Ciudad, Edición Impresa

Mano sin obra

Crece la incertidumbre por la situación laboral en la región

Recuento preliminar muestra que cierres, despidos y escenarios conflictivos afectan ya este año a casi 2 mil trabajadores.


La situación del empleo en la región comienza de a poco a encender las alarmas. Desde el gobierno provincial mencionan que aún no se dieron “despidos masivos”. Sin embargo, en marzo los conflictos laborales se agudizaron. Un relevamiento preliminar muestra que ya se perdieron cerca de 800 puestos de trabajo por el cierre de cuatro grandes y medianas empresas en el sur provincial. Mientras que casi mil trabajadores de 13 firmas tienen algún tipo de dificultad para cobrar salarios, lo reciben en cuotas, con Repros, están en un proceso de conciliación obligatoria con la patronal, les adelantaron vacaciones o debieron tomar retiros voluntarios de manera forzada.

El delicado escenario llevó a que en la administración santafesina comenzaran a utilizar con más frecuencia términos como “preocupación” e “incertidumbre” para describir lo que se avecina.

Un análisis

Los datos surgen en el marco de la reunión que se realizó esta semana en el palacio municipal (con la presencia de la intendenta Mónica Fein, funcionarios locales, provinciales y representantes gremiales) para abordar la situación que atraviesan los empleados de la planta industrial de la empresa Acindar en Rosario, ubicada en Presidente Perón al 8000.

La siderúrgica planea cerrar uno de sus turnos el próximo 31 de julio y así se pusieron en riesgo unos 40 puestos de trabajo. En el cónclave se analizaron distintas alternativas para anticiparse o cómo enfrentar ese posible escenario, todo con el fin de evitar que los operarios queden en la calle.

Según el ministro de Trabajo Julio Genesini, ese conflicto marca una “situación puntual” en un contexto donde aún no se vislumbra una “pérdida sustancial de empleo en la región”.

“Igual, hoy hay una fuerte preocupación que surge de lo que vienen planteando sectores industriales. Quienes dicen que tienen dificultades para desarrollar sus actividades por la retracción de la demanda, la inflación, altas tasas de intereses y la suba de costos producto del incremento tarifario”, admitió el funcionario en diálogo con El Ciudadano.

El último dato oficial que dispone el gobierno indica que al 31 de enero había 492.813 trabajadores inscriptos legalmente a lo largo de toda la provincia, unos 200 más que lo relevado en diciembre del año pasado.

El informe toma como base a las empresas con domicilio legal en Santa Fe y se actualiza según las altas y bajas laborales en la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip).

Cabe aclarar que los empleados inscriptos o “en blanco” son una parte del universo laboral, donde conviven trabajadores en negro y otros contratados bajo figuras fraudulentas, como monotributistas.

Genesini explicó que aún no se terminaron de cerrar los datos de febrero, pero todo indica que no habrá una disminución importante en la cantidad de empleos.

Lo cierto es que a pesar de que por ahora se busca bajarle el perfil al complejo escenario laboral, en buena parte de la región los conflictos “puntuales” a los que hace referencia el funcionario han hecho ruido e involucraron a firmas de peso y con largo recorrido.

Eso se dio, sobre todo, con la confirmación de los cierres de Sol Líneas Aéreas y Ar Zinc. Basta realizar un relevamiento preliminar par dar cuenta del delicado panorama.

En Rosario, sólo el cese de Sol dejó sin empleo a 190 trabajadores. Eso se produjo luego de que el gobierno nacional diera de baja un convenio que la firma de la familia Angelli tenía con Aerolíneas Argentinas. Mientras que la empresa Bambi (fabricante de electrodomésticos, heladeras y freezer), ubicada en la zona sudeste de la ciudad, no renovó recientemente 60 contratos temporarios. Electrolux, ya decidió adelantar vacaciones a su personal.

En tanto, el caso de Ar Zinc, en Fray Luis Beltrán, fue el golpe más duro: unas  420 personas quedaron en la calle. El hecho trajo fuerte preocupación en la localidad y toda la región dado el impacto que genera tamaña cantidad de despidos.

Algo similar, aunque con otras proporciones, sucedió con Ricedal Alimentos, en Chabás. Los titulares de esa compañía acaban de decidir el cese de actividades. Pero de los 24 trabajadores afectados hasta ahora sólo seis aceptaron el retiro voluntario.

Firmat, lo más complejo

La situación más delicada, si se “mide” por localidades, se da en Firmat. La firma Meyde también cerró y dejó sin empleo a 20 personas. Mientras que en Nestlé rige una conciliación obligatoria por el despido de 9 operarios. A la par, en marco del conflicto que atraviesa Vassalli, las autoridades provinciales gestionaron y consiguieron Repros dadas las dificultades que la compañía afronta para pagar los salarios a sus cerca de 600 empleados. En Dasa a 20 obreros les adeudan cuatro meses de salario. Y algo similar sucede en la empresa Rega.

A todos estos casos hay que agregarle lo que sucedió en Frideco, Totoras, cuyos propietarios ya habían dejado sin su fuente laboral a 100 trabajadores.

Mientras que en Dow, en Puerto General San Martín, rige una conciliación obligatoria por el despido de 17 trabajadores. Y muy cerca de allí, en Bravo Energy, San Lorenzo, evalúan el cierre total que afectaría a 50 obreros, que actualmente cobran el sueldo en cuotas.

Para Genesini será ahora sustancial observar cómo evoluciona la situación económica del país. “Hay que ver cómo sigue la realidad del mercado interno, la demanda y políticas de importación. Hoy eso es un interrogante, con algunas alertas”, concluyó.

Conflicto en Pérez

La parálisis en los talleres ferroviarios de Pérez también encendió las luces de alerta en la comunidad y autoridades de esa localidad.

La empresa Rioro, que se dedicaba a la reparación de vagones y material rodante del Ferrocarril Belgrano Cargas y de Ferrovías, ofreció a sus alrededor de 150 trabajadores un retiro voluntario, en función de la decisión del gobierno nacional de no requerir más sus servicios.

La empresa les puso un plazo a los obreros para decidir si aceptan o no esa salida, que vence por estas horas. Y según trascendió, unos 80 trabajadores ya habrían aceptado la propuesta.

En ese marco, el intendente de la ciudad, Pablo Corsalini, dijo que existe una seria preocupación que la situación “termine con el cierre de la empresa, ya que hay un número importante de trabajadores que quieren darle continuidad a las fuentes de trabajo”.

El caso Coto

El conflictivo caso de Coto en Rosario muestra algunas diferencias en relación a las otras situaciones, pero no es menos preocupante. Actualmente rige una conciliación obligatoria entre la firma y los 50 trabajadores que fueron despedidos luego de que el Concejo Municipal aprobara la ordenanza que adhirió a la ley provincial de Descanso Dominical.

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