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ley de entidades financieras

“Despidos masivos configuran delito”

Tenemos que empezar a pensar que los despidos masivos son delitos y hay empresarios que se convierten en delincuentes. Frente a eso, la figura del derecho laboral no alcanza para reparar el daño social que después siempre termina reparando el Estado.


Carlos Del Frade (*)

Tenemos que empezar a pensar que los despidos masivos son delitos y hay empresarios que se convierten en delincuentes. Frente a eso, la figura del derecho laboral no alcanza para reparar el daño social que después siempre termina reparando el Estado.

¿Cómo se llama a quien despide de forma artera, premeditada, con alevosía, a 176 trabajadores y los tira en la calle? ¿Cuál es la palabra que define al despedidor de 176 trabajadores? ¿No es eso un delito social? ¿No afecta a la paz social? ¿No es hora de empezar a pensar que el derecho colectivo de la paz social está siendo dañado por esta medida de delincuencia empresaria? ¿No es hora de comenzar a pensar que ese delito se comete en estado flagrancia?

Como el derecho es de base filosófica individual, todo se soluciona con la idea de que con la indemnización se subsana. ¡Mentira! ¿Cuánto le va a durar la indemnización a cada uno de los 176 laburantes? ¿6 meses? ¿Un año? Y después tiene que estar el gobierno provincial o el gobierno municipal ayudando a esas familias.

Ley de Entidades Financieras

El 14 de febrero cumplió 40 años un decreto ley de la dictadura: la 21.526 que se conoce como la Ley de Entidades Financieras. A 33 años de democracia, la democracia no ha podido con el poder de los bancos y no es casualidad: son los bancos los que más ganan en la Argentina contemporánea. Sólo en febrero del año pasado, los bancos ganaron 23.158 millones de pesos. Un 78% más en relación a febrero de 2015. Una fenomenal demostración de que en Argentina gana el sistema financiero.

Claramente cuando gana el sector financiero pierde el sector productivo y pierde el sector que tiene que ver con lo nacional, que tiene que ver con los trabajadores. Es  interesante ver que la historia nos ofrece matrices del pasado se reiteran en el presente: quiénes son los ganadores y quiénes los perdedores. Manuel Dorrego, cuando era diputado en 1826, dijo: “Si le prohibimos el voto a los jornaleros, si le prohibimos el voto a los asalariados, sólo van a quedar los que voten de acuerdo a lo que diga el banco, vamos a quedar subordinados a la aristocracia del dinero”. Una bellísima frase de Manuel Dorrego que llega hasta el presente.

La perpetuidad de la ley de entidades financieras de la dictadura hasta el presente nos marca que en Argentina gobierna aquello que dijo Dorrego: la aristocracia del dinero. 40 años después la pregunta es: ¿siguen ganando los bancos porque la matriz sigue siendo aquella que se parió en 1976?

El 25 de marzo se cumplen 40 años de la desaparición de Rodolfo Walsh, quien en su Carta Abierta decía: “El sistema instalado a partir del 24 de marzo de 1976 era el sistema financiero por encima de lo productivo, el empresarial por encima de lo laboral y donde quedaban afuera los desocupados, los trabajadores y se achicaban los sueldos de los jubilados”. No es casual que la ley de entidades financieras siga viva y demostrándonos quiénes ganan hoy en la Argentina: la aristocracia del dinero. Y con un problema más: es una aristocracia del dinero que cuenta con el voto popular.

* Diputado provincial (Frente Social y Popular)

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