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El "cambio" de Intrusos

Cuando el feminismo tuvo su programa de televisión

Las mujeres coparon la tele hace dos meses en el programa Intrusos, que conduce el periodista Jorge Rial. Informe de lo que fue un debate que marcó un antes y un después.


Las mujeres coparon la tele hace dos meses. En el programa más frívolo de la televisión argentina, donde pasaron 18 años derrapando en el tratamiento de los abusos, los golpes, incluso en la manera en que exhibían a la mujer como un objeto, cambiaron. Un Jorge Rial entendió que no podía seguir derrapando, ya que el movimiento más grande que hay en el país y en el mundo lo protagonizan las mujeres. Cambió. O no. Él se presentó como un machista en recuperación asesorado por sus hijas adolescentes y feministas. Y consiguió el mismo o más rating que le daban los escándalos. Abrió una ventana difícil de cerrar y que está muy buena.

Pero con un panel poco informado sobre la problemática de las mujeres, se dio el lujo de sentar en su living a cinco referentes del feminismo. “Es histórico este momento. Algo tan simple como hablar nos costó mucho tiempo”, definió la actriz, y conductora Virginia “Bimbo” Godoy, una de las elegidas por Rial para compartir la tarde de Intrusos. Por el estudio del programa en América TV pasaron la politóloga Florencia Freijo, la humorista y actriz Malena Pichot, las periodistas Julia Mengolini y Luciana Peker. Cada una con su impronta hablaron de desigualdades, acoso, abuso, Encuentro Nacional de Mujeres (ENM), cupo laboral trans, patriarcado y legalización del aborto.

Frente a sus pantallas más de medio millón de personas vieron los programas en vivo, muchos escucharon esos conceptos por primera vez o lo hicieron de una manera diferente. ¿Qué es el feminismo? ¿qué es ser feminista? También se habló del lugar que le da la televisión a la mujer y el poder y exigencia que se ejerce sobre su cuerpo, buscando sortear los lugares comunes para repensar conceptos que parecen muy instalados en la sociedad. “Es feminista aquella persona que advierte que existe una relación desigual de poder entre varones y mujeres y que eso le parece injusto”, definió Julia Mengolini. “Que haya una gorda en televisión es una victoria. Deben estar tuiteando sobre mi cuerpo, porque es parte de lo que se hace en los medios, hablar sobre nuestros cuerpos” lanzó Godoy. “El feminismo es justicia social y ese es un concepto que asusta mucho a muchas personas” expresó Pichot y aclaró: “Ser machista es considerar que la mujer está en otro nivel y que es un objeto tuyo”.

Los programas despertaron curiosidad: después de las primeras ediciones, las palabras “feminismo” y “misoprostol” aparecieron entre lo más buscado en Google en Argentina. Y también dieron lugar a la charla, al debate: tras las emisiones en las que participaron Freijo, Pichot, Mengolini, Peker y Godoy, los hashtags #SoyFeminista y #AbortoLegalYa se mantuvieron como trending topic durante días. El boca en boca y la forma en la que replicaron las declaraciones los otros medios también llamaron a muchos, desconectados de la televisión o con alguna actividad durante el horario de Intrusos, a querer ver qué estaba pasando: algunos de los videos de las entrevistas subidos después a Youtube superaron rapidamente las 10 mil vistas.

En una entrevista con Télam, la doctora en Ciencias Sociales, Carolina Justo von Lurzer, consideró que no es extraño el nivel de audiencia que alcanzaron estos programas ya que, contrario a lo que se cree, no es tan novedoso que se hable de feminismo y aborto. A modo de ejemplo cabe recordar que la televisión empezó a hablar de la orden perimetral o cuáles eran los canales para hacer una denuncia por violencia de género a partir de que Bárbara Vélez, la hija de Nazarena, realizara una denuncia contra Federico Bal, el hijo de Carmen Barbieri, y tuvieran que grabar en distintos estudios sus performances para el Bailando por un Sueño de Showmatch, programa que compartían. “¿Hay un protocolo para tratar las cuestiones de género?”, dijo Rial una y otra vez a cada una de las referentes que invitó a su programa. Es que el problema es el tratamiento que suele darse a esos temas, dónde se pone el foco, cómo se contiene a las víctimas.

Lo que pasó en Argentina con Intrusos fue inédito, el programa tomó como bandera algo que venía pasando en las calles (las marchas y los encuentros de mujeres cada año tienen mayor convocatoria), en las redes sociales y en las grandes ligas del mundo del espectáculo, después de las denuncias de abusos en Hollywood, el movimiento #MeToo y los potentes discursos e intervenciones en las galas de premios más importantes del mundo. El tema se fue instalando y parece haber llegado a lugares de gran visibilidad. En Argentina el paso por Intrusos quedará en la memoria de muchos como la semana que el feminismo tuvo un programa de tele en el prime time de la tarde.

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