Ciudad, Coronavirus

Parto no respetado

Denuncian como un abuso que sanatorios exijan hisopados a mujeres gestantes

En la mayoría de los casos se los piden en la semana 37 a la mujer y a su acompañante en el parto. Lo tienen que abonar de forma particular. Varios colectivos insisten en que ello se contrapone con las recomendaciones emitidas por numerosas instituciones de Salud


La pandemia por coronavirus cambió la vida de  los seres humanos en todo el planeta.  Uno de los grupos de riesgo son las embarazadas y su situación ante la enfermedad respiratoria es materia de estudio constante, porque se desconoce si hay transmisión vertical de la mamá al bebé. Se investiga cómo diseñar aislamiento en caso de que la madre dé positivo y el bebé negativo al test para covid-19, y qué consecuencias puede ocasionarle un contagio al bebé. Hay recomendaciones al respecto, profundizadas a medida que se conoce más al virus: los partos respetados (sin necesidad de cesáreas innecesarias o inducciones) y mantener la lactancia, por ejemplo. En varias instituciones de salud privadas de Rosario surgió una polémica alrededor de este punto, porque se les exige a las futuras mamás someterse a un hisopado diagnóstico que, además, deben abonar por fuera de los costos regulares. En la ciudad ya se aprobaron dos proyectos que buscan dar contención y evitar la violencia obstétrica ante el pedido arbitrario de los testeos.

María Petraccaro, integrante del Colectivo Autoconvocado Mujeres en Tribu, habló con El Ciudadano y explicó que si bien no hay cifras exactas sobre los pedidos de hisopados, muchas mujeres gestantes comenzaron a denunciarlos, sobre todo por las redes sociales. Cuentan que les exigen realizarse el testeo y abonarlo en forma particular. Y no es poco: cuesta entre 5 y 6 mil pesos. “Se los piden en la semana 37, primero. ¿Si llega a la semana 41? No dicen cuándo tienen que repetirlo, no tiene mucho sentido”, señaló Petraccaro. El enojo va más allá del costo extra, o de la posibilidad de que las obras sociales puedan hacerse cargo del mismo.

El hecho de que haya que pagarlo de forma particular es un atenuante, pero el problema es otro. “Si las obras sociales se hicieran cargo de los hisopados, colapsaría el sistema de salud en los procesos de análisis de los testeos, porque habría más pedidos y las llevaría a la quiebra”, argumentó María.

El pedido del hisopado en los partos se contrapone con todas las recomendaciones vigentes en el marco de la pandemia emitidas por el Ministerio de Salud de la Nación, su análogo provincial de Santa Fe y la Organización Mundial de la Salud, entre otras instituciones de referencia. Además, no respeta lo normado en las leyes nacionales 25.929 (Parto Humanizado) y 26.529 (Derechos del Paciente), y las provinciales 13.634 (Adhesión a la Ley Nacional de Parto Humanizado) y 12.443 (Derecho de Acompañamiento).

El contexto de aislamiento social potenció en algunos casos vulneraciones de derechos, y el Colectivo Autoconvocado Mujeres en Tribu, Doulas de Rosario, Doulas de Santa Fe, Latiendo Juntos, Membyra y el Observatorio de Violencia Obstétrica Rosario señalaron que éste es un ejemplo más.

La concejala Marina Magnani, de Unidad Ciudadana, presentó dos proyectos que se aprobaron el jueves pasado. María Petraccaro explicó que uno de ellos es una declaración de preocupación ante el hecho de abuso que implica la exigencia del hisopado a una mujer próxima a parir. El otro es un pedido de que las autoridades de Salud del municipio y la provincia trabajen en conjunto sobre este problema.

Para proteger a personal de salud

Las organizaciones suponen que el pedido de los hisopados tiene que ver más con la protección al personal sanitario más que con la de la mujer que va a parir, su bebé y su acompañante. “No hay una respuesta ante el pedido del hisopado. Además, ¿para qué se va a testear a una persona sana, que no tiene síntomas?”, preguntó Petraccaro. Dio un ejemplo: “Hablé con una amiga que es  trabajadora social en un hospital porteño y allí pasa lo mismo, está todo en discusión, se cree que se pide para que el personal de salud se sienta más seguro”. Reconoció la preocupación y las diferencias de cuidado en los ámbitos laborales, pero enfatizó que el camino no es violentar a las parturientas: “Ellos están completamente desprotegidos, no cuentan con los elementos de protección, pero no se puede cortar el hilo por la persona más vulnerable, en este caso la paciente”, recalcó.

Lo que la pandemia se llevó

La lucha por el parto respetado lleva años en la ciudad. Sobre todo en las instituciones privadas de Salud ya que en lo estatal se ha evolucionado mucho, según constató María Petraccaro.

La pandemia profundiza a la violencia de género más naturalizada: la violencia obstétrica.

Si bien no hay casos hasta el momento de partos con covid positivo en las maternidades públicas de Rosario, se desconocen muchos aspectos de la enfermedad en relación a la madre y su hijo.

“Hubo un caso en Córdoba que nos llamó mucho la atención. Una noticia en Infobae que contaba que una mujer tuvo una cesárea a las semana 37 porque presentaba coronavirus y temía por los posibles riesgos a su bebé ante la infección del virus”, relató. Agregó que es asombroso, porque no hay información ni datos que indiquen que una cesárea sea más segura que un parto normal ante un contagio de covid-19. Incluso, reforzó, se recomienda que la madre y el bebé no se separen y se asegure la lactancia. “Con todos los recaudos, claro”, aclaró.

El riesgo de contagio de una embarazada al bebé es ínfimo, no se han detectado casi casos, pero tampoco se conoce cómo evolucionaría en caso de contagio, redondeó Petraccaro.

“La recomendación desde el Ministerio de Salud de la Nación es ambigua. Dice que en caso de dar positivo la madre, hay que aislar. Pero a la vez sostiene que la mamá y su bebé deben estar juntos”, lamentó tras reconocer que la pandemia no reconoce antecedentes en los que apoyarse y todo lo relativo a ella es materia de investigación.

“No se está cumpliendo el derecho al acompañante, se han multiplicado la cantidad de cesáreas innecesarias y las leyes siguen vigentes, el covid no habilita su transgresión”, reprochó.

El lunes juntas en el Concejo

La organizaciones y colectivos de mujeres que luchan por los derechos en el parto y el nacimiento y por la visibilización y erradicación de la violencia obstétrica, como una de las expresiones más silenciadas de la violencia de género, expresarán la preocupación y repudio ante la decisión de determinadas instituciones de salud privada de la ciudad de Rosario y alrededores que exigen hisopados a las mujeres y personas gestantes y a sus acompañantes para la atención en el momento del parto. El pago corre a cargo de la mujer y/o persona gestante, caso contrario se niega su atención, o se la obliga a aislarse, teniendo que transitar el parto sola.

Ante este abuso por parte de las instituciones de salud privadas el lunes 3 de agosto a las 8 en el Concejo Municipal de Rosario junto a concejalas de la ciudad se reunirán las integrantes de diferentes colectivos para exigir a las autoridades pertinentes que resuelvan esta situación y tomen las medidas que correspondan en términos de apercibimientos y sanciones.

 

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