El Hincha

Panorama auriazul

Continuidad condicionada: el futuro de Ferrari depende de conseguir resultados

Pero el mal arranque del Loncho, con eliminación por Copa Argentina ante el humilde Sol de Mayo, fue un golpe que todavía no se absorbió


Todavía no pudo. En las dos semanas que lleva al frente del equipo, Paulo Ferrari no consiguió la reacción futbolística de Central. Hubo algunos espasmos, esbozos de una intención de juego asociado y algo de presión alta. Pero hasta ahora con eso no alcanzó para sacar al Canalla del peligroso letargo en el que encuentra. Y que se refleja en los 9 partidos sin victorias que acumula en la Superliga.

La racha no es toda de Ferrari. La mayoría de esos encuentros fueron dirigidos por Edgardo Bauza. Pero el mal arranque del Loncho, con eliminación por Copa Argentina ante el humilde Sol de Mayo, fue un golpe que todavía no se absorbió. Y lo que era supuesto respaldo pleno de la dirigencia para el arranque del ciclo, se transformó en duda. Es por eso que, si Central no le gana el domingo a San Lorenzo en el Gigante, tomaría fuerza la idea de la directiva de ir por un técnico de más experiencia para afrontar lo que viene.

En sus primeros pasos como director técnico, Ferrari dirigió 4 partidos de los auriazules. Todos terminaron en empate, pero dejaron diferentes sensaciones. El 2 a 2 ante Sol De Mayo, con posterior eliminación de Copa Argentina, fue estreno de frustración. El 1 a 1 frente a Gremio de Brasil, por la Libertadores, fue punto de esperanza. Y las dos igualdades sin goles por Superliga, ante los débiles Belgrano y Godoy Cruz, que puso en cancha un mix, dejaron sabor a muy poco.

Sería injusto evaluar estas cuatro puestas en escena del Central de Ferrari sin aceptar que hubo complicaciones. Y las vinculadas al estado físico de los jugadores fueron las más notables, con lesiones de titulares incluida.

Como consecuencia de esa realidad, en esta seguidilla de encuentros, el Loncho utilizó 26 futbolistas. Entre ellos hubo tres debuts (Facundo Almada, Rodrigo González y Matías Palavecino). Y también aparecieron otros cinco jugadores que Bauza no había utilizado en este 2019 (Nicolás Giménez, Facundo Rizzi, Emmanuel Ojeda, Joaquín Pereyra y Andrés Lioi).

Y también es cierto que Ferrari no dispuso todavía de dos titulares indiscutidos de la última línea auriazul. Tanto Matías Caruzzo como Alfonso Parot, se reponen de lesiones musculares y hasta acá no sumaron minutos en este ciclo.

De todos modos, la exposición de estos atenuantes no exime a Ferrari de sus obligaciones, las que asumió cuando aceptó ser técnico de Central. Por lo tanto, lo que por ahora fueron insinuaciones de juego, tendrán que convertirse en realidades.

El tiempo apremia y el funcionamiento del equipo debe aparecer cuanto antes. La reacción futbolística es indispensable, tanto como un triunfo. Y en este sentido, los próximos dos partidos asoman como exámenes definitorios.

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