Espectáculos

Julieta Rada trae su Afrozen a Rosario

Por Javier Hernández. La joven hija del popular músico uruguayo, presentará su primer disco, en el que fusiona estilos heterogéneos, esta noche en el flamante Gran Salón de Plataforma Lavardén.


Hija menor del percusionista y cantante uruguayo Rubén Rada, Julieta se crió rodeada de músicos pero a la hora de elegir su camino no se limitó a su entorno inmediato, y se dejó atravesar por un amplio abanico de influencias que van desde los hermanos Fatorusso a Michael Jackson. Y todo eso se oye en su primer disco, Afrozen, que presentará esta noche, a las 21.30, en el flamante Gran Salón de Plataforma Lavardén (Sarmiento y Mendoza).

El disco transita matices rítmicos y expresivos de diversa procedencia que logran una primera aproximación en lo que para la cantante es el “afrozen”, una suerte de encuentro entre canciones de candombe, funk y soul (en referencia al Afro), con otras donde predominan las “letras sobre el amor y la búsqueda del camino personal” (que tendrían su esencia en el Zen). Afrozen es un disco que por momentos se oye bastante pop, aunque no se queda ahí e invita, con swing, a mover el esqueleto con misceláneas rítmicas.

Rada llegará acompañada por una banda formada por Nicolás Ibarburu y Matías Rada en guitarras, Gustavo Montemurro en teclados, Nacho Mateu en bajo, Martín Ibarburu en batería, y Walter Haedo en percusión y baile, más un coro formado por Ayelen Zuker y Camila Ibarra.

En diálogo con El Ciudadano, la cantante repasó las motivaciones que, con sólo 21 años, la llevaron a seguir el mismo camino que su padre.

—¿Con qué inquietudes nace este primer disco?

—Hacía tiempo que tenía la idea de grabar un disco pero surgió cuando colaboré para el álbum que estaba por sacar Nicolás Ibarburu (Anfibio). Ahí tenía que cantar una canción de candombe funk. Su disco se lo estaba produciendo Nico Cota, con quien pegué buena onda y ellos dos me propusieron producir mi primer disco.

—Dedicás el disco a mucha gente entre los que aparecen Hugo y Osvaldo, Fattoruso, Martín Buscaglia y Dante Spinetta. ¿Qué te aportó cada uno de ellos?

—Con los Fattoruso me crié y toda la vida escuché su música gracias a mi papá; recuerdo sus conciertos, son maestros de la música. Ellos la entienden de otra manera, la viven desde otro lugar, casi despegados del resto. Y a Dante (Spinetta) lo admiro desde que estaba con los llya Kuryaki (and the Valderramas). Me encanta lo que hace Dante y cómo, teniendo un padre como el que tuvo, logró hacer un camino muy personal.

—¿Cómo vivís esa identificación musical con tu viejo?

—Igual no creo que Dante se haya corrido; a él le gusta toda la música y capaz que se hizo más conocido con el rap y el funk pero nunca dejó de hacer canciones; tiene unas baladas increíbles con letras muy buenas que también son bien “spinettianas”. No se trata de correrse sino de hacer el camino personal. A mí me gusta mucho el funk y el soul. La búsqueda de identidad es toda la vida, no sé si uno la encuentra con un primer disco; yo siento que todavía estoy buscando un camino.

—Una vez dijiste que el disco hace una exploración por los mundos que marcan tu vida; ¿cómo son esos mundos?

—Me crié escuchando a los Fattoruso, a (Eduardo) Mateo y, por supuesto, a mi papá que me fascina pero al mismo tiempo forjé mi propia búsqueda con Michael Jackson, Stevie Wonder, y mucha música negra “yanqui”. La conjunción de eso es un poco lo que soy. La idea era mezclar esos mundos musicales.

—¿Qué representa el nombre del disco?

—Afro es porque pasa por el afro del candombe, toma el funk, el soul, y llega hasta una balada de jazz como en la que toca Hugo (Fattoruso, “Your Star”) que siempre respeta las raíces del afro. Y la parte Zen era más volátil con letras sobre el amor y la búsqueda del camino personal. La imagen directa que se me viene con Afrozen es ying y yang, cosas opuestas que siempre están presentes. Es un poco así como soy yo: extrovertida pero tímida a la vez; opuesta todo el tiempo.

—¿Cuál es tu objetivo más personal para con la canción?

—No sé si tengo un objetivo. Canto porque me gusta y lo disfruto pero cuando lográs que la gente también sienta lo que vos y se emociona, es lo mejor. Quiero lograr que la música sea más respetada y valorada para que todos juntos podamos amar la música.

Debut con grandes nombres

Producido por Nicolás Ibarburu y Nico Cota, Afrozen contiene un repertorio de doce canciones compuestas en su mayoría por Julieta a excepción de “Flecha verde” de Rubén Rada, “Your Star” de Hugo Fattoruso, y “Visionarios” de Ibarburu y Martín Buscaglia. Además, tuvo la colaboración de Dante Spinetta, sus hermanos Lucila y Matías, y su padre Rubén. Grabado este año en estudios Ion de Buenos Aires, y Sondor y El Tambor de Montevideo, el álbum fue mezclado en Circo Beat.

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