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Cuba aprobó una Constitución más abierta

El texto, que deberá ser sometido a un referéndum nacional, reconoce el mercado y la propiedad privada como parte de la economía socialista de la isla. También allana el camino al matrimonio igualitario, un reclamo de la comunidad LGBT. Se elimina la palabra "comunismo" de la carta magna


El Parlamento de Cuba aprobó este domingo un proyecto de nueva Constitución, que reconoce el mercado y la propiedad privada como parte de su economía socialista y también allana el camino al matrimonio igualitario. Será sometido a referéndum nacional.

El nuevo texto constitucional fue aprobado por unanimidad en una sesión ordinaria de la Asamblea Nacional. El proyecto pasará ahora a discusión popular del 13 de agosto al 15 de noviembre. Por último se realizará un referendo nacional, antes de su aprobación final.

“Estamos frente a un proyecto que contribuirá, luego de la consulta popular y el referendo, a fortalecer la unidad de los cubanos en torno a la revolución”, dijo el presidente Miguel Díaz Canel, al clausurar la sesión parlamentaria de dos días.

El gobernante cubano llamó a una participación “activa y consciente” en esa consulta, que consideró un acto de la “mayor relevancia política” y “un reflejo más de que la revolución se sustenta en la más genuina democracia”.

En esa discusión popular “cada cubano podrá expresar libremente sus opiniones y contribuir a alcanzar un texto constitucional que refleje el hoy y el futuro de la patria”, añadió.

El proyecto de 224 artículos reafirma “el carácter socialista” del sistema político cubano y el papel rector del gobernante y único Partido Comunista, a la vez que mantiene invariables sus fundamentos económicos: “La propiedad socialista de todo el pueblo y la dirección planificada de la economía”.

Sin embargo, sienta las bases para integrar diferentes actores económicos, al reconocer el papel del mercado en la economía socialista de la isla, la inversión extranjera y nuevas formas de propiedad, entre ellas la privada. También retira de su texto constitucional la parte que alude a la “sociedad comunista” como un fin.

La nueva carta magna instituirá la fórmula de presidente de la República (actual presidente del Consejo de Estado y de Ministros), y el vicepresidente. Restablece el cargo de primer ministro.

Además, a diferencia de la Constitución vigente, que data de 1976, el proyecto define el matrimonio como la unión concertada entre dos personas, sin precisar sexo, allanando legalmente el camino para el matrimonio igualitario, una importante demanda de la comunidad LGBT.

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