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Cortázar visto por los chicos

En el marco del mes aniversario de su nacimiento, la  biblioteca José Manuel Estrada lleva adelante una serie de actividades para homenajear al escritor. En este caso, chicos de 2º grado analizaron “Discurso del oso”, su única obra para niños.


En el marco del mes aniversario del nacimiento de Julio Cortázar,  se están llevando adelante diversas actividades en la biblioteca José Manuel Estrada (Servando Bayo 799) bajo el nombre “Mundo Cortázar”.  El martes pasado, un grupo de chicos de 2º grado de la escuela Nº 150, “Cristóbal Colón”, investigaron, leyeron y jugaron con “Discurso del oso”, la única historia de Julio Cortázar para niños incluida en el libro Historias de Cronopios y Famas.

Los chicos eran un total de 16. Todos sentados alrededor de una mesa larga, llena de libros y papeles. La “seño Patri” (Patricia Haiek, bibliotecaria en la Estrada) los guiaba: primero en la vida de Julio Cortázar, luego sobre los osos y luego en el discurso del oso que escribió el artista argentino.

Así las cosas, miles de historias nacieron de las que podrían haber sido dos o tres, simples y lineales: el desafío para los docentes y bibliotecarios que se “animaron” a esta actividad fue mostrarles a los chicos que un libro va más allá de la historia que cuentan sus páginas. Y aunque muchos de los alumnos estaban preocupados por si ya había sonado el timbre del recreo, tras haber recibido la seguridad de poder jugar en el patio a la hora que lleguen a la escuela, todos siguieron de manera más que atenta y participativa la vida y los cuentos de Cortázar.

“Los chicos son muy curiosos. Y no se quedan con los autores muy infantiles. Siempre estamos investigando sobre escritores, y entonces conocimos muchos que creíamos que eran sólo para grandes. Tomamos las lecturas en todos los aspectos y aprendemos muchas cosas”, dijo Norma, la docente a cargo del curso, quien manifestó, además, que es “facilísimo” que los chicos lean. “Solamente hay que conectarlos: despertarles la curiosidad por abrirlos”, agregó.

“Fue un desafío, aprendí mucho. Los chicos son ocurrentes y espontáneos, una actividad así te genera disfrute, placer, y eso permite que ellos también se sientan así. Es maravilloso hacer esto con la literatura: jugar, inventar, divertirse”, contó la bibliotecaria, tras la actividad.

Así, las historias construidas por los chicos resaltaron que Cortázar nació en la embajada argentina en Bélgica, un país “muy chiquitito” y murió en Francia: “en un avión, a cuatro horas”.

Según los alumnos, en París Cortázar miraba el mar, compraba libros, tenía libros para escribir, para leer y también hizo los suyos propios. A él le gustaban los animales y jugar con las palabras.

De la misma manera, antes de leer “Discurso del oso”, se habló un rato sobre estos animales. “Los osos son mamíferos porque toman leche de la teta de la mamá y nacen de la panza como nosotros, aunque nosotros ya no tomamos leche de la mamá”, contó uno; “y comen carne pescado, frutas, hojas, pingüinos y morsas, según sea donde viven”, agregó otro.

El libro que usó Patricia para leer la historia está ilustrado por Emilio Urberuaga y fue editado por Alfaguara en 2009. Es una edición para chicos que rescata la historia “perdida en el libro para grandes” y la acerca a los pequeños, con colores y dibujos.

El “discurso del oso” es un cuento simple, escrito en primera persona, sobre un oso que recorre cañerías y cuenta, simplemente, eso: ¿qué hace un oso en una cañería?

Ante todo, los chicos explicaron no solamente que “un oso es un oso” sino que este, en particular, es un oso rojo, que parece un zorro, que es como una hormiga y desde las cañerías mira a las personas.

Antes del broche final – la lectura del libro – Patricia pasó hoja por hoja y los chicos construyeron historias a partir de las imágenes que veían. Un intento de juntar todas esas opiniones podría armar la siguiente historia: “El oso es un oso diferente, no está en la montaña ni en el bosque, está en la ciudad, aullando. Está aullando, arriba de un edificio de cuatro pisos. El oso va por la tubería, haciendo muchas cosas. Hay un gato que lo mira. El oso se cayó de las tuberías dentro de una piscina. Está contento. Entró a una habitación del edificio y un hombre estaba durmiendo. El oso salió. Y terminó”.

Al corazón del barrio

“Trabajar sobre Cortázar fue un desafío, pero somos un buen equipo, que nos complementamos. Siempre hacemos muchas actividades y queremos llegar a los chicos con sus diferentes edades y ya sea porque vienen con escuelas, con sus papas o a los talleres de la biblioteca. Pero también queremos llegar a los vecinos y vecinas de la ciudad y, ante todo, a la zona de influencia de nuestra biblioteca, al barrio”, explicó Marcela Andino, directora de la Biblioteca José Manuel Estrada, sobre la actividad. Lo interesante de este mes dedicado exclusivamente a Cortázar es que para las reuniones no se usaron los espacios más importantes de la ciudad, sino que se tuvo como escenario  a un barrio. “La biblioteca acerca a muchas personas, hay un vínculo muy fuerte con los vecinos”, concluyó.

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