Conciertos, Espectáculos

ADELANTO

Despojado, espontáneo y contemplativo

Lisandro Aristimuño llegará a Rosario este sábado para presentar en el Salón Metropolitano su último disco de estudio titulado “Constelaciones”, un material que, según contó, está inspirado en una noche estrellada en el sur. 


El músico rionegrino Lisandro Aristimuño llegará a Rosario este sábado 17 para presentar en el Salón Metropolitano su último disco de estudio, titulado “Constelaciones”, un material que, según contó, está inspirado en una noche estrellada en el sur.

Cuando el año llega a su fin y con él las giras y las grabaciones, Lisandro Aristimuño aprovecha los veranos para volver a su ciudad natal, Viedma. Una noche, en la playa mirando el cielo, nació su octavo disco. “Quedé obnubilado con las estrellas, con las constelaciones, con cómo se ve el cielo en el sur sin tantos edificios. Miré para arriba y pensé que no podía creer lo que me estaba perdiendo”, relató Aristimuño.

Cada disco del rionegrino es una obra conceptual, desde Azules Turquesas, el primero, hasta Mundo Anfibio, el último de inéditos, todos sus materiales presentan una temática que los contempla, que los recorre. “Sobre todo que me inspira”, reconoció quien después de redescubrir aquel cielo que seguramente lo acompañó en su niñez, empezó a comprar libros sobre constelaciones, sobre estrellas. “Y de ahí empecé a sacar las letras, la temática de cada canción”, dijo, al tiempo que explicó: “Cada tema es una constelación inventada, incluso en el arte, el diseñador hizo una constelación para cada una de ellas. Cada tema representa la personalidad de cada una de esas constelaciones, como cuando dicen que Piscis tiene tal o cual característica, por ejemplo”.

Con el estilo compositivo y la poética que acostumbra, los temas del nuevo disco se titulan justamente Constelación I, II, III; con un subtitulo agregado. Están “Rastro de percal”, “Hoy, hoy, hoy”, “De nuevo al frío”, “Hijo del Sol” y uno de los cortes, “Good morning life”, entre otras. Son once canciones grabadas como en vivo, armadas en el estudio. “Porque fue un disco que no tenía muy preparado, surgió rápidamente y lo terminé en el estudio. Fueron ocho días tipo laboratorio y escuela, en los que aprendí mucho”, confesó el músico.

Para este disco, Aristimuño decidió cambiar varias cosas. “Cuando me siento cómodo cambio las cosas para seguir motivado”, describió. Para eso, primero convocó a un productor: “Era algo que hacía mucho tenía ganas de hacer. Siempre trabajé solo, pero me gustaba la idea de salir de mi burbuja y tener otra mirada. Lo convoqué a Ariel Polenta, que también produce los discos de Ana Prada. Me sentí muy cuidado, me conoce mucho”. Y entre las decisiones que tomaron en conjunto estuvo la de abordar el material desde un sonido más despojado, más análogo. Para eso, buscaron una “instrumentación con un sonido lo más real y claro posible, sin efectos ni simuladores”, así como una formación nueva que los ejecute: “Un Dream Team de tremendos músicos”, como los definió Aristimuño, quien los enfrentó como un desafío: “Quería ver si estaba a la altura, si podía estar al frente. La verdad que se armó una banda de amigos. Y en el disco se nota eso también”, expresó. En el material lo acompañan Javier Malosetti (bajo eléctrico), Sergio Verdinelli (batería), Ariel Polenta (hammond, teclados y piano), Nico Bereciartúa (guitarra slide, dobro), Rocío Aristimuño (chapas fx), Nico Ibarburu (guitarra eléctrica), Ramiro Flores (saxo tenor), Sergio Wagner (corno) y Juan Canosa (trombón).

Con ese equipo, y siguiendo su línea conceptual, el disco fue presentado a la prensa el año pasado en el Planetario de Buenos Aires. “Eso me llevo a hablar con el iluminador para llevar el planetario al escenario. Y la verdad es que el concierto se estructura en las luces, son fundamentales. La idea es que entres a una galaxia”, adelantó sobre el armado de los shows con los que está recorriendo el país y que lo traerá a Rosario este fin de semana.

Hermano Hormiga, un juego entre amigos

En medio de sus shows solista y de la grabación de su último disco, el año pasado, Lisandro Aristimuño, emprendió una serie de conciertos en conjunto con Raly Barrionuevo que se titularon Hermano hormiga. “Es como un juego. Estamos cada uno con su disco, pero eso va a seguir. Es como si tuviéramos una plaza, juntos, para ir a jugar. Cuando los dos tenemos tiempo, la usamos. Es un proyecto sin tiempo, ni fin ni principio. Algo que realmente lo hacemos cuando tenemos un hueco”, explico, y adelantó que entre los planes en conjunto con el folclorista, está la idea de sacar un disco.

Los conciertos, que se realizaron en localidades pequeñas, recrean un ritual íntimo de los artistas. “Surgió de juntarnos, agarrar dos criollas, encender un fueguito y cantar canciones de gente que nos gusta”, dijo. “Hicimos once fechas en un mes, sólo en pueblos. Nos gustaba ir a esos cines en los pueblos que son tan hermosos, los teatros independientes hechos en estaciones de trenes. Esas cosas nos impactan y llegar ahí con la música nos gusta mucho”.

Industria y monopolio

Es sabido por todos que para Aristimuño la independencia es una posición ideológica. “Siempre sentí que mi ideología era distinta a la del mercado o la industria multinacional de la música. Siempre pensé que eso era más una empresa que algo musical. Incluso, tuve ofertas de multinacionales y dije que no”, aseguró. Y describió orgulloso: “La independencia te da libertad, te sentís mucho más orgulloso cuando llegas a un Luna Park, por ejemplo, como el que voy a hacer en septiembre porque fuiste el albañil de todo eso, empezaste tocando para siete personas y fuiste creciendo. Es más sanguíneo, mas real”.

En ese contexto y consultado por los Premios Gardel a la música, criticados este año por la ausencia o escasez de artistas independientes, opinó: “Yo tuve la suerte de haber ganado tres Gardel. En este caso, me sorprendió mucho que no haya quedado Constelaciones porque es un disco que me gusta muchísimo. Pero la industria también está monopolizando mucho las cosas. Lo vi por la tele y eran todos artistas de Sony, muy pocos de otros sellos. Entonces esta perdiendo mucho criterio. En su momento estaba más equilibrada la cosa. No quiero pelearme contra eso, no me interesa, pero me parece que esta vez fue un premio camuflado y armado para un sello en especial”.

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