Región

Conflicto en Totoras

Docente despedido por activa militancia ambientalista

Daniel cuenta con una importante función en el grupo de Vecinos Autoconvocados por la Vida, organización que lucha contra la fumigación con agrotóxicos. Sadop Rosario realizó las correspondientes denuncias ante los ministerios de Educación y Trabajo


Daniel acreditaba tres años de antigüedad en la Escuela de la Familia Agrícola “Colonias Unidas” Nº 8248 de Totoras, un establecimiento educativo rural, de nivel secundario y alternancia. Este miércoles le llegó el telegrama de despido a su domicilio, sin causa según aseguraron desde el gremio de Sadop.

“Mientras viajábamos a Totoras para mantener una reunión, recibimos un llamado del representante legal de la escuela para informarnos que no había vuelta atrás en la arbitraria decisión. Hicimos las correspondientes denuncias en los ministerios de Educación y Trabajo. Se trata de una persecución ideológica y militante”, manifestó Gustavo Monduzzi, secretario gremial de Sadop seccional Rosario, en diálogo con El Ciudadano.

El docente cuenta con una activa militancia en el grupo de Vecinos Autoconvocados por la Vida de Totoras, organización que lucha contra la fumigación con agrotóxicos y que logró un histórico veredicto de la Justicia a través de un recurso de amparo.

“Daniel tiene una importante función ambientalista en Totoras. Seguiremos buscando el diálogo con la patronal y pediremos por su reincorporación”, añadió Monduzzi.

Desde el grupo de Vecinos Autoconvocados por la Vida de Totoras repudiaron el despido y se solidarizaron con el docente. “Sospechamos que este accionar podría tener relación con la lucha que este compañero lleva adelante dentro de la agrupación y en su labor en dicho establecimiento, promoviendo prácticas alternativas que cuestionan el uso de agrotóxicos en las producciones agrícolas”, expresaron en un comunicado.

En el portal Infomás Noticias, el propio docente aseguró que “los propietarios de las tierras de la escuela son productores sojeros y en Totoras existe un lobby local que presiona para que no salga adelante la ordenanza que limita las fumigaciones”.

“Por mi rol han decidido desplazarme. Sufro persecución ideológica y las actividades que propongo no tienen apoyo de los directivos ni de mis compañeros docentes que también son amedrentados”, denunció.

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