Ciudad, Edición Impresa

7 de junio

Día del Periodista: un festejo en la resistencia

Los ajustes golpearon a la prensa; desde 2015 se perdieron 2.500 puestos de trabajo en todo el país. En el Día del Periodista advierten que el veto a la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual generó una pérdida en la pluralidad.


“El trabajo periodístico y los trabajadores de prensa estamos en una situación crítica”, aseguró Stella Hernández, desde el Sindicato de Prensa Rosario (SPR). Los ajustes y la crisis económica de las políticas neoliberales golpearon a la prensa. Desde 2015 se perdieron 2.500 puestos de trabajo en todo el país. Los cambios no se vieron sólo en el aspecto laboral. Los contenidos también se  afectados. El veto a la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual generó una perdida en la pluralidad de voces. Y la creciente digitalización de los medios tiende a la “multitarea”, una precarización laboral. En este contexto, la comunicación autogestiva se convierte en una alternativa para resistir y conservar los puestos de trabajo frente a los tradicionales medios.

Crítica

“Desde que asumió el gobierno de Cambiemos las cosas empeoraron para los trabajadores de prensa. Se recortaron los ingresos y las medidas económicas neoliberales afectaron nuestro sector. La crisis se cobró a nivel nacional 2.500 puestos de trabajo sumado al cierre de muchas fuentes. Se persiguió a los medios chicos, se decomisaron radios y se vio recortada la pluralidad informativa”, señaló Stella Hernández, en diálogo con El Ciudadano.

Para la secretaria de Organización del Sindicato de Prensa el panorama se vuelve difícil y complejo. El veto a la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual se tradujo en una disminución del trabajo, menos diversidad de voces y más precarización y multiplicación de tareas.

“Que el primer decreto de Cambiemos haya sido tumbar la ley de Medios da una idea de lo que significó para todo el sector de la comunicación. Se volvió a lo que la ley impedía: los monopolios. Al volver a la concentración mediática, los grandes duopolios –Clarín y La Nación– marcan la agenda. Es muy triste ver cómo se ha desandado drásticamente lo que trabajamos y fue acompañado por la sociedad”, lamentó Hernández.

En este contexto, la salida de los gremios es la resistencia. “Vamos a defender lo que tenemos. No vamos a permitir el avance contra estatutos y convenios”, agregó la dirigente del SPR.

Autogestivo

Del medio tradicional al trabajo en comunidad. Fue el objetivo que el equipo liderado por Manolo Robles persigue desde hace casi 10 años a través de la cooperativa La Masa. En un mercado concentrado, generar recursos con la fuerza de trabajo como principal capital es el mayor desafío. Escapar a la relación laboral tradicional aparece para Robles como la mayor recompensa. “La felicidad de poder trabajar sin patrón, resolviendo en conjunto con mis compañeros y el hecho de ganarme el pan trabajando sin ser sometido en una relación de explotación es el objetivo que muchos deben tener”, contó Robles a El Ciudadano.

Según el periodista, en los últimos años afloraron muchos medios autogestionados. Una primera avanzada se dio a partir de la discusión de la denominada ley de Medios y el cuestionamiento acerca del rol del periodismo. La segunda, más reciente, se relaciona con la crisis económica que llevaron a los trabajadores de prensa a encontrar en la autogestión una alternativa para sostener las fuentes de empleo.

“Es el caso de El Ciudadano, Tiempo Argentino, La Nueva Mañana de Córdoba y Jornada de Esquel. Se vieron fortalecidos y habían generado una perspectiva interesante con la ley de Medios que se vio truncada por las medidas de Cambiemos. Eso generó que los trabajadores de prensa se agrupen y generen cooperativas como apuesta laboral a futuro”, explicó Robles, quien ve en el periodismo un oficio como cualquier otro.

“Además de ganarnos el pan tenemos que aportar para cumplir por los derechos de la población en cuanto a la libertad de expresión y acceso a la información. Supone un doble desafío. Somos trabajadores de prensa que tenemos que aportar a la mejora de la situación de los trabajadores de los que formamos parte”, aseguró.

A lo largo de los casi 10 años de historia como una alternativa a los medios tradicionales, Robles se mostró contento con el trabajo que llevan adelante y aseguró que nunca dejaron de crecer. “Estamos igual de entusiasmados que cuando empezamos y creemos que no llegamos a nuestro techo. Existe un movimiento de prensa autogestionada y cooperativa, pese a que hay menos políticas oficiales de apoyo. Nos cuidamos entre nosotros. Ante la crisis se comparte y eso hace que la empresa se sostenga”, concluyó.

Multifunción

La digitalización de los medios y la pluralidad de formatos para la web abre la discusión sobre una nueva forma de precarización laboral que alerta a los trabajadores.

“En términos laborales el periodismo no escapa a las generales. Se fue precarizando el trabajo y el de los periodistas corrió la misma suerte, acompañando los vaivenes de la economía. Es una profesión que fue muy precarizada. Las tecnologías permiten tener una web para difundir. Pero no voy a tener un salario. A eso se suma el periodista multifunción. La tarea que antes hacían tres personas, hoy se resume en una sola. Las empresas lo saben y apuntan a eso”, explicó Luciano Couso, periodista corresponsal de la Agencia Nacional de Noticias Telám.

“Hay una forma distinta de narrar en función de las nuevas formas de consumo. Lo esencial del periodismo sigue siendo la búsqueda y chequeo de información, contar historias relevantes, y plantear un equilibrio entre los poderes del Estado y los fácticos”, concluyó el periodista.

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