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La Sexta

Pesquisa: ladrón mató cómplice tras robo; otras voces dudan

Versiones opuestas para un tiro fatal. Matías Ratari, de 22 años, fue asesinado en Cochabamba al 300.


Un muchacho de 22 años fue asesinado ayer en barrio República de la Sexta luego de recibir al menos un disparo en el torso en circunstancias oscuras. Según la versión oficial, el fallecido robó una cartera y fue ultimado por un cómplice tras una discusión. Sin embargo, vecinos ubicaron en la escena del crimen a un taxista, quien de acuerdo con esta especie pasó por allí mientras se concretaba el asalto y le disparó al muchacho, para luego huir. Y allegados a la víctima fatal aportaron una tercera: que los disparos partieron desde un edificio. Los investigadores dijeron que hasta el momento estas dos últimas versiones no les constaban, por lo que la principal hipótesis era establecer la identidad del supuesto cómplice en el denunciado robo y a la vez sindicado matador.

A Matías Lucas Ratari lo balearon ayer a eso de las 4.30 en Cochabamba al 300, entre Alem y Ayacucho. El muchacho, que tenía 22 años, fue trasladado en un móvil policial al Heca y falleció un rato después de ser ingresado. Según fuentes del caso, la víctima recibió dos tiros: uno en el hombro izquierdo y otro a la altura del abdomen.

Sobre las circunstancias de la muerte, hay versiones muy diferentes. Todos los voceros del caso que investiga la fiscal Marisol Fabrro, oficiales y extraoficiales, aseguran que Matías llegó a calle Cochabamba junto con otro muchacho a bordo de su moto Honda Tornado blanca –patentada a su nombre y con todos los papeles al día–. A mitad de cuadra emboscaron a Mariela, una mujer de 39 años que estaba esperando un taxi para ir hasta la terminal de ómnibus. Se le acercaron, le sacaron la cartera, el celular y se marcharon, siempre según portavoces policiales y judiciales.

Según lo que informaron desde el Ministerio Público de la Acusación, en base a los dichos de la mujer que denunció el robo, entre Matías y su cómplice, luego del robo, hubo una discusión. Un policía contó que el entredicho se produjo porque uno de ellos quería llevarse los bolsos que tenía Mariela consigo, mientras que el otro quería abandonar rápido el lugar del asalto, sólo con la cartera. En medio del cruce de palabras, el cómplice sacó un arma de fuego, baleó a Ratari y luego salió corriendo por Cochabamba, con dirección este-oeste.

En contraposición, en La Sexta algunos vecinos plantearon que en el homicidio intervino un tercero. Según ellos, cuando el par de ladrones le sacó las pertenencias a Mariela apareció en escena un taxista –tal vez el que ella estaba esperando, arriesgó un habitante del barrio–, quien al ver lo que pasaba le disparó a Matías desde el auto y luego se esfumó. Este supuesto tirador, luego de gatillar, puso marcha atrás su auto, hizo 50 metros en contramano y se fue por Ayacucho, hacia el norte, describieron estas fuentes. A esta segunda hipótesis se sumó otra, aportada por allegados a la familia de la víctima fatal: los disparos pudieron provenir de un edificio de la zona, según habría contado el muchacho que estaba con Matías al momento de ser baleados, quien negó que hubieran protagonizado un robo. Sin embargo, hasta anoche investigadores del caso dijeron que nos les constaba la participación de un tercero.

 

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