Política

Paso a paso

Contundente victoria de Lewandowski-Mirabella sobre Rossi-Rodenas en la primaria peronista

La lista liderada por el bielsista para el Senado derrotó a la que encabezaba el ex ministro de Defensa y traccionó en Diputados a la del actual senador nacional rafaelino. Así el oficialismo perottista se sacó de encima un problema chivo pero enfrenta otro: intentar vencer al macrismo en noviembre


Guillermo Correa y Daniel Schreiner

La madre de todas las batallas, la principal de todas las internas abiertas, era el choque en el oficialismo santafesino, que desoyó la orden nacional de la unidad y presentó dos listas. Al final de este domingo, quedó claro que el oficialismo perottista, con todos sus recursos, pudo más que el empuje del oficialismo opositor: el bielsista, y senador provincial del bloque Lealtad, Marcelo Lewandowski, se imponía con claridad sobre el ex ministro de Defensa Agustín Rossi en las Paso para el Senado, y así obtenía los lugares del Frente de Todos junto con María de los Ángeles Sacnun y con el gobernador Omar Perotti, como suplente. Deberán comenzar a lamerse las heridas, ya y a como dé lugar, para el durísimo choque contra el macrismo en las generales de noviembre, que parte con una sumatoria de votos, como frente, mayor que la del peronismo. También, el delfín del mandatario santafesino que debió conformarse con encabezar la nómina de Diputados, Roberto Mirabella, vencía al rosarino del Movimiento Evita Eduardo Toniolli. Igual, no había euforia entre los seguidores del mandatario rafaelino; más bien había alivio. La incógnita para el día después, o sea ya este lunes, es cómo repercutirá al interior de la alianza gobernante la victoria oficialista, habida cuenta de que, por ejemplo, la vicegobernadora Alejandra Rodenas era la número dos en la lista del Chivo Rossi.

En el búnker oficial, en el Club Central Córdoba, donde el Gallego Lewandowski juega como local, no era sin embargo todo euforia, sino que primaba la cautela: había un oído a nivel nacional. “Algo no debemos haber hecho bien”, iba a decir bastante después, minutos antes de la medianoche, el propio presidente Alberto Fernández.

En las redes sociales ligadas al Chivo, a quien ensalzan, antes que nada, como “un militante”, la desazón era doble: ya la lectura inicial hablaba  de la mitad de los votos que la otra trinchera interna, pero la otra gran preocupación era la trinchera externa: “Alberto, más peronismo”, era la frase que sintetizaba la embestida victoriosa de la flota radical-macrista.

“Hay que corregir los errores… Nuestra interna fue sin agresión”, describió el ex periodista deportivo y también ex “polipibe”, surgido a la militancia desde el colegio secundario dependiente de la UNR en la legendaria organización que publicaba la revista Línea.

No faltaba a la verdad: el senador provincial que fue sorpresa en los comicios de 2019 al batir en su propio departamento a la ex intendenta Mónica Fein, volvía a serlo en una pulseada nada más y nada menos con quien hasta hacía semanas era ministro de Defensa de la Nación. Y, además, uno de los más respetados en la historia de la cartera: Rossi condujo el despliegue de las Fuerzas Armadas en una operación de protección civil contra el “enemigo invisible”, el coronavirus, y fue –y sigue siendo– la movilización más vasta desde la Guerra de Malvinas, hace casi 40 años.

Lewandowski evitó confrontar con Rossi, pero el Chivo no ahorró beligerancia contra el gobernador Perotti, sobre todo al inicio de esta corta campaña. El Gallego cultivó el perfil humilde que aportaría a confirmar la certeza de la anécdota que explica cómo llegó a la boleta que se votó ayer: fue a la Casa Gris a tantear por un lugar en la lista para diputados, terminó a la cabeza de la papeleta para el Senado de la Nación. El cuerpo que encabeza nada menos que Cristina Fernández.

“Hay que valorar el gran trabajo de Marilín”, había dicho sobre su compañera de lista, la actual senadora que buscará la reelección en noviembre, y que es histórica ladera de la vicepresidenta. ¿Nace una estrella con el antiguo militante de la Juventud Secundaria Nacional? Hasta ahora es impecable la corta saga de quien permaneció en la organización orientada por el Chacho Contesti, cuando buena parte de sus huestes en Rosario resolvieron apartarte, como las de otras tres organizaciones, para fundar en los albores de la democracia la Juventud Peronista Liberación. Precisamente el Chivo había sido uno de los oradores en el acto fundacional que tuvo lugar en el salón del Sindicato de Luz y Fuerza el 26 de julio –aniversario de la muerte de María Eva Duarte de Perón– de 1984.

¿Estará en la Casa Gris el futuro de Lewandowski? Este domingo el número de entuasiasmados dio un salto prominente, imaginando un escenario como el que supieron mantener con su alternancia los ya fallecidos Carlos Reutemann y Jorge Obeid.

Pero para ello hay que cicatrizar no pocas heridas: en Santa Fe la interna del Frente de Todos no se pareció en nada a la que supieron tener, en un momento de alto vuelo del kirchnerismo tres ministros que se disputaban la candidatura para la jefatura de Gobierno porteño: Amado Boudou (Economía), Carlos Tomada (Trabajo) y Daniel Filmus (Educación) se elogiaban entre sí en los actos de campaña de cada uno, de un modo nunca visto –y nunca repetido– en la política nacional.

“Felices por el triunfo, vengo invicto, pero esto recién empieza; mañana nos ponemos a trabajar para recuperar la grandeza a Santa fe y a la Argentina”, proclamó Lewandowski. Ahora el paisaje de la campaña es diferente. La sensación en el búnker charrúa de haberse quitado una complicación, un problema chivo, de encima, quedó atrás: ahora la meta es vencer al macrismo en noviembre, sorteando con destreza la ola antiperonista que viene tratando de alcanzar los mismos niveles de 2015.  Algo de eso dijo Roberto Mirabella, el actual senador nacional que va por continuar en el Congreso, pero en la Cámara baja: “Empieza otra etapa… las sumas no son directas….no hay que olvidar que son elecciones de medio tiempo y tras una pandemia”. Para, después de convocar a trabajar unidos en las próximas semanas luego dejar en claro quién marcará el rumbo a seguir de cara a las generales, pero también hasta 2023: “El que conduce en Santa Fe es el gobernador”, se ubicó el ladero de Perotti desde los tiempos de la Intendencia de Rafaela, y quien lo reemplazó en la banca cuando pasó a la Casa Gris de Santa Fe.

Así lo vio también el propio Chivo Rossi: “No somos aves de paso, somos militantes políticos. Acá no se terminó nada, acá empieza el futuro”, les dijo a sus militantes desde su búnker en el club Banco, en 27 de Febrero al 300.  “Muchas gracias a todos los compañeros y compañeras, a nuestra militancia a lo largo y a lo ancho de Santa Fe que nos permitieron sostener el resultado electoral. Las tendencias ya están marcadas. Estamos conformes con haber dejado una mirada distinta en el peronismo de la provincia”, abrió el juego posicionándose –acaso– como Cristina Fernández de Kirchner antes de que siquiera se definiera la lista presidencial y ni siquiera el nombre del hoy Frente de Todos: “Con Cristina sola no alcanza; pero sin Cristina no se puede”, había definido el hoy presidente de la Nación. La carta de Rossi es que sin él, tampoco se puede.

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