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Diez tiros a quemarropa en un “ajuste” a domicilio

Llamaron a la puerta de una vivienda ubicada en el barrio San Miguel y acribillaron a balazos a Luis Medina.

Hacía sólo dos meses que Luis Alberto Medina, de 24 años, se había mudado al barrio San Miguel de Granadero Baigorria junto a su esposa y tres hijos. No se daban mucho con los vecinos ya que la casita que compraron había pertenecido a una familia “conflictiva” que se fue del barrio a los tiros en la Navidad de 2008, luego de una reyerta que terminó con varios lesionados y detenidos. La violencia fue revivida anteanoche cuando un muchacho llamó a la puerta de pasaje Solís 739. Luis salió de la cama y apenas se asomó a la calle recibió unos diez plomos a quemarropa. La Policía investiga si el joven fue “ajustado” por otro asesinato perpetrado hace poco más de un año en la zona norte de Rosario, en el que lo habían mencionado y que no sería ajeno a la disputa por la venta de drogas.

Cerca de las 23.30 de anteayer, una ráfaga de disparos seguidos de gritos de auxilio despertó a los vecinos de pasaje Solís al 700, en el barrio San Miguel de Granadero Baigorria. Luis Alberto Medina estaba tirado en la puerta de su casa sobre un manto escarlata que con el correr de los minutos iba creciendo, mientras que su mujer Verónica, de 23 años, lloraba y pedía a gritos que alguien llamara a una ambulancia.

“Nadie la quería ayudar”, dijo una vecina que no tardó en cruzar la calle y asistir a la víctima. “La ambulancia no venía así que lo subimos a su auto y lo llevamos al hospital”, refirió. Pero el apuro por llegar al hospital los llevó a tomar por una calle en contramano, lo que provocó un choque a la altura de calle Eva Perón (ex Córdoba) y las vías. Allí, se hizo presente un móvil policial que buscó un médico en la guardia del hospital Eva Perón y lo llevó hasta el lugar del siniestro, donde se corroboró que Medina estaba sin vida.

La misma vecina contó el difícil momento que le tocó vivir, ya que la hija mayor de Luis y Verónica, de 9 años, se había quedado a dormir en su casa y también se despertó con los gritos de su madre. “Le mentimos para que no se asusten, a ella y a sus dos hermanitos de 4 y 5 años, pero ahora ya deben saber lo que pasó”, lamentó la mujer, que también mencionó la maldición de la casa donde Medina fue asesinado.

“Hace dos meses se mudaron acá. No se daban mucho con los vecinos pero eran tranquilos y respetuosos. Estábamos contentos con ellos porque antes en esa casa vivía una familia del demonio”, dijo un hombre.

“Esa casa hay que quemarla. En la noche de Navidad del 2008 fue un infierno, los que vivían antes se llevaban mal con todos, y ahora esto”, dijo una señora de la cuadra, sobre una pelea que terminó con un baleado, un apuñalado y varios lesionados.

“No escuchamos ni vimos nada, hace dos días que no hay luz y esto de noche es una boca de lobo”, refirió una mujer que vio a Luis renegar durante la tarde para poner en marcha un generador eléctrico.

Ajuste en zona norte

El nombre de la víctima había sido mencionado en un homicidio perpetrado en abril de 2010 en cercanías del Puente Negro, al oeste del barrio Parque Casas, en la zona norte de Rosario.

Allí, también en una noche oscura, fue acribillado de un tiro en la espalda Alfredo Antonio Giménez, de 33 años. Iba en bicicleta junto a un medio hermano que resultó herido de bala en una pierna.

Los investigadores de ese asesinato dijeron que estaban investigando si Luis Medina tenía alguna participación en ese hecho. Su muerte fue perpetrada con un arma calibre 9 milímetros, ya que los pesquisas secuestraron vainas de ese calibre en el lugar.

Voceros del caso mencionaron que el fallecido vivió hasta hace dos meses en barrio Parque Casas, lugar del que tuvo que irse por problemas con varios jóvenes, al parecer por cuestiones de venta de drogas.

El homicidio es investigado por la sección Homicidios y la comisaría 24ª.

 

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