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Arde Brasil

Destituyeron a Dilma Rousseff

La votación en el Senado fue de 61 a 20 a favor de revocarle el mandato a la ahora ex presidenta, quien, ante su militancia, volvió a denunciar un “golpe de Estado”. Igualmente, no quedó inhabilitada para ejercer cargos públicos.


Ayer no fue un día más en la historia de la política de Brasil. Al cabo de un juicio político en su contra, que el oficialismo considera un golpe de Estado, Dilma Rousseff fue destituida de la presidencia, convirtiéndose Michel Temer en el nuevo mandatario. Igualmente, Rousseff no quedó inhabilitada para ejercer cargos públicos.

Por 61 votos contra 20, Rousseff fue expulsada, acusada de violar la ley de responsabilidad fiscal, un motivo de escaso peso que hizo que la ex presidenta asegurara que ayer sufrió “el segundo golpe de Estado” de su vida.

La decisión, en medio de una crisis económica y política vinculada con la corrupción que afecta a todo el sistema político, el avance judicial sobre  otros poderes y un Legislativo perseguido por denuncias, le puso fin a 13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT), impulsor de importantes políticas de inclusión social.

De esta manera, el Partido del Movimiento de la Democracia Brasileña (PMDB), la fuerza más grande del país, llega al gobierno nuevamente por la vía indirecta, tal como ocurrió con José Sarney en 1985 e Itamar Franco en 1992, luego de haber acompañado al PT en los años de Rousseff, con Temer como vicepresidente.

El resultado ya era esperado pero tuvo una novedad: el Senado dividió la votación en dos y Dilma logró superar por 42 votos contra 36 y 3 abstenciones la sentencia a la inhabilitación para cargos públicos, lo que dividió a la base oficialista de Temer y llevó al ex candidato presidencial Aecio Neves a anunciar que apelará la decisión al Supremo Tribunal Federal. De igual forma lo hará Rousseff, tanto en el plano nacional como en el internacional, para denunciar el “golpe”.

“Este es un grave precedente para la región sudamericana porque cuando hay una ruptura así en Brasil existen consecuencias que van más allá de nuestra fronteras. Inventando delitos de gestión se podrán sacar del poder a intendentes, gobernadores y presidentes”, dijo a la agencia Télam el abogado de Rousseff, José Eduardo Cardozo.

Temer asumió en el Senado en una ceremonia austera y sin discursos. Luego cruzó la Plaza de los Tres Poderes para encabezar en el Palacio del Planalto la primera reunión de gabinete confirmado en el cargo, ya que estaba como interino desde el 12 de mayo, día en el que Dilma fue suspendida.

A los ministros les pidió “desmontar la tesis del golpe” y responderles a los adherentes de Rousseff que “golpistas son ustedes, que violaron la Constitución”, antes de partir hacia China para participar de la Cumbre del G-20.

El presidente se quejó de la votación que no pudo inhabilitar a Rousseff a ejercer cargos públicos como “algo inadmisible” en la base de gobierno. “El que no está de acuerdo con el gobierno que venga acá y que hable o que pase a la oposición”, advirtió en su primer mensaje en el que pidió “firmeza”.

Dilma: “No es un adiós, sino un hasta luego”

En la Avenida Paulista de San Pablo, apenas se conoció el resultado, los impulsores del impeachment cantaron el himno nacional y festejaron con champagne. En tanto, unas 3 mil personas de los movimientos sociales y sindicales respaldaron a Rousseff en la puerta de su residencia, el Palacio de la Alvorada, donde la ex mandataria siguió por televisión la votación.

Acompañada por el ex presidente Lula da Silva, Dilma dijo que “no es un adiós sino un hasta luego”.

“Es el segundo golpe de Estado que enfrento. El primero, el golpe militar, apoyado por las armas y la tortura, me alcanzó cuando era una joven militante. El segundo fue ahora por una farsa jurídica, me derroca del cargo para el cual fui elegida por el pueblo”, sostuvo.“Haremos la oposición incansable que un gobierno golpista merece”, sostuvo la ahora ex mandataria, quien denunció que “el golpe de Estado también es el avance del machismo y la misoginia”.

En pocos días, Dilma debe dejar la residencia presidencial y viajar a Porto Alegre: como ex presidenta tendrá derecho a ocho asistentes.

Vía libre al ajuste

En su primera cadena nacional como presidente, Michel Temer anunció ayer que entre sus prioridades de gobierno que asumió se encuentran la reforma de las leyes laborales y del sistema jubilatorio, en el marco del paquete de medidas que pueda atraer inversiones. “Tenemos que modernizar la legislación laboral, incorporar la libre negociación es un avance”, dijo al referirse a un proyecto reclamado por el sector industrial que colaboró con la salida de Rousseff y es rechazado por los sindicatos.

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