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De carne ya no somos: 5 kilos menos en 2016

La faena de bovinos superó el millón de cabezas en noviembre, una cifra que demuestra cierto estancamiento en la actividad, mientras que el consumo por habitante de carnes rojas bajó 5 kilos en 2016.


La faena de bovinos superó el millón de cabezas en noviembre, una cifra que demuestra cierto estancamiento en la actividad, mientras que el consumo por habitante de carnes rojas bajó 5 kilos en 2016.

Según un informe del sector ganadero exportador, la faena de bovinos en la Argentina sólo creció un 2% en noviembre respecto de octubre, lo que representa unas 20 mil cabezas más, como consecuencia de haber registrado un día más de operaciones en el mes.

“El nivel de actividad de las plantas faenadoras, medido a partir del promedio diario de animales sacrificados, revela claramente que la faena se mantuvo estancada y en un nivel escaso”, sostuvo un informe proveniente del sector exportador.

Al comparar con los registros de los últimos años, resulta que fue el tercer promedio de faena bovina más bajo desde 2009 en la Argentina.

La faena de bovinos se ha caracterizado por una tendencia descendente que no se ha modificado como consecuencia del estancamiento que se ha verificado en los últimos meses.

Entre enero y noviembre, la faena alcanzó 10,6 millones de vacunos, un 7% menor al acumulado en igual lapso de 2015 y un 12% por debajo del promedio correspondiente a ese lapso en la década 2004–2015.

El Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas sostuvo que la producción de carnes bovinas alcanzó los 2,4 millones de toneladas peso res, 4% menor a la acumulada en los primeros once meses de 2015.

En cuanto al consumo aparente de carnes bovinas, habría oscilado en una cifra similar al período presente, lo que se confirmaría cuando se conozcan los números de exportación.

Al respecto, el presidente del Consorcio exportador ABC, Mario Ravettino, expresó que “teniendo en cuenta que no se prevén cambios importantes en el volumen de embarques, podría estimarse (el consumo) en 58-59 kilos por habitante al año”.

“La retracción de la oferta ha afectado al mercado local en el transcurso del año, lo que se tradujo en una reducción equivalente a 5 kilos por habitante al año respecto de 2015, lo que ha hecho retroceder el consumo per cápita a 55 kilos por habitante, al año”, añadió Ravettino.

Este mes se advirtió un incremento preocupante en la participación de hembras (43%), respecto de lo cual, Ravettino consideró: “se trata de una proporción que no se advertía desde abril pasado y que constituye un llamado de atención en el proceso de recomposición de existencias en la medida en que se sostenga esta tendencia alcista en los próximos meses”.

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