Policiales

27 de Febrero al 7800

Denuncian pésimas condiciones en pabellón de madres de la Unidad Penitenciaria 5

Con la tormenta de la madrugada de este viernes volvieron a filtrar los techos de las habitaciones. Allí se alojan hoy 10 mujeres, tres de ellas embarazadas, y ocho pequeños. Allegados también mencionaron restos de esponja de alambres en la comida para los hijos de las reclusas


Familiares de mujeres que cumplen condenas en la nueva Unidad Penitenciaria 5, ubicada en 27 de Febrero al 7800, denunciaron que, como ocurre siempre que llueve, este viernes se les inundó otra vez el Pabellón de Madres. Además, acusaron a las autoridades del lugar por la seguridad de la comida para sus hijos, con quienes se encuentran en el penal de reciente construcción: encontraron, aseguran, restos de esponja de alambre en esas raciones. Por eso, se declararon en huelga y van a quedarse encerradas en sus habitaciones. “Otra medida no pueden hacer, porque las amenazan con trasladarlas a Santa Fe”, explicaron a este medio en una comunicación.

En el pabellón de madres, explicaron las mismas fuentes, están alojadas hoy 10 mujeres. Tres de ellas están embarazadas. Con ellas, hay 8 niños. Las internas fueron trasladadas a las nuevas instalaciones, en el predio de la Alcaidía, a principios de año, cuando aún el complejo no estaba finalizado.

En noviembre último, la ONG Mujeres tras las rejas había denunciado que, pese a las promesas de una “cárcel modelo” por parte del Ministerio de Seguridad provincial, las condiciones de detención distaban mucho de las anunciadas. “Antes hacían la promesa de que se estaba construyendo una cárcel nueva. Ahora que ya fueron trasladas (las mujeres), tienen los mismos problemas que hace un tiempo”, señaló entonces Sofía Caldo, integrante de la organización que dicta talleres en el Instituto de Recuperación de Mujeres.

Las denuncias se reiteraron este viernes. Esta vez, en el pabellón de madres del complejo de la zona sudoeste. Un allegado a las mujeres privadas de libertad en esa unidad agregó que, incluso, las autoridades penitenciarias les niegan a las embarazadas los traslados para los controles de rutina que les corresponden por su estado. Insistió en que, con cada lluvia, se les inunda el pabellón . Con la tormenta de la madrugada de este viernes, la situación se repitió. Con el agravante de que en el lugar hay niños. “Podemos soportar que las verdugueen a ellas, pero no a sus hijos”, se quejó la denunciante en comunicación con El Ciudadano. Añadió que, pese a que en la reciente construcción para alojar mujeres privadas de la libertad con sus hijos la idea fue que cada una de ellas tenga un espacio –habitación– propio, comienzan a compartirlos de a dos.



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