Edición Impresa, Espectáculos

Concierto

De amor, desamor e introspecciones

El músico Dani Pérez muestra “La sombra del primero”, su debut solista.


Reconocido por su rol de vocalista en Sucesores de la Bestia, Dani Pérez es productor, docente, DJ, cantante, instrumentista y hacedor de canciones. Con más de veinte años en la escena local que lo avalan, decidió enfrentar un nuevo desafío: editar su primer disco solista. “Partiendo de la simpleza modesta de una guitarra, una voz y un texto”, surgieron los temas. Después, fueron mutando hasta llegar a formar parte de “un disco solitario, además de solista” que forma, canción a canción, un “discurso de amor, desamor e introspección”, tal como describió el músico.

El título del material es La sombra del primero (y otras canciones intratables) y salió acompañado del libro de textos Hablar sin saber. Ambos materiales tendrán su presentación oficial esta noche, a partir de las 20.30, en el marco de la inauguración de temporada de la Terraza de la Cúpula de la Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza). En caso de mal tiempo, el concierto se realizará mañana en el mismo horario.

La de esta noche será una velada especial donde, además de la interpretación de los temas que integran La sombra del primero, Pérez disparará algunas grabaciones previas de los textos del libro sobre los que improvisará la banda y un grupo de bailarines.

El músico y escritor Pablo Krantz será el encargado de abrir la velada. “Después tocamos con Los Ultimatums, que es la banda que me acompaña”, adelantó Pérez a El Ciudadano y aclaró: “Ellos son Los Sucesores de la Bestia disfrazados”.

La sombra del primero fue grabado en formato acústico para el programa La Respuesta, de Juan Cruz Revello, en Radio Nacional. “Tuvo un resultado que me gustó, pero no me dejó tan conforme”, confesó, al tiempo que aclaró que a fines de 2014, y tras haber ganado un concurso de Espacio Santafesino con el sello discográfico Audio Buró, decidió volver a poner en marcha las canciones y regrabar el material con sonido de banda pero interpretando todos los instrumentos. “Lo grabé yo solo en mi estudio. Fue un disco solitario además de ser solista”, aseguró. “Son canciones que venía tocando hacía tiempo en el plano de lo íntimo. Siempre estoy escribiendo canciones. Mi carrera discográfica es inversamente proporcional a mi carrera como compositor porque tengo facilidad para escribir pero el tiempo y el dinero que requiere un disco evita que saque más materiales”, confesó.

Algunas de estas canciones fueron presentadas en Sucesores, pero no quedaron; otras, las nuevas, como “La sombra del primero” y “Yo soy mañana”, “terminaron de cerrar el disco”, según dijo. “Mi intención siempre fue armar un discurso con un conjunto de canciones. Es un discurso de amor y desamor, de introspección, al menos para mí, después cada uno debe construir su propio discurso”, agregó, al tiempo que, llevando la charla a un plano musical, explicó: “Apunté a buscar un sonido clásico. Quizás por eso suena algo melancólico por momentos. El bajo es un Höfner, como el que usa Paul McCartney, un bajo tipo violín; hay muchos teclados analógicos y pianos eléctricos, que tienen que ver con épocas pasadas”.

Fue durante el proceso de grabación que Pérez fue vistiendo aquellas canciones que habían surgido en un formato intimista y despojado. “Por eso también suena fresco e inmediato, porque no hay vicios de bandas, los temas son cortos, sin muchas vueltas y sin solos”, resumió el músico.

Escena local

“La escena musical en Rosario no atraviesa un buen momento”, opinó Dani Pérez. “El otro día, en el ciclo «Versus», Juan Cruz Revello habló de una escena con muchos discos y artistas. Yo también veo eso pero considero que la escena se conforma de otros elementos como la audiencia, los medios, la ciudad misma dándoles valor a sus artistas. Ahí falla. Los privados y el estado programan de una forma exitista que sólo apunta a lo numerario y no a una calidad; eso acostumbró al público a que las otras bandas sean algo de relleno que tocan temprano, con mal sonido. Rosario se vanagloria de las estrellas del pasado, pero no reconoce los últimos 30 años de música de acá. Tenemos grandes músicos a los que lamentablemente les va mejor afuera”.

Comentarios