en todos los meses que lo conforman que oscila  entre el 14 y el 38 por ciento.

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