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Maltrato y persecución

Doble violencia de género: meten presa a sindicalista por reclamar atención en obra social

Norma Mores, dirigente gastronómica que viene denunciando persecución gremial y violencia de género por parte de la conducción del Uthgra Rosario, terminó demorada por cinco horas en la comisaría 2ª por presentarse en la obra social para exigir atención médica para su hijo menor


Pasadas las 19 Mores fue liberada.

Trabajadores gastronómicos se congregaron este viernes por la tarde frente a la comisaría 2ª para repudiar la demora de Norma Mores, dirigente de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (Uthgra Rosario) que fue llevada en forma violenta a la seccional por presentarse en la obra social para exigir la atención médica para su hijo discapacitado. La gastronómica, quien se encuentra suspendida sin goce de sueldo y es sostén de familia, ya había denunciado al secretario gremial Sergio Ricupero por violencia de género y hostigamiento laboral. Ricupero fue imputado el pasado 22 de abril. “Las diferencias gremiales y los desacuerdos en las formas de construir un espacio gremial no pueden ser nunca motivos para justificar la violencia”, señala un comunicado firmado por el Comité Feminista de Emergencia Sanitaria.

El nuevo episodio que padeció Mores, que derivó en una demora de más de cinco horas en la seccional policial de Paraguay 1123, es un hito más en la saga de hostigamientos que la sindicalista viene denunciando contra la conducción de Ricupero, que está en el cargo desde hace más de 30 años con lista Única.

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Diego Garantini, compañero de Mores en la lista Rosa, que pretende disputar la conducción del gremio en las elecciones del próximo 2 de diciembre explicó a El Ciudadano: “Norma fue a buscar atención médica y en el sindicato no se la dieron, no la dejaron sacar el turno. Ello derivó, sumado a las provocaciones de gente que había en la sede –que debía respetar la perimetral–, en que la compañera empezara a protestar y por ello el sindicato mandó a la Policía. Sin una orden judicial y sin autorización de la Fiscalía, Norma fue agredida y en este momento se encuentra demorada. Estamos esperando que el médico constate lesiones del personal policial que la detuvo”.

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Pasadas las 19 de este viernes, Mores salió de la seccional. Megáfono en mano, la mujer agradeció el acompañamiento. “La verdad que no me esperaba semejante situación, yo fui a hacer un trámite a la obra social y me encuentro con una policía”. Un video registró cómo la uniformada le pidió que se retirara aduciendo un mandato judicial y ante la negativa Mores fue esposada y llevada a la comisaría.

Garantini le aportó contexto al entuerto sufrido por Mores, que es secretaria de Actas y Afiliaciones del Utghra Rosario, al menos formalmente, ya que la conducción no le permite realizar su trabajo ni cobra salario: “Norma viene padeciendo desde septiembre de 2020 una persecución terrible de parte de los dirigentes del gremio a nivel discriminación sindical, ideológica y de género. Ello se vio reflejado cuando el 25 de febrero presentamos una lista en Buenos Aires y al día siguiente como represalia el secretario gremial de Uthgra Rosario, Sergio Ricupero, la golpeó, le tiró el celular y la amenazó de muerte. Y la quiso echar del sindicato. Eso generó dos causas judiciales, una penal y otra civil. En esa última quedaron imputados cuatro dirigentes; en la penal está imputado Ricupero por violencia de género”.

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Garantini agregó que Mores “fue víctima de agresiones laborales: le sacaron las claves, la llave del gremio, credenciales dentro de su oficina y el acceso. Luego la suspendieron arbitrariamente por una licencia. Cuando se reintegra por orden judicial Mores es suspendida por 90 días en los que no cobra el salario. Paralelo a ello, se quedó sin obra social hace cuatro meses. Ella es sostén de familia, madre soltera con cuatro hijos. El menor es un chico discapacitado”.

En febrero de 2021, junto a un grupo de compañeras y compañeros, Mores decidió presentar una lista alternativa (la Rosa) para las elecciones sindicales previstas para el 2 de diciembre. Un día después, recibió golpes y amenazas por parte del secretario gremial que quedaron registrados en un audio de Whatsapp.

Mores lo denunció públicamente con el acompañamiento de un puñado de dirigentas sindicales y también en el Ministerio Público de la Acusación (MPA). El 22 de abril, la fiscal Luciana Vallarella, de la Unidad de Violencia de Género, acusó a Sergio Ricupero por lesiones leves dolosas agravadas por el contexto de violencia de género y amenazas simples.

El secretario general, Mario Di Renzo, respondió con una licencia para Mores y, en paralelo, apeló la medida judicial que establecía una prohibición de acercamiento para tres integrantes de la comisión. Antes, la conducción del gremio a nivel nacional, a cargo de Luis Barrionuevo, se había pronunciado: “Si no se vislumbra una solución que contemple los intereses de la organización y de las personas involucradas, el Consejo Directivo adoptará las decisiones que sean necesarias conforme al estatuto social de Uthgra”.

El miércoles pasado, el apoderado y candidato a secretario general por la lista Rosa Facundo Paiva junto a los demás candidatos se hizo presente en la Casa Central y ante la junta electoral central del gremio planteó las “irregularidades y atropellos que vienen tolerando desde principios de la convocatoria a elecciones”.

La reunión tuvo “el fin de pedir que se garanticen la seguridad y transparencia a los comicios para que todos/as, podamos ejercer nuestro derecho a votar, con total tranquilidad y libertad sindical”, dijeron.

“Son de público conocimiento todas las situaciones de violencia que Norma viene atravesando desde el 2020. Norma fue golpeada en el local de UTGHRA, amenazada y corrida de sus tareas como miembro de la Comisión Directiva. Hace 4 meses que Norma no cobra su salario, a causa de las maniobras que los dirigentes de esa entidad gremial vienen desarrollando para intimidar y doblegar a esta luchadora compañera. Las diferencias gremiales y los desacuerdos en las formas de construir un espacio gremial NO PUEDEN SER NUNCA motivos para justificar la violencia. Lo acontecido hoy es una muestra más de todas las violencias a las que vienen sometiendo a nuestra compañera. No vamos a tolerar más violencia sobre Norma. Exigimos que reconozcan sus derechos laborales y sindicales. Exigimos el pago de su salario y la reincorporación a la obra social”, señala un comunicado interseccional firmado por el Comité Feminista de Emergencia Sanitaria.

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