Sociedad

De marzo a diciembre: un recorrido desde el inicio de la pandemia hasta la aprobación de la vacuna 

A principios de enero China informaba la secuencia genética de la nueva enfermedad. Apenas dos meses después, Argentina confirmó su primer caso tras el arribo de un vuelo proveniente desde el exterior. Un raconto de los hechos que marcaron una etapa inédita para el mundo


Los primeros contagios con coronavirus se dieron hacia finales de 2019, pero fue recién en los primeros días de este año cuando se logró identificar la secuencia genética del nuevo patógeno que causaba las neumonías y que provocó una pandemia a nivel mundial, oficializada el 11 de marzo por la Organización Mundial de la Salud.

Doce meses después Argentina, como varios países, se preparan para encarar vacunaciones masivas, luego de haber atravesado períodos de aislamiento y distanciamiento social.

El día de fin de año de 2019, la Comisión Municipal de Salud de Wuhan (provincia de Hubei, China) notificó a su oficina de la Organización Mundial de Salud un conglomerado de casos de neumonía en la ciudad; posteriormente determinó que estaban causados por un virus desconocido hasta el momento.

El 11 de enero, China informó la secuencia genética de la nueva enfermedad: se trataba de un virus de la familia de los coronavirus y se lo denominó SARS-Cov-2.

Mientras el virus se expandía por Asia, Europa y Norteamérica, hacia febrero comenzaron a aparecer los primeros casos en Latinoamérica y el 3 de marzo se anunció en Argentina que un hombre de 43 años que estuvo de viaje por Europa y regresó al país tenía coronavirus, convirtiéndose en el primer diagnosticado con la enfermedad.

Cuatro días después, el 7 de marzo otro hombre de 64 años, con una serie de enfermedades preexistentes que había viajado en febrero a Francia y regresado, se convirtió en el primer muerto por coronavirus en Argentina y en América Latina, informó el Ministerio de Salud de la Nación.

El 11 de marzo, la Organización Mundial de la Salud, alarmada por los niveles de propagación de la enfermedad y por su gravedad determinó que la infección por coronavirus (Covid-19) puede caracterizarse como una pandemia.

El 17 de marzo, los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) comenzaron a ensayar una vacuna “de investigación” en adultos sanos, tras obtener resultados prometedores en modelos animales.

Un día después, el Ministerio de Defensa de China confirmó que el prototipo de vacuna contra el coronavirus de la compañía CanSino Biologics estaba listo para realizar ensayos clínicos.

En Argentina se tomaron medidas inmediatas: suspensión de clases en primer lugar y pedido de que se quede en casa todo aquel que pueda; nueve días después, el 20 de marzo, se determinó el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio para todo el país hasta el 26 de abril inclusive.

Este aislamiento permitió solo circular al personal esencial y a quienes tramitaban un permiso.

A partir del 27 de abril, se fueron estableciendo medidas segmentadas territorialmente, de aislamiento o distanciamiento, según lo exigiera la situación sanitaria de cada lugar.

El 6 de mayo, antes de que se cumplieran dos meses de que se decretara la pandemia mundial, en Argentina se presentó el primer test serológico nacional, el CovidAr IgG desarrollado por investigadoras e investigadores de Conicet y la Fundación Instituto Leloir (FIL), con apoyos del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación en el marco de “Unidad Coronavirus COVID-19”.

A éste le siguieron otros test de desarrollo nacional que buscan el virus a través de una técnica llamada de amplificación isotérmica: el Neokit-Covid-19 (desarrollado por el Instituto César Milstein en asociación con la empresa Neokit SAS), aprobado por Anmat el 15 de mayo y el ELA-Chemstrip (desarrollado por el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas (Iibio, Conicet-Unsam) y la Universidad de Quilmes con la empresa Chemtest y Productos Bio-lógicos SA), autorizado el 13 de junio .

El 4 de junio unas 18 provincias pasaron de ASPO a Dispo, que consiste en distanciamiento con protocolos sanitarios; inicialmente, solo cuatro áreas mantuvieron el aislamiento: el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el Departamento San Fernando de la Provincia del Chaco, el Departamento Rawson de la Provincia del Chubut y el Área Metropolitana Córdoba; posteriormente nuevos brotes obligaron a varias ciudades a volver al aislamiento.

Debido a las altas tasas de contagio, el AMBA, donde viven 15 millones de personas, se mantuvo en situación de ASPO flexible (fase 3) con creciente apertura de actividades hasta el 6 de noviembre.

El 19 de septiembre, por primera vez desde el inicio de la pandemia, la cantidad de nuevos casos fuera del AMBA fueron superiores a los de esta región, cristalizando un proceso que había comenzado en agosto de aumento de contagios en el interior y descenso en AMBA.

Un mes después, el 19 de octubre, Argentina superó el millón de notificaciones de casos de coronavirus desde el inicio de la pandemia y el 8 de diciembre superó las 40 mil personas fallecidas por Covid-19.

El 30 de noviembre el presidente Alberto Fernández anunció el inicio de la fase de Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio (DISPO) en todo el país hasta el 20 de diciembre, con excepción de las ciudades de Bariloche, en Río Negro, y Puerto Deseado, en Santa Cruz. El 21 de diciembre, el DISPO se extiende a todo el país y se prorroga hasta el 31 de enero.

El 2 de diciembre, el Reino Unido aprobó el uso de emergencia de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por Pfizer y BioNTech, convirtiéndose en la primera autorización de este tipo en occidente para vacunación masiva; antes se habían realizado seis aprobaciones en China, Rusia y Emiratos Árabes Unidos.

El 12 de diciembre la Administración de Medicamentos y Alimentos de Estados Unidos (FDA) aprobó la autorización de emergencia para el uso de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer-BioNTech en ese país.

El 14 de diciembre el Centro Gamaleya, que desarrolla la vacuna rusa Sputnik V, anunció que se logró alcanzar una efectividad contra el coronavirus del 91,4 por ciento

El 15 de diciembre Ginés González García, Daniel Gollan y Fernán Quiros, ministros de Salud de Nación, provincia y ciudad de Buenos Aires, respectivamente, manifestaron su preocupación por la detención en la caída de los casos de coronavirus que se venía registrando en el todo el país y advierten sobre un relamiendo en las medidas de prevención.

El 21 de diciembre el ente regulador de la Unión Europea (UE) autorizó el uso de la vacuna de Pfizer/BioNTech contra el coronavirus aunque advierte que “no hay pruebas” de que sea ineficaz contra la nueva cepa de coronavirus detectada en el Reino Unido

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