Ciudad, Edición Impresa

Inseguridad laboral

Despidieron a 200 vigiladores de una empresa de seguridad

En Rosario son 40 los afectados que cumplían funciones en la EPE. Ayer protestaron frente a la empresa de energía.


Unos 40 trabajadores de la empresa Securitas fueron despedidos luego de que la firma perdiera la licitación para seguir prestando servicio en la EPE. Si bien el conflicto comenzó este mes, los vigiladotes no recibieron su correspondiente indemnización y ayer realizaron un corte de calle frente a la EPE para hacer oír su reclamo. Finalmente, el Ministerio de Trabajo de la provincia dictó la conciliación obligatoria y los citó para hoy a las 11 a una reunión en la sede santafesina de la cartera laboral, de Ovidio Lagos y San Lorenzo. Si bien el caso de Rosario afecta a 40 trabajadores, denunciaron que son 200 las personas echadas de esa empresa en toda la región.

Unos 40 trabajadores de Securitas mantuvieron bloqueada la oficina de Oroño al 1200 en reclamo del pago de las indemnizaciones tras conocerse la medida del Ministerio de Trabajo, tuvieron que liberar las puertas.

Los empleados denunciaron que la prestadora pretende indemnizarlos muy por debajo del monto que les corresponde y no libera al personal para que puedan ser contratados por una nueva operadora que va a cubrir las tareas de vigilancia para la empresa de energía.

Héctor Jaime, subdelegado regional del personal de seguridad, explicó a El Ciudadano que el conflicto involucra a unos 200 trabajadores, desde la capital provincial a Villa Constitución.

“La empresa Securitas dejaría la EPE porque Segrup, otra empresa privada de vigilancia, ganó la licitación. Y Securitas tiene que indemnizar y no lo hace. Cuando fuimos al Ministerio de Trabajo no se presentó. Estuvo el abogado de la empresa, Gustavo Gaitán, que no hizo ninguna propuesta porque quieren pagar menos de lo que corresponde. De ninguna manera vamos a aceptarlo”, detalló Jaime.

Y agregó: “Seguimos peleando por la indemnización que les corresponde a los trabajadores. No vamos a negociar un valor que no sea real. Queremos la desvinculación de Securitas para que los empleados puedan realizarse los estudios médicos pertinentes y estén aptos para entrar a Segrup. Ahora tenemos una prórroga en lugar del 31 de diciembre es hasta el 16 de enero”, sostuvo el delegado del sindicato del personal de seguridad.

Según Jaime, hay gente que trabaja desde hace casi 15 años y la empresa no quiere reconocer las antigüedades que corresponden.

“La gente está muy interesada en tener una continuidad laboral y no quieren que le usurpen sus derechos. No vamos a permitir el manoseo que hace la empresa Securitas dentro de este corredero que abarca de Santa Fe a Villa Constitución. Los vigiladotes no van a ser utilizados como un trapo de piso. Son seres humanos que estuvieron representando a la empresa y dejándola bien parada en el servicio que brindó a la EPE”, concluyó Jaime.

El conflicto

“El 19 de diciembre, junto con otros vigiladores empleados de Securitas Argentina SA, que prestamos servicio en Empresa Provincial de Energía (EPE), fuimos convocados a una reunión en la sede de Santa Fe 2616. El motivo fue informarnos que la empresa, habiendo perdido la licitación con EPE, nos daba la opción de traspasarnos a la empresa entrante renunciando a nuestros puestos de trabajo y a todo reconocimiento de antigüedad en la empresa”, explicó uno de los vigiladores en un comunicado.

A su vez, el empleado describió que en el documento redactado por la empresa donde el trabajador tiene que aceptar la renuncia la remuneración por el cese de servicios es mínima. “Tengo tres años de antigüedad y me ofrecen ocho mil pesos y a los compañeros que tienen diez años están ofreciendo algo de 20 mil pesos. La cifras no pasan de esa suma”, reclamó el trabajador en diálogo con El Ciudadano.

Además, el empleado de seguridad contó que la promesa de la incorporación a la nueva empresa genera incertidumbre en todo los trabajadores. “Si dejamos de lado que ingresamos sin ninguna antigüedad, también está la duda de cuánto vamos a trabajar en esta nueva empresa, porque el empleador te puede tomar por tres meses sin echarte y después: ¿Qué seguridad tenemos de que no nos echen? Cabe aclarar que en ningún momento hubo ningún representante de la empresa entrante, dando esto lugar a una firma sobre un papel en blanco, sólo a nuestra renuncia”, afirma el documento.

“Se nos presentó una situación de extorsión por parte de la encargada de recursos humanos y el abogado de la compañía, en donde se nos informó que lo que nos ofrecían era un acuerdo de continuidad laboral y los que firmaran el acuerdo contarían con el aguinaldo el día 24 de diciembre del corriente. Siendo que es nuestro derecho como trabajadores percibir el aguinaldo sin condiciones, le sumamos el hecho de que nos extorsionen con nuestro puesto de trabajo”, cerró.

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