Edición Impresa, Le ponen la firma

Solidaridades

Diputados de la Nación saludan rumbo cooperativo de El Ciudadano

Desde octubre del corriente año, los trabajadores y trabajadoras del diario El Ciudadano & la región de la ciudad de Rosario han resuelto tomar en sus manos la edición del diario ante el incumplimiento de las responsabilidades del grupo empresario que lo gestionaba dando cuenta una vez más del compromiso con la defensa del trabajo, la pluralidad de voces y el derecho humano a la comunicación.


Desde octubre del corriente año, los trabajadores y trabajadoras del diario El Ciudadano & la región de la ciudad de Rosario han resuelto tomar en sus manos la edición del diario ante el incumplimiento de las responsabilidades del grupo empresario que lo gestionaba dando cuenta una vez más del compromiso con la defensa del trabajo, la pluralidad de voces y el derecho humano a la comunicación.

El diario El Ciudadano se fundó un 7 de octubre de 1998 de la mano del empresario Orlando Vignatti. En ese momento, la ciudad de Rosario contaba con dos diarios referentes: La Capital y Rosario/12, y así El Ciudadano se convirtió en una alternativa más y a precio popular: 50 centavos. Se llegaron a vender tiradas de 17 mil ejemplares, compitiendo mano a mano con La Capital. Desde el primer día, contó con trabajadores y trabajadoras de prensa, fotógrafos, diagramadores, telefonistas, administradores y hasta su propia planta para imprimir la tirada en Capitán Bermúdez.

Un equipo completo comprometido con hacer valer el derecho a comunicar y ser informado. A los pocos meses, Vignatti decide asociarse con Daniel Vila y José Luis Manzano, integrándose al multimedios La Capital. Este grupo (que más adelante sería el Grupo Uno) se constituyó en Mendoza y poco a poco fue haciéndose dueño y accionista de los principales medios de San Luis, Córdoba, Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe. Este desembarco también incluyó la compra de las radios LT8 y LT3.

En noviembre de 1999, comenzaron una serie de conflictos, con despidos masivos e intentos de cierre del diario. Este fue el inicio de la crisis que duró años pero que sin embargo demostró que la unidad de los trabajadores y trabajadoras fue total. Junto con el apoyo del Sindicato de Prensa de Rosario, las manifestaciones por la defensa de los puestos de trabajo implicaron la movilización y el estado de alerta permanente. Muchos colegas de otros medios también se movilizaron en solidaridad.

“Ante esta situación, decidimos tomar el Ministerio de Trabajo en Rosario, un hecho inédito en aquel entonces”, narró un periodista del diario a la agencia de noticias Sin Cerco. Gracias a esa toma histórica, se reabrió el diario, se reincorporó parte del personal y se negociaron retiros voluntarios. A partir de ahí, comenzó una nueva etapa con menos personal en la redacción y con estado permanente de tensión e incertidumbre. La tirada salió con menos páginas y con un estilo más “sensacionalista”.

La llegada de Eduardo López en 2006, implicó una “compra fantasmal y de silencio” al multimedios. Se inició una “guerra fría” entre los trabajadores y el dueño del diario. Se sucedieron nuevos retiros voluntarios y reducción de personal. Ya por ese entonces, se perdieron aportes jubilatorios, hubo cierres de redacciones y varias mudanzas de la planta. En diciembre de 2008, López se retira del diario, se anuncia el cierre del diario y los trabajadores pasan la Navidad en total desazón.

Hubo nuevos despidos y el sindicato decide sostener el diario hasta la llegada de un nuevo patrón.

Se manejó la posibilidad de hacer una cooperativa, hasta que Orlando Vignatti nuevamente decide hacerse cargo. “Se abre como nueva empresa iniciando otra etapa, también difícil porque teníamos dificultades para cobrar y total precarización para trabajar” señala un periodista de El Ciudadano. A fines de 2014, Orlando Vignatti anuncia su retiro y venta del diario a Indalo Media (corporación del empresario Cristóbal López). También cede Ámbito Financiero y el grupo Indalo se fortalece aún más con la compra de El Argentino, Buenos Aires Herald, El Patagónico –de la provincia de Chubut–, el 50 por ciento de Vorterix y CN23, quedando nuevamente en medio de una tormenta que incluyó nuevos retiros voluntarios.

“Con el apoyo del sindicato seguimos en pie y pudimos sobrevivir, de alguna manera, a este nuevo traspaso de mando”, graficó el periodista. La comisión interna del diario, junto con integrantes del Sindicato de Prensa Rosario, presentó el 15 de abril de 2016 una denuncia ante el Ministerio de Trabajo por los reiterados incumplimientos de la empresa.

En la presentación, se pidió que con carácter de urgente “se cite a la firma para que deje asentado por escrito ante la autoridad administrativa un plan de pagos a fines de cancelar las cuotas caídas de los retiros voluntarios de 38 compañeros”.

El 1º de octubre del corriente año, el Sindicato de Prensa Rosario, la comisión interna y las y los trabajadores del diario El Ciudadano notificaron que el grupo Indalo Media había comunicado su decisión de cesar en la explotación del medio: “Hoy cerró una etapa, pero mañana sale El Ciudadano & la región”.

Luego de semanas de asambleas, reuniones e incertidumbre, finalmente los trabajadores de El Ciudadano continuarán haciendo que el medio salga todos los días a la calle, pero al estilo de cooperativa y con el antiguo nombre del mismo (durante la última dirección se llamó El Ciudadano & la gente).

Juan Pablo Sarkissian, delegado del diario y secretario de Interior del Sindicato de Prensa, aseguró a Conclusión que “si bien es un día agridulce, se cierra una etapa, pero se abre otra”, en la que todos están con las pilas para seguir, aunque sepan que “es difícil”, “complejo” y con “infinidad de obstáculos”. De esta manera, los trabajadores del diario han decidido ir en camino hacia la conformación de una cooperativa, ya que les parece “el instrumento más idóneo para representar el conjunto de los trabajadores y al mismo tiempo hacer de esto un negocio más o menos viable”.

Por todo lo expuesto previamente, y remarcando el compromiso con una comunicación democrática y plural por parte de los trabajadores y las trabajadoras del diario El Ciudadano, es que solicito a mis pares me acompañen con la firma del presente proyecto de resolución.

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