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“Un técnico se debe dar cuenta cuándo la cosa no va más”, dijo el DT después del revés del pasado martes.

La continuidad de Ariel Cuffaro Russo estaría condicionada a lo que suceda en el partido de la próxima fecha, cuando Central visite a Gimnasia de La Plata. Es que los resultados del equipo en este Clausura pusieron en jaque al DT. El Canalla sumó 4 puntos sobre 21 posibles y además todavía no pudo ganar.

Ante esta coyuntura, un resultado negativo en el bosque platense dejaría a Cuffaro muy complicado para seguir al frente del equipo. La buena campaña realizada durante el Apertura, cosechando 31 puntos, ya no le serviría a Cuffaro como argumento para mantenerse en su cargo. Sin embargo, el técnico declaró después de la derrota frente a Arsenal que el balance de las 26 fechas que lleva dirigiendo al equipo sigue siendo positivo.

Por otro lado, se supo que el motivo del cambio de horario del entrenamiento de ayer se debió a que el entrenador tenía pensado reunirse con el presidente del club, pero éste no pudo recibirlo porque aún no está recuperado de la descompensación que sufrió el martes a la noche. Esta situación no hace más que confirmar la presencia de Cuffaro Russo en el banco en el partido frente al Lobo.

Hasta ahora, los dirigentes auriazules mantuvieron con firmeza el respaldo a la conducción de Cuffaro Russo. Inclusive, durante el mediodía del martes, en la concentración del country de Arroyo Seco, fue el propio Horacio Usandizaga quien se presentó a almorzar. Allí, el Vasco le entregó un nuevo voto de confianza a Cuffaro delante del plantel. Y luego de la comida, hasta llegó a charlar mano a mano con algunos jugadores.

Pero la última derrota ante Arsenal en el Gigante de Arroyito abrió algunas dudas sobre las chances de que Cuffaro consiga revertir la situación en el corto plazo.

De todos modos, los directivos consultados aseguran que no hablarán con ningún otro técnico, al menos hasta el término del partido del lunes que viene ante el Lobo platense.

La sensación que flota en el ambiente es que, en caso de que los auriazules sufran un nuevo traspié, sería muy difícil mantener a Cuffaro en el cargo.

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