Ciudad, Edición Impresa

Desvalijan una vivienda ubicada cerca de Costa Alta

Al menos dos personas se alzaron con 7.500 pesos en efectivo, alhajas y varios artículos electrónicos.

Por: Negui Delbianco

Al menos dos personas ingresaron anteayer a la mañana en una vivienda ubicada a metros de Costa Alta, al norte de la ciudad, donde tras revolver todas las habitaciones se alzaron con alrededor de 7.500 pesos, varios artículos electrónicos y alhajas.

El escruche ocurrió entre las 8 y las 9.30 de anteayer en una vivienda ubicada en inmediaciones de Eudoro Carrasco y Maestro Massa, cuando la dueña de casa, Gabriela H., de 39 años, salió en su auto. “Ayer (refiriéndose al martes) hice lo que hago siempre: encerré la perra más grande –una ovejero alemán–, solté a las perritas que son de la calle pero les doy de comer y duermen acá por la noche y saqué el auto a las 7.55 para llevar a mis hijos al colegio. Siempre hago lo mismo y demoro más o menos 15 minutos pero esta vez tardé más, porque llegué a las 9.30”.

La demora le jugó en contra o a favor, ya que la mujer no sabe qué hubiera pasado si llegaba y se encontraba con los ladrones en el interior de su domicilio. Cuando llegó, estacionó su auto en la puerta e ingresó en la casa, sin darse cuenta de que habían forzado una de las ventanas que da a la calle.

“Cuando volví me encontré con toda la casa revuelta, el vidrio de la ventana y el mosquitero roto. En ese momento fue horrible porque  no sabía qué hacer primero. Lo que noté es que todas las cosas del living (plasma de 32 pulgadas, DVD, un equipo y dos play station) no estaban más. Eso era lo que tenían más a mano porque por esa ventana entraron y supongo que pasaron las cosas”, aseguró la mujer.

Además, Gabriela señaló que lo que más le angustia es la forma en que se llevaron las cosas y el estado en que quedó la casa cuando se fueron. “Está todavía todo desordenado. Pero lo más grave es que se llevaron cosas de los chicos. En su cuarto desarmaron sus camas y dieron vuelta los colchones; también en otros lugares arrancaron los cables de la pared. Es una sensación muy fea porque invade tu intimidad y la de tus seres queridos”, agregó Gabriela.

“Encima la plata (en referencia a los 7.500 pesos que se llevaron los ladrones) era para pagar unas deudas que tenía. Nunca tengo esa cantidad pero tuve problemas familiares y se me atrasó todo”, reveló la propietaria. 

Voceros policiales indicaron que en cercanías de la vivienda hay al menos dos asentamientos precarios, de donde pudieron haber venido los ladrones, pero esa sospecha fue descartada por Gabriela, ya que conoce a varias de las personas que residen en dichos lugares porque trabaja con ellos por intermedio de una ONG.

“Algunas personas dicen que cuando salí alguien me siguió en una moto y que es probable que a través de un celular esa persona les iba diciendo doóde estaba yo a sus cómplices, quienes estaban robando mi casa. Pero son solamente sospechas”, remarcó Gabriela.

“Hace más de 10 años que vivo acá y nunca me había pasado nada. Desde hace casi un año y medio empezaron a verse asaltos en esta zona: le robaron a un vecino de esta cuadra y a otros que viven a la vuelta, pero estoy segura de que la gente que vive acá cerca no es”, sostuvo la mujer.

El caso es investigado por el Juzgado de Instrucción en turno y la comisaría 10ª por razones de jurisdicción.

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